¿Por qué España no arranca?

El clientelismo o el exceso de crédito durante la expansión económica son algunas de las causas de la baja productividad de la economía española

El clientalismo, muy presente a España, es uno de los motivos principales de la baja productividad española El clientalismo, muy presente a España, es uno de los motivos principales de la baja productividad española

España, aunque ha sido el país “avanzado” que más ha crecido durante el 2015, el paro que presenta aún se sitúa por encima del 20% y los niveles de pobreza continúan siendo muy importantes, muy por encima de la media europea. Además, las previsiones para el crecimiento del PIB no son demasiado optimistas. Se calcula que aún se tardarán 10 años en volver a unas cifras de ocupación parecidas a las anteriores a la crisis. Según los expertos, una de las causas principales de esta dinámica es la baja productividad que presenta España, especialmente si la comparamos con la mayoría de países europeos.

En concreto, entre los años 1990 y 2007, la expansión económica que vivió España no se vio acompañada por un aumento en la productividad, hecho que no es común, ya que normalmente un aumento del PIB sostenido en el tiempo lleva implícito el aumento de la productividad. Específicamente, entre los años 2000 y 2007, la productividad solo aumentó en un 0,4% de media anual. A partir del 2008 y hasta el 2013, periodo caracterizado por la crisis financiera, la productividad aumentó en un 1,8% de media anual, pero debido en gran medida a la gran destrucción de empleo experimentado y no por el aumento de la inversión en los sectores más productivos. Al 2013 le siguieron unos crecimientos de la productividad del 0,3% en el 2014 y un 0,1% en el 2015. Las previsiones para el 2016 del Gobierno indican que para el 2016 no habrá un crecimiento de la productividad española.

Algunos de los motivos que se han esgrimido para intentar explicar esta baja productividad son la baja inversión en R+D y educación. De hecho, el ratio R+D/PIB español, es un 41% inferior a la media de la zona euro y en el caso de la inversión en educación es un 26% inferior a la media.

El boom immobiliario es un ejemplo de la mala asignación de recursos hacía un sector poco productivo

El boom inmobiliario es un ejemplo de la mala asignación de recursos hacía un sector poco productivo

El exceso de crédito

Otra de las causas del bajo crecimiento de la productividad española ha sido el exceso de crédito dado durante los años de expansión económica. La transmisión entre estos dos factores es debido a que este aumento del crédito incentiva a que se invierta más en sectores donde la productividad es baja, provocando una asignación de ocupados desde sectores más productivos a menos. Un claro ejemplo es el boom inmobiliario. Durante este periodo el sector de la construcción acaparó gran cantidad de recursos, tanto de capital como de trabajadores, pero este sector siempre se ha caracterizado por su baja productividad. Además, si sumamos que justo después a este aumento de crédito desproporcionado se produjo una crisis financiera, el impacto negativo sobre la productividad se multiplica.

El clientelismo afecta la productividad española

El clientelismo, según esgrimen los economistas Josep Pijoan-Mas y Manuel García-Santana en su último trabajo, es la causa principal de la baja productividad española. De hecho, en este estudio argumentan que la asignación de recursos a un sector como el inmobiliario durante la bonanza económica no es razón del bajo crecimiento de la productividad, pues como ellos mismo defienden a partir de los análisis realizados, aunque la inversión hecha en el sector de la construcción se hubiera destinado a otros sectores de la industria, esto no hubiera tenido un impacto significativo en la productividad.

El trabajo de los economistas Josep Pijoan-Mas y Manuel García-Santana demuestra el impacto del clientelismo en la baja productividad española

El trabajo de los economistas Josep Pijoan-Mas y Manuel García-Santana demuestra el impacto del clientelismo en la baja productividad española

Estos dos investigadores ponen el acento en que si la productividad no creció fue porque se asignaron pocos recursos a las empresas más productivas. Además añaden que esta dinámica se intensifica en aquellos sectores de la economía que más dependen del sector público y por lo tanto más sujetos al posible clientelismo están, es decir, el adjudicar contratos no por motivos de eficiencia o eficacia económico sino por la relación existente entre agentes. De hecho, los autores del estudio estiman que este clientelismo se ha llevado el 4% del PIB entre 1995 y 2007. Finalmente concluyen que esta mala asignación de recursos frena y amenaza al futuro desarrollo económico de España y que ya han existido otros ejemplos anteriores, como la Argentina o Italia, países que a pesar que obtuvieron una cierta dinámica de crecimiento, estos acabaron colapsando, en gran medida a causa de este tejido de favores y contactos entre empresas privadas y administraciones públicas.

Como conclusión, remarcar que la lenta recuperación protagonizada entre otros por España no es solo un problema de falta de demanda, como considera la teoría general sobre la Secular Stagnation, sino que el bajo crecimiento de la productividad en los últimos años en España también tiene un papel central en esta narración.

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