Pornografía y violencia, caminos de perdición

Actualmente la pornografía está al alcance de cualquier persona, tenga la edad que tenga y sean cualesquiera las circunstancias personal…

Actualmente la pornografía está al alcance de cualquier persona, tenga la edad que tenga y sean cualesquiera las circunstancias personales o sociales. Considero que la pornografía y la violencia no debieran estar tan al alcance de todos, en cierta manera son unas “drogas” muy, muy fuertes, y si caen en manos de personas como pueden ser los niños, los jóvenes u otras personas vulnerables y sensibles a los que afecta especialmente este tipo de actividades puede hacer mucho daño. Igualmente sucede con personas que no saben o no pueden controlar sus impulsos, la pornografía y la violencia pueden también ser muy dañinas, tremendamente dañinas. Hay datos espeluznantes sobre el dinero que mueven estas actividades denigrantes y destructoras. El otro día salió la noticia de que en la Universidad de Málaga habían colocado carteles anunciando un casting pornográfico, indicaban el precio que les iban a pagar en el caso de que fuesen seleccionados para el rodaje y además el lugar de realización. Considero totalmente inadecuado este hecho, que nos indica la capacidad denigratoria del ser humano y el libertinaje social en el que estamos inmersos. Pero más terrible aún es la explicación que dio un profesor de pedagogía de dicha universidad a un medio de comunicación. Decía: "¿por qué se va a prohibir esto si en los quioscos de revistas la pornografía está al alcance de cualquiera?"

En primer lugar, no está tan al alcance de cualquiera, y si lo está estaría igual de mal; y en segundo lugar, aquí estamos hablando de un casting en el que se paga por practicarlo y además para una película porno. Opino que al profesor y además pedagogo le debían de poner una medalla por la coherencia de su respuesta, ¡así nos va! Y me pregunto: ¿qué se puede esperar en España con profesores de universidad de ese calibre, talento, moral, decencia y respeto a sus jóvenes alumnos/as? Por otro lado, opino que internet y los miles de páginas inadecuadas que existen debían de llevarnos a reflexionar seriamente sobre este tema, pues no solamente es el sexo, la pornografía, sino que también, como hemos dicho, es la violencia y la incitación a acciones perniciosas desde todo punto de vista.

Las autoridades correspondientes deberían de tomar las medidas oportunas pues sino es posible que la negligencia por omisión ocasione daños tremendos e irreparables. Ya en los centros de enseñanza, por ejemplo, la Policía Nacional tiene un programa educativo para tratar el tema denominado “Los peligros de internet”. Es cierto que esta vía de comunicación, me refiero a internet, es tremendamente eficaz para el aprendizaje y para el conocimiento, pero también es cierto que tiene un gran peligro para muchas personas si no se usa adecuadamente. Por lo tanto, sugeriría que puesto que las páginas de internet dedicadas a la pornografía y a la violencia no benefician a nadie, habló de personas normales, que esas páginas tuvieran otro cauce para llegar al público que quiera utilizarlas. No todo lo que produce beneficios es bueno, cierto es que este tipo de información mueve millones y millones de euros, pero esto no justifica su libre uso, pues a su vez está ocasionando graves daños: sociales, familiares, escolares, morales e incluso sociológicos, psicológicos y psíquicos.

He estado en un Instituto de Enseñanza Secundaria, IES, durante más de 30 años dedicado a las actividades extraescolares, y es por ello por lo que hablo y transmito este mensaje de asombro, de auxilio y de repugnancia. Mi trabajo durante esos años con los jóvenes, el conocimiento de su psicología, el trato cercano, confidencial y de confianza, durante muchos años, el gran número de charlas, conferencias, mesas redondas y debates organizados, pueden hacer que mi opinión y mi voz tengan un valor, al menos el valor de una larga experiencia vivida. Y desde esta óptica hablo, no desde la ignorancia, ni desde el desconocimiento; sino desde la óptica de la profesión, desde la óptica de un conocimiento riguroso de la juventud.

Pues, relacionado con esto, yo pregunto: ¿A qué se debe el desenfreno del aborto juvenil a corta edad? ¿A qué se debe la promiscuidad de las relaciones sexuales entre jóvenes que tanto alarma a los padres? ¿A qué se deben muchos casos las violaciones? ¿A qué se debe la existencia cada vez mayor de pederastas y abusadores sexuales? ¿A qué se deben los acosos violentos en las escuelas y en la calle? ¿A qué se debe el bulling? ¿A qué se debe tanta violencia incontrolada y preocupante para educadores? Por el camino que llevamos ya se tenía que estar dando la voz de alarma, para evitar lo antes posible la masacre de una juventud destruida psíquicamente, por haber visto o vivido experiencias denigrantes, tanto en lo referente al sexo como a la violencia o a cualquier tipo de libertinaje. Los gabinetes de sociología, psicología y pedagogía de las Universidades deberían estudiar la repercusión moral de esta contaminación vía internet, que está dañando profundamente a los jóvenes y a los niños y también a un sector de mayores, pues todos pueden quedar marcados y esclavizados por estas continúas vivencias. El mal, al final, lo atrapa todo. Vale la pena, por lo tanto, trabajar intensamente por una mejora de la sociedad, para que la limpieza moral acabe imponiéndose.

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