Ucrania: una miseria olvidada que el Papa Francisco saca a flote

Desde hace años niños ucranianos son acogidos en verano por familias catalanas

Pobreza, sí. Gracias (y II)

La miseria se combate con dos armas: la primera es la justicia, la segunda, la misericordia. Por eso ambas son tan importantes; la justicia para dar a cada uno lo que en derecho le pertenece, la misericordia para llegar allí donde la justicia no llega y sobre todo, para curar las heridas que producen esas carencias