Reducir un 50 por ciento el hambre y la pobreza en el mundo para el 2015, ¿una quimera?

El 16 y 17 de octubre se conmemoran los días de la Alimentación y de la Erradicación de la pobreza. Según el presidente del Grupo del Banco Mundial, J…

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El 16 y 17 de octubre se conmemoran los días de la Alimentación y de la Erradicación de la pobreza. Según el presidente del Grupo del Banco Mundial, James D. Wolfensonh, la mitad de la población mundial vive con menos de 2 dólares al día y la quinta parte sólo dispone de menos de un dólar diario para intentar sobrevivir. Al mismo tiempo, la Agencia de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que existen en el mundo más de 800 millones de personas subnutridas, la mayoría de las cuales habitan en los países en desarrollo, principalmente en África Subsahariana. A la vista de estos datos, cabe preguntarse si el objetivo de reducir el hambre y la pobreza un 50 por ciento para el año 2015 es una quimera.

Ocho desafíos

Las Jornadas de este año cobran especial interés por ser las últimas que se celebran antes de la reunión que mantendrán los máximos dirigentes del mundo, en septiembre de 2005, para evaluar los avances de la Declaración del Milenio, aprobada en el año 2000 y plasmada en los Ocho Objetivos del Milenio, que deberían cumplirse a más tardar en 2015. Estos ocho desafíos pretenden combatir los males endémicos que padece actualmente una gran parte de la humanidad y que ponen en peligro la estabilidad en el mundo. Se refieren a los problemas que causan el hambre, la pobreza, la falta de asistencia sanitaria, la deficiente educación, la discriminación de la mujer y el deterioro medioambiental.

Algunas de las propuestas que proponen los organismos internacionales para lograr reducir esas cifras son, entre otras, la adopción de medidas de protección de la biodiversidad para combatir el hambre y posibilitar el acceso de los más necesitados a los servicios básicos para erradicar la pobreza. Así, el vicepresidente superior de Desarrollo Humano del Banco Mundial señala que la mejora en “la entrega de servicios básicos, tales como salud y educación para los pobres” es “fundamental para acelerar el progreso del desarrollo humano”, ya que, sin estas mejoras, escapar de la pobreza “seguirá estando vedado para muchas personas”.

La batalla contra el hambre

La batalla contra el hambre está también relacionada con la conservación del medio ambiente. Así lo considera la FAO, que informa de en la actualidad hay más de 1.300 especies animales en peligro de extinción y que en los últimos 100 años se han perdido más de las tres cuartas partes de la diversidad genética agrícola, con el consiguiente peligro para la biodiversidad mundial y, por tanto, para garantizar la seguridad alimentaria en el planeta.

Manos Unidas

Por su parte, Manos Unidas, que ha hecho de la lucha contra el hambre, la pobreza, el subdesarrollo y las causas que lo provocan su principal objetivo desde su nacimiento en 1960, colabora financiando cientos de proyectos destinados a la ayuda, promoción y desarrollo en el llamado Tercer Mundo. Al mismo tiempo, educa, informa y sensibiliza al conjunto de la sociedad sobre la injusta situación a la que se enfrenta diariamente la población de los países del Sur. En el año 2003 Manos Unidas financió 872 proyectos de desarrollo por un total de 33.702.585,24 euros.

Banco de los Alimentos, nuevo local

Una de las entidades que dedica todos sus esfuerzos a intentar paliar el hambre en Barcelona es la Fundación del Banco de los Alimentos de Barcelonaque este sábado, 16 de octubre, coincidiendo con el Día Mundial de la Alimentación, inaugura la sede definitiva de la Fundación. En el acto inaugural está previsto que asistan representantes de la Generalitat de Cataluña y del Ayuntamiento de Barcelona, además de representantes de las empresas donantes, entidades receptoras y colaboradores del Banco. La nueva sede está ubicada en la calle Motors, tocando al paseo de la Zona Franca y ha sido cedida por el Gobierno de la Generalitat.

Montserrat Gispert, directora de la Fundación Banco de los Alimentos de Barcelona, refiriéndose a la pobreza en Barcelona, opina que “la pobreza en Barcelona no sólo no disminuye, sino que aumenta, y eso debe hacernos reflexionar a todos”. En cuanto a las entidades y organizaciones que más colaboran con ellos en la distribución de los alimentos que almacenan, Gispert manifiesta que “la Iglesia católica es la institución que más se mueve en Barcelona para dar alimentos a los más necesitados. La gran mayoría de entidades benéficas que acuden a nosotros para recoger comida son parroquias o grupos cristianos”.

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