Respetar el derecho al dolor

Algunas de las imágenes en torno al accidente del avión de Germanwings me han hecho reflexionar sobre los límites que debe tener …

Algunas de las imágenes en torno al accidente del avión de Germanwings me han hecho reflexionar sobre los límites que debe tener toda cobertura informativa. No vale todo para tener por audiencia y cuota de pantalla. Hay un derecho a la intimidad que los periodistas no pueden traspasar. Me ha incomodado enormemente la agresividad mostrada por algunos periodistas para tener imágenes impresionantes del dolor de los familiares de las víctimas del accidente. Lo encuentro una obscenidad. Considero que en estos momentos hay que respetar al máximo el dolor de las familias y por qué este no es noticia. El sufrimiento por la pérdida de un ser querido no merece la cobertura informativa dada por algunos medios. Estos, en estos momentos, el recuerdo o la evocación de la persona perdida la han mostrado como una narrativa que persigue tener notoriedad. El buen periodismo es otra cosa, debe saber transmitir con cuidado y atención los sentimientos de los afectados y generar comunión en el dolor. En ningún caso tiene sentido banalizar estos sentimientos con preguntas fútiles y vanas. Esto no es ni periodismo ni información.

Es bueno recordar lo que dice el código deontológico del Colegio de Periodistas de Cataluña. Los periodistas catalanes aprobaron en 1992 este código como instrumento para la defensa de unos medios de comunicación libres y responsables, en el marco de una sociedad plural y democrática. En su punto noveno "respetar el derecho de las personas a su propia intimidad e imagen, especialmente en situaciones de vulnerabilidad y enfermedad y en casos o acontecimientos que generen situaciones de aflicción o dolor, evitando la intromisión gratuita y las especulaciones innecesarias sobre sus sentimientos y circunstancias, especialmente cuando las personas afectadas lo expliciten". Tengo la impresión de que algunos informadores no siguen este código. Como tampoco respetan los principios constitucionales. Dentro de los derechos fundamentales, la Constitución prevé, en su artículo 18.1, que "se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen". Este derecho está ordenado antes que el derecho a la libertad de información que está regulada en el artículo 20, lo que señala una cierta relevancia de peso de estos derechos.

Esta situación es grave y preocupante. Da la impresión de que existen unos determinados medios de comunicación que sacrifican el derecho a la intimidad para tener más audiencia. Parece que todo valga por una cuota de pantalla. Como en otras situaciones, a pesar de lo que digan las normas básicas de convivencia, deben ser los propios periodistas como sus editores los que regulen sus comportamientos. Por más que haya una protección normativa, debe ser la ética personal la que actúe a favor del respeto de la intimidad. Viendo las imágenes de ayer, uno sugeriría a la policía que adoptara unas medidas más efectivas de protección a la intimidad, que evitaran los informadores abalanzarse inmisericordiosamente sobre los familiares persiguiéndolos a la carrera por los pasillos del aeropuerto o presionándolos para declarar en unos momentos que sobran las palabras. He encontrado ejemplar el comportamiento de la gendarmería francesa y los policías alemanes impidiendo el acceso de los periodistas a los familiares de las víctimas. En estos momentos, se agradecen estas actitudes.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>