Santos agradeció al Papa Francisco por su apoyo para alcanzar la paz

“Gracias, muchas gracias al Papa Francisco, cuyos mensajes y oraciones animaron siempre nuestro camino hacia la paz”, apuntó el presidente colombiano en su discurso durante la firma del acuerdo que puso fin a la guerra con las FARC

El Presidente, emocionado con el fin de la guerra El Presidente, emocionado con el fin de la guerra

El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, agradeció el lunes al papa Francisco por su mensaje de apoyo al proceso de paz, así como a la Cruz Roja Internacional, a la comunidad europea y a Estados Unidos, por los aportes a la pacificación del país sudamericano, en su discurso durante la firma del acuerdo de paz con los ex guerrilleros de las FARC, celebrado en Cartagena de Indias con la presencia de líderes mundiales y el enviado papal, cardenal Pietro Parolin.

“Gracias, muchas gracias al Papa Francisco, cuyos mensajes y oraciones animaron siempre nuestro camino hacia la paz”, apuntó el mandatario.

“Al terminar este conflicto, termina el último y el más viejo conflicto armado del Hemisferio Occidental. Por eso celebra la región y celebra el planeta. Porque hay una guerra menos en el mundo. ­Y es la de Colombia­”, agregó Santos.

El presidente Santos, y el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, suscribieron este lunes en Cartagena de Indias el histórico acuerdo de paz que pone fin a un conflicto armado de más de 50 años, ocasión en la que el líder guerrillero pidió “perdón por el dolor” causado.

Como enviado del Vaticano, presenció la firma el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, quien antes había presidido una ceremonia religiosa en la iglesia San Pedro Claver de Cartagena de Indias.

Parolin recordó la manifiesta “cercanía” del Papa Francisco con los colombianos y de la manera como ha “seguido” con “atención” los “esfuerzos” de paz locales.

“Deseo en primer lugar transmitir la cercanía del papa Francisco al querido pueblo colombiano y sus autoridades, especialmente en la presente circunstancia de la firma del acuerdo final entre el Gobierno y las FARC”, manifestó el cardenal.

Recordó que “el Santo Padre, como ustedes muy bien saben, ha seguido con gran atención los esfuerzos de estos últimos años en la búsqueda de la concordia y de la reconciliación”.

“Varias veces -agregó Parolin- ha animado estos esfuerzos, sin obviamente tomar parte en las soluciones concretas que han sido negociadas y sobre las cuales decidirán de manera libre, informada en conciencia, los propios ciudadanos”.

En su discurso, el jefe de la diplomacia vaticana pidió “reconstruir la dignidad” de quienes han sido víctimas del conflicto colombiano, como camino para alcanzar la paz local.

“El modo más seguro para comenzar un futuro mejor es reconstruir la dignidad de quien sufre y para hacer esto es necesario acercarse a él sin restricciones de tiempo, hasta el punto de identificarse con él”, sostuvo el cardenal.

“En otras palabras, la paz que anhela Colombia va más allá de la también necesaria consecución de ciertas estructuras o convenciones y se centra en la reconstrucción de la persona”, agregó el purpurado.

A la ceremonia religiosa asistieron varios de los invitados especiales a la firma de la paz, entre ellos el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Durante el oficio religioso, el presidente, Juan Manuel Santos, impuso una ofrenda floral a San Pedro Claver, un religioso español de la época de la conquista que la historia católica suele presentar como defensor de los negros esclavizados. “Se puede construir un futuro diverso, en el cual convivir sin masacrarse, y en el cual poseer convicciones diversas en el marco del respeto de la reglas democráticas, de la dignidad humana y de la tradición católica de esta gran nación”, agregó el cardenal Parolin durante su intervención.

La firma del acuerdo

La ceremonia oficial, en el Centro de Convenciones de esa ciudad, fue presenciada por más de 2.500 invitados locales y extranjeros, cuyas ubicaciones en la platea fueron determinadas por sorteo, como símbolo de la reconciliación.

Todos los presentes vistieron camisas blancas, como símbolo de la paz, y muchos asistentes hicieron flamear pañuelos de ese color en varias ocasiones. También se vio una bandera que además de los colores nacionales amarillo, azul y rojo llevaba en la base una cuarta franja, blanca.

“Pedimos perdón por el dolor que hayamos podido causar en esta guerra”, afirmó Timochenko, quien se congratuló de que Colombia vaya “hacia la política sin armas” y aseguró que las FARC van a “cumplir” el acuerdo y esperan “que el gobierno cumpla”.

“Decimos fuerte y claro: no más guerra, no más la guerra que nos dejó cientos de miles de muertos, millones de víctimas y desplazados, y tantas heridas que tenemos que empezar a sanar”, dijo Santos en su discurso y reiteró que “cambiar las balas por los votos es la decisión más inteligente”.

Antes que los dos protagonistas del acto habló el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien sostuvo que los acuerdos “solo prometen el fin del conflicto armado para una paz duradera en un desarrollo equitativo” y “visualizan una paz que garantiza el papel de la mujer” porque “ya no habrá espacio para una política basada en la violencia”.

Santos y Timochenko rubricaron los siete ejemplares del acuerdo -de 297 páginas cada uno de ellos- con unas lapiceras hechas especialmente con partes de proyectiles, a los que el mandatario llamó “balígrafos”.

Junto a ellos se ubicaron en la mesa principal los jefes de los equipos del gobierno y las FARC que negociaron el acuerdo durante casi cuatro años en La Habana, el ex vicepresidente Humberto de la Calle y Luciano Marín, alias Iván Márquez, respectivamente.

De la Calle y Márquez ya habían firmado el acuerdo el 24 de agosto pasado, día en que se anunció que había sido alcanzado el entendimiento total por las partes.

Entre los asistentes se destacaron cerca de dos decenas de jefes de Estado y de gobierno y otros altos funcionarios.

Los invitados estelares fueron los representantes de los países garantes (Cuba y Noruega) y acompañantes (Chile y Venezuela) del proceso de negociación que había comenzado formalmente el 19 de noviembre de 2012 y se realizó de manera íntegra en La Habana.

Cuba, Chile y Venezuela estuvieron representados por sus presidentes, Raúl Castro, Michelle Bachelet y Nicolás Maduro, y Noruega por su canciller, Borge Brende.

Asimismo, asistieron, entre otros, los presidentes de la Argentina, Mauricio Macri; Brasil, Michel Temer; Ecuador, Rafael Correa; México, Enrique Peña Nieto; Paraguay, Horacio Cartes, y Perú, Pedro Pablo Kuczynski.

También presenciaron el histórico acto el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, y los titulares del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, Yinm Yong Kim y Christine Lagarde; el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y el rey emérito de España, Juan Carlos de Borbón.

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