Por sexto año, decenas de miles de personas rezaron por las familias y contra las leyes injustas en la Plaza de Colón

La gran Misa de las Familias de Madrid resiste con firmeza: en esta sexta edición, la Plaza de Colón y sus alrededores se llenaron como …

La gran Misa de las Familias de Madrid resiste con firmeza: en esta sexta edición, la Plaza de Colón y sus alrededores se llenaron como el año pasado, o incluso un poco más. Eran decenas de miles de familias que ya sabían que sufrirían mucho frío, horas de pie, incomodidades con niños y con mayores y una liturgia exigente, aunque amenizada con buena música.

Este año cambiaron los organizadores: las personas que habían llevado la logística y decisiones de años anteriores se mantenían pero con un nuevo equipo tomando decisiones, y mil cosas se decidieron a última hora y con cierta improvisación, que sólo una Iglesia viva y bien "engrasada" (con un voluntariado vivo, más que coordinada) puede permitirse.

El obispado de Madrid contó con la colaboración decidida de ABC y aún más de La Razón (que dedicó más páginas durante más días), además de 13TV, Cope y Radio María. Rouco concedió entrevistas a los dos grandes diarios "conservadores" (o al menos "peperos") y respondió a todo lo que se le preguntó.

Javier Nieves, el popular presentador de Cadena 100, volvió a ser un magnífico conductor de los actos previos y mientras los periodistas se rompían la cabeza intentando explicar qué era ese "palabro" del "kerigma" que debía anunciar Kiko Argüello, Javi Nieves lo resumió muy bien: "el anuncio del amor de Dios", dijo desde el escenario.

Hay que decir que este año hubo menos canciones del Camino Neocatecumenal y el protagonismo del Camino se rebajó algo, pero tampoco se mencionó ninguna otra realidad eclesial (nada de "una familia de tal movimiento lleva las ofrendas" o "padres de tal asociación presentan las peticiones"). El pueblo cristiano de Madrid y alrededores es bastante fiel a estas convocatorias sin necesidad de mucha insistencia (que no la hubo) y las comunidades neocatecumenales también lo son al llamado de Kiko y el cardenal, así que la plaza se llenó bien.

Además, este año se celebraron 40 horas de adoración previas, actividades desde el viernes en la Plaza, repartidas por movimientos y vicarías y entidades, así que hubo una intensa "agitación previa" durante dos días. Si te ha tocado adorar en la Plaza a las 4 de la madrugada del viernes al sábado y rezas por el acto, al final te animas a acudir con los que puedas de tu familia y parroquia. Muchos tenemos la sensación de que esta oración (y activación) de los dos días previos es lo que salvó el día. De hecho, nunca hubo una conexión tan buena con Roma, una calidad de sonido tan alta, una audibilidad magnífica, etc…

Entre los novatos en la jornada, había uno muy importante: el enviado del Papa, el arzobispo Vincenzo Paglia, presidente del Pontificio Consejo para la Familia desde hace pocos meses.

El prelado italiano estaba visiblemente impresionado y emocionado por la multitud reunida, en la que ondeaban además banderas de Portugal, de Francia (peregrinos llegados con el obispo Cattenoz, de Aviñón, que viene casi cada año), de Polonia (llegados con el obispo Kiernikowski, de Siedice, cercano al Camino Neocatecumenal), de Croacia y de Eslovenia.

Paglia hizo un buen discurso con enfoque europeo. "La crisis pone a prueba nuestro país y Europa entera, pero el Señor no deja de ofrecernos ayuda. También María y José tuvieron problemas, incluso antes de casarse, y lo superaron todo. ¿Cuál era su secreto? ¡El Niño! Ese es el secreto de la Sagrada Familia de Nazaret", predicó. "Hacen bien los obispos españoles al enviar este mensaje especial hoy", afirmo refiriéndose al encuentro.

Paglia suele recordar en Italia que él, al haber sido obispo de Narni, ha sido heredero de la sede del famoso obispo San Valentín, patrón de las parejas de enamorados. allí ha organizado encuentros y bendiciones de parejas de toda Italia que piensan casarse en los próximos meses. Paglia no presentó sus credenciales "familiaristas" en España, sino que acudió a lo que hasta los alejados de la fe comparten.

Así, dijo: "Incluso los que no son cristianos en Navidad desean estar con la familia, saben que la soledad es triste, lo saben los niños abandonados, los ancianos en el asilo, los jóvenes sin futuro y los adultos solos frente a la crisis", enumeró. "El Niño nos pide que mostremos la belleza de la familia y que la defendamos, con el llanto de todos los niños abandonados, esos niños que tienen necesidad del afecto de un padre y de una madre", y repitió entre aplausos el "un padre y una madre", una de las pocas y suaves alusiones que se hizo a la legislación de ideología homosexualista en España que el PP no ha cambiado en el año que lleva de gobierno.

Paglia, un hombre muy afable y de maneras cordiales, ligado a la Comunidad de San Egidio, no tuvo ningún problema en hablar del diablo: "La Serpiente tentadora está roja de envidia por la familia, que es el tesoro más preciado de la humanidad. ¿Dónde iremos sin ella en momentos de crisis como estos?"

Y dirigiéndose a la ciudad, no sólo a los cristianos, proclamó con voz potente: "¡Madrid, levanta los ojos y mira a esta plaza, a estas familias que son tu fuerza!" El arzobispo insistió en que la Iglesia se alegra y celebra todas las familias verdaderas, "también las que no son cristianas, nos llenan de alegría por ser bellas y auténticas".

"Madrid es hoy la capital de las familias del mundo, una bella capital. Desde esta plaza expongo un sueño: hacer de todos los pueblos de la tierra una gran familia. La Eucaristía es el inicio de este sueño. Que el mundo entero sea una familia universal de hermanos y hermanas y que el Señor del Cielo sea el Padre bueno de todos". Paglia anunció además un gran encuentro de familias para el 26 y 27 de octubre en Roma: "primero todos a comer las uvas a medianoche, y el año que viene todos a Roma", dijo.

Al enviado papal le sucedieron dos coros de villancicos: el de la parroquia Santa Catalina Labouré de Madrid y el del colegio San Agustín de Valladolid, ganadores de un concurso radiofónico y que tuvo realmente mucho éxito con unos temas ambiciosos y alegres que la gente agradeció y bailó para entrar en calor. Después predicó Juan Antonio Reig Pla, el obispo de Alcalá y responsable de temas de familia en la Conferencia Episcopal.

"Somos una multitud enorme", quiso aclarar a la gente. Una multitud que "quiere transmitir a España entera la belleza del amor conyugal y de la familia cristiana". Afirmó que sin un Dios Padre "es imposible la fraternidad y la igualdad en libertad y dignidad" y que "en la familia aprendemos a amar y custodiar el amor". Lamentó "la epidemia de las rupturas familiares que causan sufrimiento a tantos, y de manera especial a los niños". Y afirmó, contundente: "España necesita familias unidas y fuertes; sin hijos, España no tiene futuro".

Otra de las novedades de esta edición del Día de la Familia en Madrid (la sexta ya) fue la predicación kerigmática de Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, ante la enorme multitud de muchos miles de personas reunidas en la Plaza de Colón de la capital española.

Kiko cantó con mejor voz y más ánimo que en años anteriores, entusiasmado por poder predicar su tema preferido, el kerigma, el anuncio de la salvación de Dios. Predicaba sin papeles a partir de una idea de Benedicto XVI: que la crisis de la familia es una consecuencia de la crisis de la fe. La conclusión es clara: para ayudar a las familias, hay que fortalecer la fe.

"Cristo ha dado la vida para que todos recibamos la vida inmortal, la vida eterna. Cristo es Dios, y el amor de Cristo es lo que mantiene el universo. Dios quiere que vivamos en esa verdad, en Cristo Crucificado. Dios quiere darnos gratis ese amor", insistió. "Para ayudar a las familias hemos de reforzar su fe, y la fe viene por el oído, ¡escuchad!", pedía con vehemencia.

El kerigma es el anuncio de que Cristo nos salva del pecado y de la muerte, y Kiko quiso explicarlo desde el principio mismo: Eva, la Serpiente y el pecado original.

Tal como lo contó Kiko, Eva ya conocía el bien, y la Serpiente le tentó ofreciéndole conocer también el mal. "Serás como Dios, conocerás el bien y el mal, seréis sabios, es falso que vayáis a morir si coméis del Árbol del Bien y del Mal", decía la Serpiente, que como Kiko insistió, era un ángel caído.

"La serpiente mentía, porque después de comer del árbol el hombre empezó a morir, y aún hoy muere. Es el pecado original. Y a consecuencia de eso, hoy el hombre vive sólo para sí mismo. Kierkegaard habla de la muerte óntica, de la muerte de nuestro ser profundo", continuó Kiko.

Aunque no mencionó a Calderón de la Barca, Kiko planteó una interesante analogía con "El Teatro del Mundo" del gran dramaturgo barroco (una obra que no es difícil de encontrar gratis en Internet y es muy amena y recomendable). Comparó la vida con una obra de teatro, donde Dios, el director, da a cada uno un rol, un papel, una identidad. "Pero, si Dios no existe, ¿yo qué soy? Si no hay director en la obra, ¡no tengo personaje, no tengo papel! Y así va el mundo: divorcios, adulterios, fornicaciones, en la TV, en las películas, con el divorcio exprés, las guerras, los abortos, drogas, asesinatos, las barbaridades de Auschwitz hace pocos años… porque el hombre ha rechazado a Dios".

Frente a eso planteó otra mujer y otro ángel: el arcángel San Gabriel y María. "Él le da la buena noticia, ella la acepta, y entonces el Espíritu Santo gesta a Cristo en ellla". De igual forma, dijo, quien escucha la buena noticia, el kerigma, y le dice sí, verá como el Espíritu Santo gestará a Cristo en su interior.

"Yo hablo, tú escuchas, y no me importa si me atacan. Yo anuncio que Cristo se ha entregado y ha muerto por ti y por mí para que recibamos el perdón de los pecados y la vida eterna", resumió, yendo por fin al meollo del asunto.

"Dios te ama aunque seas un canalla y un mentiroso. Dios ha enviado a su hijo para salvarte por su Resurrección, porque Cristo ha resucitado. Así que si estás perdido, hecho polvo, si ahora aceptas a Cristo y su inmolación por ti puedes recibir ya, ahora mismo, el perdón de los pecados. Y esto es lo que anunciaremos en Misión Madrid, por ejemplo, porque Dios ha querido salvar al mundo a través de este anuncio".

Kiko admitió que la gente suele vivir distraída y "con los oídos tapados", por lo que pide actos de "un amor nuevo que les haga que abran los oídos".

"Con la Nueva Evangelización no estamos contra nadie, sino que el Señor nos llama para ayudar a todos los hombres. Y así la muerte ya no es triste, los funerales cristianos son una fiesta, es el Dies Natalis, el día del nacimiento a una nueva vida y el cementerio es donde se duerme esperando la Segunda Venida", concluyó.

Kiko también explicó que "todo esto del kerigma lo cuento en un librito que he publicado hace poco" (El kerigma en las barracas con los pobres, Ed. BuenasLetras).

A continuación, la orquesta del Camino Neocatecumenal interpretó dos piezas de su sinfonía sobre el sufrimiento de los inocentes: "La espada" (sobre el dolor que como una espada atraviesa a María al pie de la Cruz) y "Resurrexit", una celebración enérgica de la Resurrección.

Antes de la misa se conecto por las pantallas con el Papa y su enseñanza del Ángelus. El Papa habló en español y saludó al encuentro de Madrid, pidiendo "que la familia siga siendo un don precioso para cada uno de sus miembros y una esperanza firme para toda la humanidad" (el mensaje completo, AQUÍ).

En la misa participaron 30 obispos y los cardenales Rouco, de Madrid; Martínez Sistach, de Barcelona; Amigo, emérito de Sevilla y Cañizares, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino, en Roma.

La homilía de Rouco fue larga y algo alambicada, poco concreta, como es habitual en él. Las familias con los niños las soportan cada año igual que soportan el frío: es parte del testimonio público, se espera que la prensa la disecciones y explique al día siguiente.

Después de un año de gobierno del PP en el que no se ha derogado ninguna medida anti-familia del periodo Zapatero, la homilía sonó muy suave y abstracta a muchas familias. "La verdad del matrimonio cristiano es la verdad del fundamento de toda sociedad que quiere y trata de edificarse de modo justo, solidario, profundamente humano y fecundo. Sin esta verdad, el organismo vivo que es la sociedad se desintegraría", predicó Rouco. Acudió a los textos del Vaticano II para definir a qué familia se refiere: la de un hombre y una mujer que se hacen una sola carne, abiertos a los hijos, en entrega mutua exclusiva y fiel, imitando la relación de Cristo con su Esposa, la Iglesia.

Señaló que sin la defensa de «las figuras fundamentales de la existencia humana» –el padre, la madre, el hijo– se pone «en peligro el hombre mismo» y se impiden «las vías para una auténtica y duradera renovación». Insistió en que la familia es «el lugar primero –e insustituible, en principio– para que los hijos nazcan y crezcan en la fe en Jesucristo», y un pilar vital «para el futuro de la sociedad y de la Iglesia; más aún, para el futuro de la humanidad».

Una alusión a las leyes injustas que el actual gobierno español mantiene fue cuando pidió "el reconocimiento social, cultural y jurídico que se os debe" (a las familias).

Sin duda, el párrafo más claro y directo de la homilía era el que pedía frenar «la estremecedora tragedia del aborto practicado masivamente desde los años setenta», con una legislación «primero despenalizadora y, luego, legitimadora». También se refirió con fuerza al divorcio como otra de las principales amenazas de la familia, con la que «se somete a sus miembros más débiles, a los niños, a una dolorosísima tensión interior que tantas veces los destruye por dentro y por fuera».

Al finalizar la eucaristía, el cardenal Rouco Varela pronunció una oración de bendición y envío sobre unas familias que subieron al estrado en representación de todas las familias cristianas. Entregó a estas familias una reproducción de un icono que desde el pasado verano se ha convertido en el símbolo de los Encuentros Mundiales de las Familias. El original es un gran mosaico realizado por el artista jesuita Marko Rupnik, que el 11 de abril fue bendecido en la plaza de San Pedro por el Papa

Cabe señalar que la cobertura en la prensa (que editaba el último periódico del año, con muchos materiales pre-escritos y directivos ya de fiesta) ha sido desigual. Por poner un ejemplo: decenas de miles de familias desafían al frío en el centro de Madrid con el cardenal de Barcelona y La Vanguardia sólo le dedica un corte breve con una fotito. El Mundo lo cubre con 2 páginas. La Razón con portada, 7 páginas y las fotos de la sección "Punto de Mira". ABC le dedica portada, 4 páginas y una gran foto en "Gráficas". La crónica de Efe ha sido usada por muchos periódicos regionales y locales que, a fin de año, cuando escasean las noticias políticas y municipales, aprecian historias así.

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