Lo mandó matar un miliciano al que había hecho muchos favores

El padre Teófilo convirtió su colegio en hospital de sangre (republicano), pero un exalumno al que había hecho muchos favores lo denunció y lo mataron

Los detuvieron por la calle y, por no blasfemar, los fusilaron

Al obrero almeriense Enrique Rodríguez Tortosa lo detuvieron en la calle y por no blasfemar, lo fusilaron. Murió gritando Viva Cristo Rey.

El mártir vicenciano Vicente Queralt.

Hay que matar a todos los curas, decía la chica que lo denunció a la CNT

El padre Eladio se refugió en una pensión donde trabajaba una muchacha que decía que había que matar a todos los curas; lo delató y vinieron a por él

109 claretianos beatificados en Barcelona.

Tras confesarse, salió de la cárcel gritando ¡Viva Cristo Rey!. Beatificación de 109 claretianos

El cardenal Amato beatifica en la Sagrada Familia de Barcelona a 109 claretianos víctimas de la persecución religiosa durante la Revolución española

Vengadme como cristianos: devolviendo bien

Bartolomé Blanco, patrón de la juventud católica cordobesa, pidió a su familia que respondieran perdonando y devolviendo bien a sus asesinos

El predicador que había congregado a 40.000 adoradores nocturnos

El padre Gonzalo Barrón era muy conocido por predicar en el Cerro de los Ángeles y había llegado a congregar a 40.000 adoradores nocturnos

Cómo hicieron sufrir a aquella pobre monja para arrancarle su pureza

Los asesinos que trataron de manchar la pureza de sor Patrocinio de San José reconocieron: ¡A esta sí que la podrán hacer virgen y mártir!

Eran tan moderados que llamaron al comité vecino para matar a los maristas

El comité de Estopiñán no se atrevía a matar a los maristas que le pidieron un salvoconducto, y pidió al comité de Alguaire que lo hiciera

Dos veces lo fusilaron, y siguió bendiciendo y perdonando

El mismo día que el sacerdote Antonio Silvestre ofreció su vida ante el sagrario, lo detuvieron y fusilaron, quedó herido y volvieron a rematarlo