Televisión Española, los Goya y Rosa Díez

Televisión Española, en su Informe Semanal del pasado sábado, dio a conocer el reportaje sobre los autobuses “ateos” …

Forum Libertas

Televisión Española, en su Informe Semanal del pasado sábado, dio a conocer el reportaje sobre los autobuses “ateos” y “cristianos”. En realidad tenía que haber sido emitido la semana anterior pero saltó de la programación a causa de la nevada. Digamos que fue un reportaje de corte frankensteniano porque claramente estaba formado por dos piezas absolutamente independientes que el realizador soldó de manera forzada.
La primera parte era puramente informativa, trataba de los autobuses de la Asociación de Ateos, los de E-cristians y el de una comunidad evangélica de Madrid. Imágenes y breves intervenciones de cada uno de los miembros de los tres grupos. También la valoración neutral de un publicitario que ponía de relieve el importante impacto mediático que se había alcanzado.
A esta primera parte le siguió otra donde se emitieron unas duras imágenes de la pobreza en el entorno de Madrid y una entrevista con un señor que tuvo la genialidad de relacionar el tema con la financiación de la Iglesia, hablando de que los españoles subvencionaban (sic) a la Iglesia católica. La cosa terminó con unas imágenes de autobuses circulando mientras una voz en off se dedicaba, entre otras comparaciones, a establecer relaciones entre el que Dios figurara en el tema de la publicidad en los buses y los támpax con alas. O sea que tuvo un cierre de exquisito gusto.

Todo daba la sensación como si una vez realizado el programa les pareciera que había quedado demasiado objetivo y no cargara contra la Iglesia. Porque, ya me dirán ustedes qué tienen que ver la publicidad en los autobuses, sufragada de su bolsillo por entidades cristianas, una católica, la otra protestante, que no reciben subvención alguna de nadie, con el 0,7% voluntario presentado como una subvención de “todos” los españoles. Mucho Consejo de Radiotelevisión, mucha hablar de independencia, pero a la hora de la verdad se comportan como unos simples mamporreros ideológicos del laicismo agresivo del Gobierno.

Por su parte, los Goya, ampliamente publicitados por la propia TVE, concentraron toda su artillería en la película “Camino”, que a pesar del escándalo que intentó provocar ha tenido una discretísima respuesta del público. En realidad, el cine español es un cine que en gran medida vive puramente de la subvención pública, y, quizás ello, explique su gran fracaso comercial, con contadas excepciones. En este sentido, resulta obligada la comparación con la cinematografía francesa que está colocando en el ámbito internacional importantes éxitos. Ahora mismo se exhibe en nuestras pantallas, dos de ellos bien distintos: “La clase” y “Bienvenidos al Norte”.
La película premiada, “Camino”, es un ejemplo de cinematografía antirreligiosa, con un agravante: utiliza el dolor de una familia real y lo exhibe manipulándolo de manera impúdica. Su director acude a la misma estrategia que otros libelos, como el Código Da Vinci, Por una parte se presenta como algo imaginario y por la otra se subraya que se trata de un caso real con protagonistas de carne y hueso perfectamente identificables.

El productor de este filme antirreligioso no es otro que Jaume Roures, que encabeza el nuevo grupo progre protegido del Gobierno de Zapatero. El propietario de ese periódico, “Público”, que bate records de no ventas y cuya financiación, al igual que la Sexta, no deja de ser un misterio a dilucidar ¿Cómo puede ser que en época de tanta crisis económica y publicitaria puedan mantenerse dos medios tan tremendamente deficitarios?

Existe un entramado de poder, cultura mediática, farándula, el propio Estado, que tiene un único objetivo: expulsar el sentido religioso y, de manera concreta, no ya la Iglesia católica, sino la cultura cristiana, de la vida española.
Todo ello tiene un reflejo en la vida política. No hace falta ahora hablar del PSOE y de IU, cuya militancia en aquel sentido es hoy por hoy una de sus principales características. Lo que sí queremos resaltar es otra dimensión que no debe pasar desapercibida: el partido de Rosa Díez, Unión para el Progreso y la Democracia. Esta organización es tan laicista, abortista, defensora del matrimonio homosexual, en definitiva de la agenda de la ideología de género y del laicismo de la exclusión religiosa como lo pueda ser el PSOE.Pero curiosamente su crecimiento, según las encuestas, aunque muy modesto, solo alcanzaría en el mejor de los casos el 3,5%, -pero importante en términos relativos porque ahora representa el 1,2%- se registra a expensas del electorado del Partido Popular.

Para medio millón de votantes del PP, las tesis de la Sra. Díez en una serie de cuestiones relacionadas con la ruptura de España y la lengua española resultan mucho más decisivas que estas otras componentes ligadas al laicismo antirreligioso. Todo ello ligado al hecho de que el PP también se muestra beligerante en estos temas, como lo pone de relieve sus posición en el País Vasco, Galicia y Cataluña;pero que a este medio millón de votos les debe parecer insuficiente.

Existe una clara asimetría en este sentido porque, por otra parte, no se da una circunstancia equivalente por parte de aquellas personas que están preocupadas por la insuficiente defensa y promoción de un sistema de valores fundamentado en nuestro contexto de civilización. Es decir, en una cultura –que no fe, que no confesionalidad- cristiana. De hecho tiene más contenido el PP en este terreno de defensa de lo español que no en la defensa de los valores culturales cristianos. Pero por un lado le crece una seta, y por el otro no.
La sensación, provisional, es que poco a poco el Báltico se está helando, es decir, el laicismo antirreligioso ocupa todos los espacios, culturales, económicos, políticos. Si esta helada culmina, el hecho religioso en España habrá quedado colapsado. Y esta hipótesis debería hacer reflexionar a mucha gente tanto o más como mayor sea su responsabilidad en el ámbito religioso, cultural, social y político.
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