Santiago Barambio: el por qué de una denuncia

Ayer, como presidente de E-Cristians, informé que habíamos decidido presentar una denuncia contra el Dr. Santiago Barambio de la clínica Tutor Médica …

Forum Libertas


Ayer, como presidente de E-Cristians, informé que habíamos decidido presentar una denuncia contra el Dr. Santiago Barambio de la clínica Tutor Médica y portavoz de la ACAI, la asociación que agrupa a las clínicas acreditadas para practicar la interrupción del embarazo.

Esta acción jurídica es posterior a un requerimiento que le fue formulado en 29 de febrero para que aclarara si algunas declaraciones y, sobre todo, el texto de su ponencia, vulneraban la doctrina jurídico penal y la jurisprudencia española en materia de aborto, en tanto en cuanto la interpretación directa de su planteamiento resultaba una formulación que justificaba el aborto ilegal.

Considerando su condición de médico cuya actividad profesional es precisamente ésta y la de portavoz de la ACAI, cabe concluir que su práctica se guía por una doctrina jurídica que es incompatible con el ordenamiento legal español.

Barambio no contestó a este requerimiento, y pasado un tiempo más que prudencial se ha decidido interponer la denuncia.

La causa central de la misma es su ponencia, presentada al Congreso de la FIAPAC, el año 2006 en Roma, “¿Por qué en España se practican abortos hasta las 26 semanas?, en la que exhibe como verificación de que su doctrina, justificadora de una práctica ilegal, es correcta, que

esta interpretación legal no ha sido aun discutida por ningún dictamen legal ante ningún tribunal

y añade más adelante

no habiéndose observado tampoco, hasta el momento, que nadie haya encontrado base jurídica para entablar una querella en contra, cuando se conoce que de haberla, los grupos anti ley de aborto la habrían utilizado”.

Barambio hace de la impunidad jurídica la justificación de sus tesis erróneas, por lo tanto es necesario que, de una vez por todas, éstas sean confrontadas por quienes tienen autoridad para decidir en la materia, es decir, fiscales y jueces.

Ya es curioso que el doctor se refiera a grupos “anti ley del aborto”, cuando en España no existe tal ley, sino simplemente la despenalización de unos supuestos concretos de la figura delictiva del aborto que, con carácter general, figura en el Código Penal. En España, como en otros países, el aborto sin más es un delito.

Esta premisa debe además relacionarse con otra segunda, que normalmente están interesados en olvidar. Es la siguiente: el que ha de nacer, el nasciturus, está sujeto a protección jurídica. No es una “cosa” sino un bien que la legislación española, empezando por la Constitución, protege.

De ahí que en España el aborto solamente se contemple como una excepción, es decir, existen supuestos que permiten levantar la protección del nasciturus, la violación pongamos por caso, pero que son eso, excepciones, a la norma general, a su protección.

La tesis del doctor Barambio es realmente muy favorable para el mercado del negocio que practica, pero no casa con la legislación española. Constatémoslo:

El doctor Barambio parte del principio de que “la OMS define salud como…

A partir de aquí considera que

a la definición de salud de la OMS las clínicas privadas especializadas en aborto españolas interpretaron que si existe un dictamen que estime que el embarazo pone en riesgo la salud de la embarazada, éste es practicable sin límite de semanas, entendiendo que es un EMBARAZO NO DESEADO (END) altera el bienestar psíquico y social y la salud está en riesgo”.

Es decir, la circunstancia de que una persona quiera abortar, dado que es una situación que altera el bienestar psíquico de la mujer, ya puede considerarse que se encuentra en riesgo grave su salud y, por consiguiente, ya puede practicarse el aborto.

Como se comprenderá, por esta vía el aborto es libre porque no es ya un embarazo que no se quiera continuar, sino que la inmensa mayoría de los mismos, por su propia naturaleza, producen, en ocasiones, más o menos largas, un determinado estado de malestar físico o psíquico a la gestante.

La doctrina penal española es rotunda en el sentido de que estas situaciones no pueden considerarse riesgo grave para la salud de la madre, porque entonces se estaría determinando una situación que es inédita en Occidente, la de que en España existiría libertad absoluta para abortar.

En su texto, Barambio, partiendo de otro criterio de la OMS, que considera que el aborto se define como la interrupción del embarazo antes de la viabilidad fetal, llega a la conclusión de que esta libertad para abortar puede aplicarse a los fetos sanos hasta la semana 26. Esto transformaría la legislación española en la más permisiva de Europa, hasta el extremo que la mujer holandesa acusada de homicidio en su país por abortar en la clínica del Dr. Morín en la semana 25, sería algo perfectamente legal en España. Hay que recordar que Holanda es el país que tiene la legislación en esta materia más permisiva de Europa.

Pero esta autolimitación hasta la semana 26, que convierte a España en la meca del aborto europeo, también puede revisarse en la doctrina del Dr. Barambio. Concretamente dice que el aborto

se puede extender a aquellos casos en el que el feto aún pudiendo nacer con vida y mantenerla presenta alteraciones incompatibles con lo que se considera una vida digna”.

Repárese en que aquí no se está hablando de malformaciones del feto sino de una categoría tan subjetiva como es que éste después pueda llevar una “vida digna”. Por consiguiente los abortos que practica el doctor Barambio, y se presume que las clínicas de la ACAI, a quienes representa, juzgan en cada momento si aquel feto que “pudiendo nacer con vida y mantenerla” puede llevar una “vida digna”. Se convierten en jueces que determinan la existencia o la muerte de un ser humano, que ya no es un feto sino un inmaduro, un ser humano autónomo por viable.

Las terribles implicaciones de esta concepción saltan a la vista. Esta convicción, esta doctrina, es remachada cuando añade que “algunas clínicas especializadas consideran, estudiando caso a caso multidisciplinarmente, la posibilidad de interrumpir gestaciones después de las 26 semanas”. Los inmaduros pueden ser muertos bajo esta lógica si el médico de la clínica considera que su vida no va a ser digna por razones físicas o psíquicas.

El doctor Barambio es bien explicito:

en este marco legal ambiguo se empezó a trabajar, y si bien al principio se intentó la presentación de querellas por aborto ilegal para evitar esta atención médica, las sentencias favorables a los que practicaron el AP (ser refiere a aborto provocado) fueron creando la jurisprudencia necesaria para que hoy en día en España se acepte que cualquier mujer que está embarazada y por algún motivo la gestación suponga una carga, pueda interrumpirlo.

Más claro, el agua. Basta con el deseo de la mujer y esto nuestro doctor lo justifica en base a ¡sentencias favorables de la justicia española! Naturalmente esto exige la lógica aclaración por parte de quienes pueden darla, los propios jueces, y es otra de las razones que explica el motivo de la denuncia, dado que tal jurisprudencia que permita a quien está embarazada y quiera dejar de estarlo, que pueda hacerlo por simple deseo y expresión de un malestar, simplemente no existen.

El hecho de que la denuncia se formule no sólo en relación al doctor y su práctica médica y se haga extensiva a las clínicas ACAI, es debido, a que el mismo implicado afirma

la mayoría de las clínicas Acreditadas en Interrupción de Embarazo españolas, se reunieron en el año 19xx (¿) en una asociación denominada Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI) lo cual ha propiciado el intercambio de información y la progresiva unificación de criterios tanto técnicos como de procedimiento, así como posicionamientos jurídicos en base a la experiencia acumulada”.

Por consiguiente se puede presumir que estas clínicas han unificado posiciones jurídicas de acuerdo con lo que el Dr. Barambio expone como doctrina común.

No es un dato menor que exhiba en el foro internacional del Congreso de la FIAPAC la influencia que tienen sobre los gobiernos

teniendo en este momento suficiente entidad para asesorar e influir en las decisiones, en los centros acreditados y en la administración, lo que trae como consecuencia repercusión en las políticas al respecto”.

Al margen de que no sepa la fecha de constitución de la Asociación que representa y su peculiar forma de redactar, está claro que manifiesta que las empresas que se dedican al negocio del aborto son capaces de generar repercusiones en las políticas que las administraciones públicas adoptan en este campo. No solo se hace doctrina sino que se influye sobre el gobierno para que la acepte, al margen de su legalidad.

Finalmente, constatar que todo este armazón que presenta a España como un lugar donde existe libertad absoluta para abortar, se concreta al final de la ponencia en un argumento comercial que informa a los congresistas representantes de negocios similares en toda Europa que “en ningún caso hay restricción por la situación de la mujer en este país, pudiendo acceder cualquier mujer que se encuentre en el territorio nacional Español”.

Lo que está diciendo Barambio es que tomen buena nota de que pueden derivar mujeres hacia España porque en ningún otro país de Europa se puede abortar en las condiciones que él acaba de explicar. Obviamente, ni en Italia, lugar del Congreso, ni en Francia ni en Gran Bretaña, ni en Dinamarca, en fin, ni en la libérrima Holanda, puede hacerse lo que Barambio describe como legal en España.

Esto explica el por qué en el caso de Morín las investigaciones han demostrado un flujo tan importante de mujeres de otros países que técnicamente tienen leyes más permisivas.

Y esto significa también que la justicia debe aclarar por qué en otras clínicas, además de las de Morín, este flujo existe. Y cómo puede ser que vengan mujeres con el coste que esto supone, cuando el aborto, si fuera legal podría producirse más fácilmente en su propio país, dado que el marco que lo hace posible es más amplio que el español.

Hazte socio

También te puede gustar