Sobre el toreo y Cataluña

Sirva de telegráfico prólogo el recordatorio de que soy el autor político de la primera ley de protección de los animales …

Forum Libertas

Sirva de telegráfico prólogo el recordatorio de que soy el autor político de la primera ley de protección de los animales de España, la de Cataluña de 1987, donde entre otras cosas figuraba la prohibición de las corridas de toros en instalaciones portátiles.

No participo de una conciencia animalista, no creo que sean portadores de derechos como el ser humano, pero sí pueden ser sujetos de ellos. Mi convicción es otra: las personas existimos para gestionar bien lo creado, y el sufrimiento animal como espectáculo no es obra de un buen gestor. No hay cultura y tradición que puedan justificar lo contrario del mandato de Dios; y la Iglesia ya se pronunció hace algunos siglos sobre este punto.

Dicho todo esto declaro que se me escapa el momento y la forma como se ha querido votar la prohibición de los toros en Cataluña. El momento al final de una legislatura desafortunada y de un Gobierno, el tripartito, derrotado. Así, un gesto humanitario ha quedado engullido por la circunstancia política en la que pesa la sentencia sobre el Estatuto. En la forma, al evitar toda referencia a los tipos correbous más despiadados, circunstancia que facilita argumentar que se trata de una ‘venganza’ contra la sentencia del Tribunal Constitucional.

Y también digo que me alarma, por desnortada, ese tipo de política que vota masivamente a favor de la prohibición de los toros y también mayoritariamente a favor de una ley del aborto pensada para proteger a Morin, sus trituradoras y quebrantahuesos. Una ley que lo ha convertido en un derecho y que es tan brutal que carece de parangón en Europa. Que suprime, en nombre de la sola autonomía de la madre, la ley de autonomía del feto que sólo se cumple en su desarrollo. Me pregunto qué tipo de filosofía moral, es decir política, anida debajo de esta disparidad de juicio sobre el dolor y la vida, a que tradición cultural se adscriben quienes actúan así.

Josep Miró i Ardèvol, presidente de E-Cristians y miembro del Consejo Pontificio para los Laicos

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