¿Sabe Ada Colau cuál es el significado de la economía colaborativa?

Para la alcaldesa de Barcelona plataformas como Uber o Airbnb no forman parte de la economía colaborativa

Ada Colau quiere potenciar la economia colaborativa, pero se opone a dos de los mayores ejemplos de esta como son Uber y Airbnb Ada Colau quiere potenciar la economia colaborativa, pero se opone a dos de los mayores ejemplos de esta como son Uber y Airbnb

El fenómeno de la economía colaborativa ha aparecido con especial fuerza durante los últimos años con la aparición de las aplicaciones móviles y la rápida expansión de las mismas. Cuando hablamos de este tipo de economía, en inglés “Sharing Economy” (literalmente compartiendo economía), nos referimos, según uno de sus principales impulsores en España, de un bien o servicio a un precio razonable que se suele compartir para hacer un uso eficiente de ello.

Para los defensores de este sistema, este tipo de economía presenta muchas ventajas como son que empodera a la gente, ya que permite generar actividad económica de forma individual; permite optimizar recursos inactivos; enfatiza la importancia de la confianza entre las personas y permite dejar atrás el papel central de la propiedad para centrarse en el acceso de las cosas. Debe ser por estas razones que la Alcaldesa de Barcelona ha defendido la necesidad de potenciar este tipo de economía con el fin de obtener un sistema económico y empresarial más justo y solidario en Barcelona.

Esta posición teóricamente favorable a la economía colaborativa por parte de Ada Colau se encuentra en contradicción con sus manifestaciones públicas en contra de algunos de los ejemplos más conocidos de esta economía colaborativa como son Airbnb o Uber. Por ejemplo, a finales del año pasado, Colau afirmaba en una entrevista en Catalunya Radio cuando le preguntaban sobre el conflicto entre taxistas y taxis ilegales que “surgen nuevos fenómenos, algunos dicen que de economía colaborativa, como también ocurre con los alojamientos, y hay que distinguir entre lo que es colaborativo y lo que no lo es”. Entonces la pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿por qué Ada Colau manifiesta con sus palabras una posición contradictoria frente la economía colaborativa? A esta cuestión existen dos posibles respuestas: por un lado que Ada Colau sencillamente no conozca lo que significa economía colaborativa, por otra parte que Colau la conozca pero que adapte la definición de este concepto según como sople el viento.

Los peligros de la economía colaborativa

Es importante no confundir economía colaborativa con las cooperativas. De hecho sólo el 1% de las compañías que practican la economía colaborativa están constituidas como cooperativas. La mayor diferencia recae en el diferente enfoque del beneficio, ya que mientras en el modelo cooperativo el beneficio no es un fin en sí mismo sino que es el instrumento para alcanzar objetivos sociales, en el caso de la colaborativa el beneficio es el primer objetivo.

Uber ha generado una gran polémica especialmente dentro el sector del taxi

Uber ha generado una gran polémica especialmente dentro el sector del taxi

Algunas de las problemáticas que genera este tipo de economía es en primer lugar que en la mayoría de casos no se rigen bajo un marco regulador. Esta situación afecta a la gente que desarrolla o recibe alguna prestación bajo el umbral de este sistema, ya que no existe ningún tipo de legislación respecto a derechos laborales o estándares de calidad. Además estas actividades son competencia directa de aquellas actividades que sí que están reguladas provocando una disminución del empleo en aquellos sectores donde los trabajadores ya tenían unos derechos laborales reconocidos. Uno de los ejemplos más claros ocurre en el sector del taxi. Aplicaciones como Uber pueden ser fuente de explotación de los mismos conductores que desarrollan su labor a través de esta aplicación, ya que estos no tienen ningún seguro ni derecho laboral. Además, provoca que el taxi que garantiza unos estándares de calidad y está regulado por un convenio, pierda cuota de mercado y así empleo.

Otro problema es que este tipo de economía potencia también el mercado negro provocando entre otros hechos la reducción en la recaudación de impuestos o el cobro de subsidios públicos de forma fraudulenta como podría ser el del paro.

Por último, la economía colaborativa presenta muchos claroscuros, seguramente más oscuros que claros especialmente por el hecho de que su regulación es pequeña o inexistente. Ahora bien, sería bueno que Ada Colau repasase qué actividades incluye este tipo de economía, ya que parecen contradictorios sus propósitos con la propugnación de este tipo de economía en Barcelona.

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