Si es preciso moriremos mártires; el padecimiento será breve; el gozo, eterno

El claretiano Adolfo de Esteban escribía en 1936: “Si es preciso moriremos mártires de la fe de Jesucristo. El padecimiento será breve; el gozo, eterno”

Alcorisa

Pidió un preso cualquiera, porque tenía ganas de fusilar a alguien

Al no encontrar resistencia en Alcorisa, el cabecilla revolucionario de Foz de Calanda tenía ganas de fusilar y le entregaron al paúl Luis Aguirre

Con el cuerpo destrozado, perdonó a sus asesinos y les besó las manos

Antes de morir de resultas de las torturas, Bartolomé Rodríguez, párroco de Munera (Albacete), besó las manos de sus asesinos

Al mártir Pedro Poveda: “La orden viene de muy alto, eres un pez muy gordo que has hecho mucho daño”

San Pedro Poveda, fundador de la Institución Teresiana, pidió a la Virgen en 1926 la gracia de ser mártir

Lo descuartizaron vivo tras sobrevivir a su fusilamiento

Al sacerdote paúl José Ibáñez lo descuartizaron vivo en el Ateneo libertario de Chamberí, donde el día antes lo habían paseado desnudo, azotado y fusilado

Iban a la muerte con la sonrisa en los labios y perdonando a sus asesinos

Un testigo de la ejecución de tres claretianos en la prisión de Lérida atestiguó que fueron al martirio con la sonrisa en los labios y perdonando

El párroco de Cebreros precedió en su martirio a otros 64 masacrados

José Moro, párroco de Cebreros, fue asesinado el 24 de julio, otros 64 feligreses lo fueron el 3 de octubre en Pelayos de la Presa

Apedrearon el cadáver con cuanto tuvieron a mano los verdugos

Al hermano Ireneo Jacinto, lasaliano burgalés residente en Madrid, le dispararon varias veces y después apedrearon el cadáver

Le encontraron un crucifijo y, sin mediar explicación, lo tirotearon

El 20 de julio de 1936 es el primer día posterior al estallido de la guerra civil española en el que se producen martirios reconocidos

Sus últimas palabras fueron para perdonar a los que le mutilaron

El sacerdote Jesús Gigante, asesinado como el mártir Justo Arévalo en Valdepeñas, perdonó a los que le mutilaron antes de matarlo

Un mártir patrón para Leganés, que apenas pudo ejercer medio año de cura

El agustino Jesús Largo Manrique, que estudió en Leganés, fue ordenado sacerdote en diciembre de 1935

Arrancado de brazos de su madre, cuando su hermana llegó lo habían matado

La madre del lasaliano Jaime Puigferrer se aferró a él para que no se lo llevaran, pero lo arrancaron de sus brazos

El Pozo de la Lagarta, donde fueron arrojados al menos 27 mártires

El Pozo de la Lagarta, en Tabernas, es el lugar de Almería donde murió mayor número de mártires

Lo detuvieron con un compañero que escapó, pero a él lo fusilaron

El lasaliano Ruperto García Arce fue detenido con otro compañero que escapó mientras a él lo interrogaban; poco después, lo asesinaron

Una comunidad orante de presos que fueron a morir cantando el Miserere

El hermano Buenaventura Pío, otros dos lasalianos y un sacerdote, salieron hacia su fusilamiento cantando el Miserere