Por una sociedad civil sana y con valores humanos

Todos estamos llamados a mejorar nuestra vida personal y eso va a tener repercusiones en la vida social, somos constructores de nuestra historia perso…

Todos estamos llamados a mejorar nuestra vida personal y eso va a tener repercusiones en la vida social, somos constructores de nuestra historia personal y colectiva.

A nivel político desde las pasadas elecciones del 20 de noviembre, se da un cambio en el sistema de gobierno, los ciudadanos con su voto han decidido de forma mayoritaria que quieren otra forma de vivir en la sociedad. Ya se anunció en la campaña electoral de los que hoy gobiernan que el problema radical que nos afecta a todos es la crisis, que dicen que es económica, pero el descontento es más profundo y más amplio, ya que la crisis es existencial y tocó los cimientos de la misma vida humana, entrando libremente en la cultura de la muerte y del sinsentido.

El ministro Gallardón nos anunció que va a haber cambios en la ley del aborto, es algo esperado, ya que la muerte debe ocupar el lugar que le corresponde por ley natural, pero no destruir los inicios de la nueva sociedad que les corresponde construir a la nueva generación de jóvenes y que parece que esta generación de mayores no les deja, erigiéndose en una sociedad egocéntrica.

Si desde el Gobierno se hace un planteamiento de que la crisis es solo económica, que también es cierto, se olvida que toda la realidad la estuvimos sosteniendo sobre el estado de bienestar, que implica priorizar el tener sobre el ser. El fundamento es que primero y por encima de cualquier problemática somos personas con capacidad de crecimiento y, además, de enfrentar los problemas que la vida cotidiana nos presenta, algunos graves, ya que afectan al mismo cuerpo de la persona, como por ejemplo la enfermedad, los accidentes inesperados, los discapacitados y otros que afectan a la forma de vivir y a las necesidades básicas de miles de personas.

Pero existe la salud psíquica, que es la que debemos cultivar, y la enfermedad del pensamiento. Y la forma de pensar da la visión que cada cual tiene del mundo. La mente y el cerebro codifican la información que les llega desde el exterior en forma de ideología, de palabras, de acciones: Se puede decir que los pensamientos negativos y positivos trabajan juntos en nuestro interior, pero eso se traduce en acciones, que dan un comportamiento social y moral.

Los partidos políticos deberían tener en sus idearios una explicitación clara sobre el inicio de la vida corporal y creo que todos los partidos al día de hoy han fallado en lo más elemental, el planteamiento de lo que es la vida humana y la filosofía de vida en la que se inspiran. Las personas son las que hacen posible ser creativos y solucionar los problemas, tener paciencia con los que sufren y ser solidarios y así, desde una visión general, las personas pueden crecer sanas, responsables y felices, teniendo el apoyo y la seguridad personal en los otros. Si esa realidad se olvida se ignora a la persona esencialmente, ya que los valores son el horizonte al que mirar y crear futuro, y lo económico es una forma de vivir, pero no el fundamento del vivir.

Lo primero vivir, y después buscar la forma de vivir para sostener la salud corporal y psíquica. Pero, si se ven sólo los problemas, se bloquean las energías si no se pone la solución adecuada, que es buscar el bien personal y el bien de todos, el bien común. El bien no es un estado de placer conformista con la realidad, es el esfuerzo cotidiano por incorporar el máximo bien personal y colectivo, pero eso implica ser más y mejor persona. Por eso se necesita hacer un diagnóstico de lo que hemos estado encubriendo cuando se habla del estado de bienestar y ver cuánto dolor dejo detrás y cuántos seres humanos inocentes han muerto producto de nuestro egoísmo del bienestar, cuántas mentiras se dicen para decir que estamos en el bienestar.

La crisis es necesaria, para que el parón que vamos a sufrir nos haga reflexionar sobre nosotros los humanos y veamos que se basó en un egocentrismo sin límites, negando la vida a los seres humanos inocentes, eliminando a más de 1.500 000 de vidas estamos negando la vida de estos seres hasta matarlos en el seno materno. Pero también implica ver qué opresión están recibiendo estas madres que no pudieron llegar a tener a sus hijos y se les presentó como única solución a su crisis y dolor que se deshagan de él, sufriendo sin límites en la actualidad el síndrome post-aborto. Ellas necesitan ayuda y reconciliación, lo que hicieron es horrible, quizás de lo peor, pero si quieren reconciliarse con la vida hoy necesitan ayuda.

Hay que restituir la familia natural, padre madre e hijos, y tener clara la paternidad y maternidad responsable para educar a los hijos de acuerdo a su forma de ver el mundo y sus convicciones profundas, valores y comportamientos éticos y morales.

Derogar la ley del aborto es necesario para afirmar la vida y no crear fisuras. Además, el índice de natalidad ha descendido tanto que a día de hoy no hay relevo generacional. España tiene 1.3 hijos de media por pareja y esto, si no se ponen medidas, irá en descenso y se invertirá la pirámide de población, con gran cantidad de gente mayor que acabó su tarea de trabajo laboral remunerado, pero no la capacidad de ayudar a otros y ser solidarios. Que nazcan niños, que se crezca sano y se les eduque para ser mas persona y lograr que se integren en su hábitat natural, ya que en tiempo de crisis el hombre debe reconciliarse con su origen, la tierra, y trabajarla, creando una alimentación sostenible.

El Gobierno puede garantizar que se alquilen grandes extensiones de tierra y hacerla cultivable para los jóvenes, que en cada región produzcan los alimentos adecuados para el consumo. Eso hace que los parados puedan tener trabajo y comida y a través de los ayuntamientos, asociaciones o cooperativas. Que se programen y supervisen las acciones del campo y así la mejor inversión es que los 400 euros sean una medida a la industria o actividades agrícolas, pero que cada persona pueda trabajar en esos recursos, sea media jornada o jornada laboral completa.

Todos los partidos políticos deben cooperar con la creatividad, el modelo social puede ser cambiante si los pensadores políticos ofrecen las medidas para todos y se preocupan de instaurar, a la vez que solucionan la crisis, aquellos valores necesarios. Algo que a veces preocupa a los partidos es que los valores morales no son populares, no es el voto fácil crear sociedad con valores, implica esfuerzo personal y colectivo, pero implica también presentar una sociedad civil sana.

Se debe sacar a la opinión pública y en los medios de comunicación social el debate sobre los valores de lo que el cristianismo propone, pero que es imprescindible para levantar esta sociedad caída en el hedonismo y en muchos casos en el sin sentido, viviendo tan en lo inmediato que no crea futuro. Hay buenos pensadores católicos, filósofos de la vida y de las distintas formas de vida, gente de bien con valores, que implica que esta sociedad puede tener otra forma de vida. De todos nosotros, laicos, cristianos o no, depende el ser creativos.

Una sociedad civil sana y con futuro implica saber hacia dónde se camina. Europa lleva más de dos milenios con unos valores que fundamentaron una cultura enraizada en lo personal, cultural y social, y es la sociedad cristiana, que apuesta por el ser humano y además de la solidaridad da salida a la impotencia que deja la muerte, anunciando la forma de vida trascendente. Muchos desearían que lo cristiano desaparezca, pero si se analiza el futuro abre a los valores cristianos, a la naturaleza, a la cultura, al arte, a la creatividad y la libertad fundamentada en el bien, además de fundamentar la visión personal y social para cada hombre y para todos los hombres. Para los cristianos, el Papa Benedicto XVI proclamó el Año de la Fe, para dar testimonio con la propia vida y que esta vida se apoye en los valores fundamentales, que seamos capaces de encarnarla en acciones solidarias para el bien común de todas las personas.

María de las Nieves Álvarez Peláez, Médico. Proyecto Mujer Ecología y Cultura (ANDI)

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