Recordando el ‘caso Morín’ (II): unas trituradoras que se esfumaron

Siguiendo con el recuento de todos acontecimientos que, poco a poco, fueron tejiendo a lo largo de ocho años el ‘caso Morín’, cabe recor…

Forum Libertas

Siguiendo con el recuento de todos acontecimientos que, poco a poco, fueron tejiendo a lo largo de ocho años el ‘caso Morín’, cabe recordar una de las cuestiones más escabrosas que salieron a la luz en las investigaciones realizadas sobre presuntos abortos ilegales en Barcelona.

Se trata de unas trituradoras que supuestamente estaban instaladas en clínicas del doctor Carlos Morín y que podían reducir a la nada los restos de los abortos practicados, según fuentes consultadas entonces por ForumLibertas.com

No cabe duda de que una buena forma de deshacerse de muestras que pudieran probar que en esas clínicas se practicaban abortos ilegales era disponer de un sistema que las eliminara por completo. Y todo apuntaba a que las clínicas TCB y Ginemedex disponían de ese sistema.

En ese sentido, fuentes de la investigación fueron muy explícitas en aquel momento al afirmar que la trituradora de la clínica TCB fue desmontada después del reportaje danés. Quedó tan solo la instalación de fontanería.

Según las mismas fuentes, esta trituradora se encontraba bajo la pica del lavabo que estaba justo detrás del mostrador desde donde se atendía al público.

También Ginemedex disponía de una trituradora con las mismas características, pero en un patio exterior junto a la sala de espera. Y también se retiró como consecuencia del reportaje danés con cámara oculta.

Una nueva, más pequeña

También se filtró por entonces que, tras conocerse que no habría inspecciones por parte de Sanidad y después de que el escándalo danés "había pasado", se montó otra trituradora en Ginemedex, más pequeña y ubicada en un armario ne la sala cercana a la cafetería del personal.

Durante el tiempo en que ambas clínicas no dispusieron de las trituradoras, siempre según las mismas fuentes, los restos de los supuestos abortos ilegales practicados se mezclaban con otros restos y se los llevaba la empresa de desechos orgánicos Ecoclinic.

Hay que recordar que el decreto 27/99 que regula el transporte de restos sanitarios y humanos exige que estos nunca pueden ser lanzados a la basura ordinaria o ser gestionados por los propios médicos. Los centros de abortos están obligados por ley a recurrir a una empresa especializada que se haga cargo de ellos.

En auquellos días, el abogado de Carlos Morín, Francesc Campà, negó a Europa Press que la Guardia Civil encontrara ninguna trituradora en la clínica Ginemedex.

"Es una animalada", dijo, aunque admitió que había una "hace diez años" en TCB (y que ya estaba en la clínica cuando Morín se hizo cargo del lugar) y que la Guardia Civil sólo había encontrado un agujero que comunicaba con un foso a través de unas antiguas tuberías.

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