Son ciudadanos como los demás: el Ayuntamiento de Madrid no dará privilegios a los gays

En Cataluña se está cociendo un proyecto de ley que otorgará especiales privilegios a las lesbianas, gays, bisexuales y transexua…

En Cataluña se está cociendo un proyecto de ley que otorgará especiales privilegios a las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) con la excusa de la discriminación. Como destaca la asociación e-Cristians, hay una "voluntad sesgada de dotar a un colectivo concreto unos privilegios " que, a su juicio, "deberían ser universales y ampliarse a todos los colectivos que sufren algún tipo de discriminación".

Esta cuestión, la de otorgar un cierto privilegio al homosexualismo político en contraste con el resto de la ciudadanía, es ya un ‘virus’ bastante extendido por toda la geografía española. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid parece estar vacunándose contra esta posición políticamente correcta.

No se trata de poner en el punto de mira sobre colectivo homosexual, ni mucho menos, sino de tratarles con el mismo respeto, derechos y obligaciones que al resto de ciudadanos. Así parece entenderlo también el Gobierno que preside Ana Botella, que ha impuesto sanciones por valor de 160.000 euros por exceso de ruido a la organización de la fiesta del orgullo gay de julio pasado.

De esta manera, el Ayuntamiento de la capital de España rompe con un mecanismo bastante extendido: el de no aplicar a las organizaciones del homosexualismo político el mismo criterio que al resto de ciudadanos, por temor a ser acusados de discriminación, y así sentar las bases para que estos colectivos puedan obtener un privilegio.

"Marea arcoiris": 160.000 euros en sanciones

El Consistorio madrileño ya hizo efectivo en años anteriores, y en relación a la fiesta del orgullo gay, el reglamento que se aprobó en 2011 con Botella como regidora de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid.

Fruto de ello fueron las sanciones por un valor de cerca de 50.000 euros que se aplicaron en ediciones anteriores de la fiesta LGTB: 35.000 euros en 2010, 50.000 en 2011, y 42.000 en 2012.

Pero, este año la juerga les ha salido cara a los organizadores de este evento gay: 159.809 euros es el total que tendrán que pagar por las 15 infracciones cometidas entre el 3 y el 7 de julio, cuando la llamada "marea arcoiris", que inundó en esos días la plaza de Chueca para oír el pregón de la cantante Paloma San Basilio en la inauguración y reivindicar el orgullo gay en los días siguientes, provocó auténticos problemas de convivencia a los vecinos del barrio.

"En la actitud de la alcaldesa Ana Botella hay, como poco, miopía, torpeza o falta de voluntad", argumenta Boti Rodrigo, presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, TRansexuales y Bisexuales (FELGTB), quien añade que el Ayuntamiento "se agarra a unas limitaciones legales para constreñir el Orgullo".

En relación a esas limitaciones, el Ayuntamiento ha permitido todos los años a los organizadores llegar hasta los 90 decibelios de 23.00 a 2.30 de la madrugada. Pese a ello, según las mediciones del área de Medio Ambiente, se han superado los límites.

Este año, el Consistorio madrileño ha abierto un expediente sancionador por 10 infracciones muy graves (superar en siete decibelios el límite nocturno), dos graves (de cuatro a siete decibelios de más) y tres leves (hasta cuatro decibelios de más).

La voz de los vecinos: "hacer dinero vendiendo alcohol"

Por su parte, los vecinos, el colectivo más afectado por una fiesta en la que a altas horas de la noche los altavoces disparan la música hasta alcanzar decibelios insoportables, alzan su voz para denunciar un comportamiento que tiene mucho de incívico.

De hecho, ya habían denunciado antes del inicio de las fiestas que el uso de amplificadores vulneraba la ordenanza contra el ruido.

Se trata de "una concentración masiva de gente haciendo botellón en la calle con escenarios musicales indiscriminados, y todo para un evento privado cuyo objetivo es hacer dinero vendiendo alcohol”, advierte Esteban Benito, presidente de la Asociación de Vecinos de Chueca.

Benito muestra su escepticismo sobre el cobro de las sanciones, a pesar de su dureza, "no tenemos confianza en que el expediente prospere, se quedará en agua de borrajas, como otros años", dice.

Hazte socio

También te puede gustar