Rusia y China: la crisis se globaliza con los gigantes de Asia

La devastación financiera provocada en Estados Unidos por las hipotecas subprime y su exportación a los principales países de la Unión Europea alcanza…

La devastación financiera provocada en Estados Unidos por las hipotecas subprime y su exportación a los principales países de la Unión Europea alcanza visos de globalización con las alertas despertadas en los otros dos gigantes de la economía mundial: Rusia y China.

 

Rusia está haciendo frente a un “desplome financiero en cinco actos” con un principal actor protagonista, Vladimir Putin, según opina Anders Aslund, del Instituto Peterson de Economía Internacional, en un artículo publicado por el diario La Vanguardia el pasado 28 de septiembre.

 

Al golpe recibido como consecuencia del descenso de los precios del petróleo, provocado a su vez por la desaceleración económica mundial, cabe añadir una serie de desacertadas medidas llevadas a cabo por Putin, como su decisión de invadir Georgia, entre otros factores.

 

Por su parte, el llamado gigante asiático está ralentizando su crecimiento por vez primera después de cinco años de crecer por encima de los dos dígitos. Los expertos consideran que, en 2008, China no crecerá más del 9%.

 

Además, la Bolsa de Shangai ha caído un 56,4% en lo que va de año, aunque se prevé que no caerá en una debacle parecida a la que está sufriendo Wall Street.

 

Rusia: “tragedia en cinco actos”

 

En el caso de Rusia, su mercado de valores está en caída libre al descender hasta un 60% desde el 19 de mayo, con una pérdida de 900.000 millones de dólares.

 

El desplome que está padeciendo la economía rusa es calificado por Aslund, autor de La revolución capitalista de Rusia, como una “tragedia en cinco actos”:

 

1. El primero de ellos se produjo el 24 de julio, cuando Putin decidió acorralar, “ferozmente, sin pruebas, al tímido propietario de la gigantesca compañía de carbón y acero Mechel por manipular precios y evasión fiscal”, dice Aslund.

 

“En tres días, las acciones de Mechel perdieron la mitad de su valor, lo que desencadenó la reducción del mercado ruso de valores”, continúa.

 

2. Quince días más tarde, el 8 de agosto, “Putin lanzó el segundo acto de esa tragedia rusa: su ataque, planeado desde tiempo atrás, a Georgia”.

 

Los efectos de esa decisión no se hicieron esperar en unos mercados que buscan “la fiabilidad, la estabilidad y la previsibilidad. No es de extrañar que los inversores extranjeros hayan dejado de acudir a la Rusia de Putin”, dice el experto economista.

 

Así, “una semana después de su ataque a Georgia, Rusia registró una salida de capital de 16.000 millones de dólares, que desde entonces ha aumentado a 30.000 millones”, certifica Aslund.

 

Tanto es así que “las bolsas de valores de Moscú cerraron durante cuatro días seguidos en la semana del 15 de septiembre, porque los valores se desplomaron demasiado rápidamente”.

 

3. El siguiente acto hace referencia a una más que previsible crisis bancaria. “Numerosos bancos de tamaño mediano y algunos grandes están destinados a venirse abajo en la agitación de los mercados de valores”, prevé el experto.

 

Y es que “muchos grandes inversores no pueden atender las exigencias de reposición de sus márgenes de garantía, mientras los costos de los préstamos han subido abruptamente”.

 

4. En el cuarto acto, sigue el autor de La revolución capitalista de Rusia, “la burbuja inmobiliaria estallará. Una conjetura razonable es la de que los astronómicos precios inmobiliarios de Moscú se reducirán en al menos dos terceras partes, lo que exacerbará la crisis bancaria”.

 

5. Por último, en el acto que cierra esta ‘tragedia’, “la inversión se paralizará. ¿Por qué construir edificios si no se puede financiar la inversión propia ni vender propiedad inmobiliaria? Los consumidores rusos están ya asustados y reducirán su consumo”, concluye Anders Aslund.

 

La conclusión final de Aslund es que “el crecimiento económico real se detendrá, tal vez tan pronto como el año próximo”, mientras hace hincapié en que la corrupción de las altas esferas en Rusia agravará la situación.

 

China, al ralentí

 

Por otra parte, el otro gran gigante de la economía mundial, China, ha tenido que reducir la marcha y se mantiene ahora casi al ralentí, en comparación al crecimiento económico experimentado en los últimos años, que sobrepasaba los dos dígitos.

 

China crecerá menos del 10% por primera vez en cinco años y se prevé que en 2008 no pasará del 9%, según las previsiones de los principales organismos internacionales.

 

“La situación no es tan dura como en EE.UU. o Europa, puesto que la exposición de China a los productos derivados de las hipotecas subprime es sustancialmente menor”, afirma Amadeo Jensana, director del departamento de Programas Económicos y de Cooperación de Casa Asia.

 

Sin embargo, según publicó el diario El País el pasado 28 de septiembre, Jensana subraya que la caída de la demanda de productos de consumo en los países desarrollados está dañando seriamente la economía china, hasta el punto de que la inflación ha dejado de ser el principal problema.

 

Es necesario encontrar un equilibro entre el mantenimiento de un crecimiento económico estable y rápido y el control de la inflación”, afirmó esta semana el primer ministro, Wen Jiabao, cuyo Gobierno ha puesto en marcha un plan para estimular la actividad sin presionar al alza a los precios.

 

El precio del arroz, por ejemplo, base de la dieta de la población, se ha triplicado desde comienzos de 2007, mientras la subida del crudo en los últimos años está dañando su creciente economía, al tratarse del segundo consumidor de petróleo del mundo.

 

Otro factor preocupante para las autoridades económicas chinas es que, con la desaceleración económica, la confianza de los ciudadanos en su economía se resiente.

 

Sólo uno de cada cuatro chinos espera un incremento de sus ingresos en los próximos tres meses, y únicamente el 13% tiene planes de comprar una vivienda, el nivel más bajo desde 1999.

 

Al mismo tiempo, la caída de la venta de viviendas y de los precios en algunas zonas de China alimenta una preocupación creciente en ese país: Al igual que ha sucedido con otras grandes potencias, ¿explotará también la burbuja inmobiliaria china?

 

Artículos relacionados:

 

Rusia da mucho miedo pero no es tan poderosa

 

Invasión económica amarilla: Fondos de inversión asiáticos, a por los gigantes de las finanzas

 

El gigante asiático envejece: “20 millones de chinos no podrán casarse nunca”

 

China despega económicamente, pero se estrella en la sanidad

 

Acuerdo entre la Unión Europea y China para desbloquear el conflicto textil

 

China, nuevo paraíso para los inversores extranjeros

 

China, el "Ave Fénix" de la economía mundial

 

Despegue económico de China, ¿éxito de la globalización?

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>