Por una reforma del matrimonio civil y un impulso al matrimonio religioso (II)

matrimonio religioso

Apuntaba en el artículo anterior la necesidad de legislar incentivos para el matrimonio que posee vocación y voluntad de estabilidad y descendencia. Estos beneficios deberían estar centrados en algunos aspectos concretos:

La vivienda de alquiler social, amplia y espaciosa, con modalidades que partiesen de los 70 metros para un hogar de 3, del que pudiera accederse a otros de superficie mayor en función del número de personas, hijos y también abuelos, facilitando que los progenitores de la pareja puedan vivir en el mismo hogar. Este es el modelo de mayor beneficio social.

El complemento o alternativa a la vivienda social debe ser la desgravación de la vivienda en unos términos económicos que se aproximen a la significación agregada del coste de la vivienda social para la administración en términos absolutos, y que, por tanto, tendría una incidencia menor cuanto mayor fueran los ingresos. Por tanto, el incentivo de la vivienda sería universal y por un módulo de valor fijo en función de miembros del hogar, limitado a antecesores y sucesores en el cómputo del incentivo.

Otra gran ayuda es la gratuidad real de la escuela y su libre elección, y por debajo de un determinado nivel de renta, la subvención parcial o total en función de los ingresos familiares, de las actividades extraescolares, de manera que la libertad de elección se vea acompañada de la igualdad de oportunidades. Esta gratuidad, más o menos matizada, debería extenderse a la universidad. Si bien, en este caso debería funcionar como expresión de la capacidad familiar de generar capital humano, la obligación de aprobar las asignaturas de cada curso, con excepciones concretas en función de los datos estadísticos sobre la dificultad de determinados estudios.

Un cuarto componente sería la bonificación del transporte público, gratuito para los menores de 23 años y de un, digamos, el 50% para el resto de miembros de la familia matrimonial estable.

El quinto sería la aplicación de un IVA reducido a todos los consumos ligados a la infancia y la juventud, hasta donde sea posible precisarlo.

Esta política de fomento no debe confundirse con una acción de asistencia social, que tiene como fin luchar contra situaciones de marginalidad y carencias de todas las personas. Precisamente, la confusión actual entre ambas políticas es una de las causas de nuestro problema.

Reconocer, incentivar, ayudar al matrimonio que tiene como fin la descendencia y su cuidado es la tarea necesaria y al alcance de nuestra sociedad. Para el bien de todos.

Hasta aquí lo que se sitúa en el marco de la razón de la ley natural. Pero existe otro alicaído en nuestro caso que es el matrimonio religioso. Un sacramento que derrama sus beneficios en esta vida. Este es, obviamente, responsabilidad de la Iglesia, y de su ámbito debería salir una actitud más activa, ligada a la misión, pero en el plano específico del matrimonio, y que puede resumirse en tres palabras: informar, motivar y formar.

Informar de sus beneficios espirituales y también temporales, ahora y aquí para sus miembros y su entorno. El matrimonio religioso es bueno porque es un sacramento, pero además lo es en términos materiales y concretos.

Motivar a los informados para que acudan a él de una manera reflexiva, meditada, pero que acudan sin miedo al compromiso. Porque la vida humana o es un compromiso o no es.

Y, finalmente, formar a los ya motivados, prepararlos a fondo y ahuyentarlos de toda rutina, con entusiasmo docente y evangélico para que sepan encontrar y explotar las múltiples vetas auríferas que el matrimonio religioso contiene.

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2 Comments

  1. 1

    Estoy completamente de acuerdo con sus objetivos como defensa de la familia. Como arquitecto que he trabajado con una Fundación dedicada a la venta de pisos sociales en varios pueblos Cataluña durante 20 años, puedo afirmar que se debe pasar a la vivienda social de alquiler, que sea propiedad de Fundaciones o Municipios, cuyo alquiler mínimo esté perfectamente tasado, en correpondencia al nivel de vida de cada Municipio o Comunidad Autónoma quedando quede absolutamente prohibido la venta por parte de los Municipios, todo terreno que le haya correspondido como cesión de los proyectos urbanísticos,terren de propiedad municipal y que no pueda pasar como pasaba en tiempos de la burbuja inmobiliaria, donde hubo municipios que vendieron dichas cesiones(terrenos de propiedad municipal) a promotores privados, para obtener fondos para sus fiestas o para construir Piscinas cubierta, gimnasios Polideportívos,centros de Convenciones y Congresos ´,etc, ya que ello daba más votos al partido gobernante, que solucionar el problema de unas cuantas familias sin vivienda ,con la consecuencia del aumento del precio de venta, de todas las viviendas que se encontraban alrededor de ellos.

  2. 2

    Yo no tengo carrera. Mi trayectoria profesional primero en el sector seguros y luego en el inmobliario y reforma completa de viviendas. ¡Ha dado Vd, en el clavo Sr. Balcells!

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