¿Qué mundo queremos?

¿Vivimos en un mundo realmente humano?, no. Por desgracia esta es mi respuesta ante tal pregunta, respuesta que puede parecer paradójica…

¿Vivimos en un mundo realmente humano?, no.

Por desgracia esta es mi respuesta ante tal pregunta, respuesta que puede parecer paradójica si entendemos como humano el propio hecho biológico, pero en este caso quiero ir más allá, refiriéndome a humano como un ente racional, moral y capaz de presentar una dimensión más profunda que la propia material como es la espiritual.
Cuando uno pasea por las calles de las ciudades del denominado primer mundo, no es difícil encontrar gente viviendo en la calle; gente que no tiene un sitio donde vivir y que se ven obligados a estar en la intemperie, sin un techo propio, sin intimidad, sin dignidad.
Vivimos en un país, España, donde el número de millonarios desde el 2012 al primer tercio de 2013 ha aumentado un 13% lo que supone un incremento de 47.000 personas, es decir, el número de personas con un patrimonio superior al millón de dólares lo que equivale a unos 740 000 euros.Mientras tanto, entre los años 2008 y 2011 la pobreza aumentó en nuestro país un 8%. Estas dos cifras se pueden sintetizar en el coeficiente de Gini que nos muestra la desigualdad de un país sobre una escala de 100 que es la máxima desigualdad. En el caso español, para el 2011, era de 34, el número más alto desde que hay registros y en Europa únicamente por detrás de Bulgaria, Letonia y Portugal.
Vivimos unos tiempos donde son miles de millones los euros destinados a sanear unos bancos que mayoritariamente, a causa de sus malas prácticas, se encuentran en situaciones críticas. Un ejemplo claro es el de Bankia, una entidad financiera que ya ha recibido por parte del Estado unos 22 424 millones de euros, de los cuales 17 559 millones proceden de Europa. Paralelamente, son miles los casos de ejecuciones hipotecarias, de gente que se endeudó por encima de sus posibilidades aconsejados por los “profesionales” de la banca y ahora son estos mismos los que los echan de sus pisos o incluso cuando estos se han ido, deben continuar pagando al banco.
El banco no perdona. El banco es perdonado por el gobierno, es decir, por los ciudadanos; importante punto de reflexión.
Otra temática de tremenda injusticia son las preferentes. Si es cierto que hubo algunos que las adquirieron sabiendo en qué consistía el producto financiero, también lo es que miles de personas simplemente fueron condicionadas para adquirirlas, sobretodo gente de una avanzada edad que por supuesto no tenían los conocimientos financieros necesarios para superar el examen previo necesario para poder adquirir estos productos, como confirmante que se comprendía exactamente en qué consistían. Así pues la mayoría de estas personas perdieron su dinero, el ahorro de toda una vida de trabajo, a causa del engaño y la desinformación consciente.
Finalmente, destacar la ley que se aprobó el año 2010. Obligaba a las cajas a convertirse en bancos. Es cierto que la situación económica de la mayoría de cajas de ahorro era muy mala, a causa sobretodo de la corrupción y por haberse metido en negocios que no le eran propios como el inmobiliario, es decir, hubo una desvirtualización del sistema de cajas que se basaban básicamente en la obra social, la financiación de la media y pequeña empresa y caracterizada especialmente por el arraigo al territorio. Era un sistema alternativo al bancario. En la actualidad nos hemos encontrado únicamente con un sistema financiero compuesto sobre todo por grandes bancos sin una necesaria conciencia social y de comunidad.
En conclusión, el sistema económico en el que vivimos y agravado por las políticas llevadas a cabo por los gobiernos ha provocado el aumento de las desigualdades y la injusticia. Parece pues que el progreso que se vive en campos como la tecnología o la ciencia no se vive en términos de justicia social e igualdad sino más bien al contrario. Es necesario darnos cuenta que un mundo donde el hombre no está en el centro, no es un mundo humano y un mundo no humano es un mundo fracasado.
Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>