Tres presos de Filadelfia que recibieron la visita del Papa Francisco: “tenemos suerte, es una bendición”

Conversamos con los presos y un capellán de la cárcel que visitó el Santo Padre en Filadelfia en septiembre de 2015, en la que cuentan sus impresiones sobre la llegada de Francisco al centro penitenciario

El Papa bendice en la frente a uno de los presos El Papa bendice en la frente a uno de los presos

En estos días previos al comienzo del Año Santo de la Misericordia (ver aquí la Bula de Convocación del Jubileo de la Misericordia) convocado por el Papa Francisco y que se celebrará desde el 8 de diciembre de 2015 hasta el último domingo del año litúrgico en la fiesta de Cristo Rey, el 20 de noviembre de 2016 (resumen de la Bula Papal de convocatoria), traemos esta entrevista realizada en la cárcel que visitó el Papa Francisco en Filadelfia. En la visita pocos días después de la entrevista, el Papa ofreció su cariño a los presos y las familias, y trajo esperanza y reconciliación a toda la comunidad.

Junto a seis periodistas internacionales más, Forum Libertas estaba allí y mantuvo una breve conversación con varios de los reclusos. Ciertamente, estos presos se contaban entre los que frecuentan los servicios religiosos en domingo, Sabbath, viernes, u otros días sagrados.

Nos reunimos en la sala de usos múltiples, donde también se celebra la Eucaristía los domingos para los católicos, y conversamos con tres presos de diversas denominaciones. Aunque no es un secreto, pues sus imágenes salieron en vídeos públicos durante la visita del Papa pocos días después, los nombres han sido cambiados por deseo expreso de ellos.

Converso primero con Jack, preso por reincidir en conducción bajo los efectos del alcohol.

¿Puedo sentarme aquí contigo?

Sí, sí.

¿Cómo te llamas?, disculpa que te pregunte el nombre

Jack. ¿Y cuál es tu nombre?

Jordi, me llamo Jordi, es Jorge, como el Papa

Jordi. Ah, encantado Jordi.

Venimos desde España y estamos por aquí para escribir acerca de lo que pasa alrededor de la visita del Papa… vas a estar aquí cuando él visite la cárcel, creo, ¿no es así?

Si, así es.

“Estoy contento de conocerle, es la primera oportunidad que he tenido nunca en mi vida”

Ese es el motivo por el que nos permiten venir y hablar con vosotros, y quería preguntarte qué sientes ante este momento de espera del Papa. ¿Es la primera vez que estás aquí en la cárcel?

La segunda de hecho.

¿Qué pasó?

“DUI – Driving under Influence”: conducir bajo los efectos del alcohol.

Qué pena, porque, no es una cosa digamos aborrecible; es impropia, o imprudente, bueno… y peligroso para otras vidas ¿Y qué sientes acerca de que el Papa va a venir a verte?

Nunca me lo había planteado, esta posibilidad, quiero decir; nunca me he visto en una situación como esta… Estoy contento de conocerle, es la primera oportunidad que he tenido nunca en mi vida.

¿Eres espiritual o religioso?

Sí sí, soy católico.

Yo también soy católico. ¿Tienes oportunidad aquí de ir a misa algunas veces, hablar con el capellán, incluso con un capellán católico?

Sí.

¿Sois muchos los católicos aquí?

Como un 18 %.

Bueno, no sé qué decir, pero tal vez se me ocurre decir “wow!”, y perdona que lo diga de esta forma, tal vez compensa estar aquí unos meses y que el Papa venga a verte, ¡no lo hagas otra vez!, pero…

Si, si lo miras así, sí.

Se lo podrías decir al Papa, “mire…”, ¿cómo podríamos llamarle? Padre, “mire Padre…”

O Su Santidad.

O su Santidad. “Creo que soy afortunado de estar aquí con Usted”. Muchas gracias Jack por compartir conmigo todas estas cosas; ¿es deprimente estar aquí en esta situación?

De alguna forma sí; de alguna forma. Especialmente si piensas que es una cosa a la que no estás acostumbrado.

¿La primera vez fue por la misma razón?

Así es, así es; lo fue.

Es una adicción, yo tengo las mías, y entiendo que cuando uno tiene una adicción es difícil…

Me considero afortunado por este acontecimiento. Me doy cuenta de ello y lo valoro.

Dios no juega a los dados. Estas aquí por alguna razón, y no me refiero a DUI, me refiero a algo más, averígualo. ¿Cuánto tiempo llevas aquí?

Llevo 4 meses aquí, ahora.

¿Y cuánto habrás estado aquí cuando te vayas?

Puede que esté aquí ocho meses más. Luego me tienen que decir qué condena me imponen esta vez. Estos meses ya cuentan para la condena. Probablemente uno o dos años más, por haber reincidido dentro del período de diez años.

¿Tiene visitas?

Un preso se levanta para abrazar al Papa

Un preso se levanta para abrazar al Papa

Mi madre, mi hijo y mi hija vienen a verme… mi madre tiene 86 años. De hecho ayer mi hija y mi madre vinieron. Mi hija enseña en una escuela, aquí en Filadelfia.

¿Jack, qué ambiente percibes durante estos días de espera a Francisco? ¿La gente se ve más distendida, o nerviosa?

Sí, yo diría que sí. Puedes percibir que en general la gente está contenta. Una mezcla de sentimientos: algunos están felices, a otros no les importa… A la mayoría sin embargo les parece genial y están contentos.

Te doy mi tarjeta, cuando vayas a Barcelona me llamas y te enseño cuatro cosas… pero yo conduciré [nos reímos]

“Siempre tenemos presos que redescubren su Fe”

Después de hablar con él, me levanto y me acerco al capellán de la cárcel. Me dice que es uno de los capellanes católicos.

¿Cuál es el ambiente general de la prisión ante la venida del Papa? Porque, es un acontecimiento grande, ¿no?

Oh, sí, es un gran acontecimiento. La gente en general está expectante, y la mayoría muy contentos. Yo les doy la comunión aquí, soy diácono y tenemos unos 30 voluntarios que nos ayudan con su tiempo. Tenemos los servicios de Comunión y de Sanación.

¿Cuál es la vitalidad de la comunidad católica en la cárcel?

Tenemos a 1.300 católicos.

¿Alguno redescubre la Fe en su estancia aquí?

Oh, sí, siempre tenemos presos que redescubren su Fe. Aquí estamos con el Padre Mathew, que oye confesiones continuamente. Yo administro la Comunión, rezamos el rosario, celebramos el acto de contrición etc. Tienes que saber escuchar mucho cuando tratas con estas personas y sus circunstancias, hay una razón diferente por la que cada cual está aquí.

¿Va a marcar la diferencia la visita de Francisco?

Si, va a marcar definitivamente la diferencia; totalmente.

Momentos de la visita del Papa a los presos y familiares, así como a funcionarios y cuidadores [del minuto 22:05 al 22:24 el entrevistado Christian saluda al Papa]

 

Ahora me disculpo ante el Capellán, y le digo que voy a charlar con otros presos, más jóvenes esta vez. Me siento ahora al lado de Christian y de Ali.

Me hablan, indistintamente: “Cuando me vaya habré estado aquí 23 meses”. “Yo unos 14 aunque todavía no me han dicho la sentencia definitiva”.

¿Crees que alguien te dirá, cuando salgas, “oh, tuviste suerte después de todo, estuviste con el Papa”?

Sí, me lo han dicho ya, “wow estarás con el Papa, en estas circunstancias desagradables pero, ey, ha sido una bendición disfrazada…”.

¿Vas a poder tocarle, estar como tú y yo ahora?

Suponemos que el Papa va a saludarnos individualmente, eso nos han dicho.

¡Wow chico! Eso va a ser algo especial

Eso nos han dicho, tenemos suerte, es una bendición.

¿Qué hiciste para estar aquí?

Rompí mi condicional.

“Yo soy cristiano”. “Yo musulmán”

Es una oportunidad para vivir más profundamente tu fe, sea la que sea, pues el Papa va a hablar de Dios, de lo trascendente, del perdón. Te dije que no te preguntaría qué fe en concreto profesas, pero si quieres puedes decírmelo…

“Yo soy cristiano”. “Yo musulmán”.

¡Qué bueno! Todos tenemos el mismo Dios. Y veneramos a Jesús, y a su Madre. El Papa, no solamente éste, sino los anteriores también, muestran sus deseos de acercamiento a los musulmanes…

Sí, y trata de que todos seamos uno.

Eso es lo que dijo Jesús al Padre en su oración sacerdotal: “Padre, que todos sean uno, como Tú y Yo somos Uno”

Eso es lo que muchos tienden a olvidar.

Ya sé que no es fácil estar aquí; es duro, como tantas cosas, ¿no? Seguir luchando es lo que nos toca… yo fuera también tengo mis dificultades. Gracias, ha sido estupendo charlar con vosotros. Disfrutad.

Entrada al recinto de la cárcel Curran-Fromhold, en Filadelfia, a la hora de salida de los funcionarios (Foto de Jordi Picazo)

Entrada al recinto de la cárcel Curran-Fromhold, en Filadelfia, a la hora de salida de los funcionarios (Foto de Jordi Picazo)

 

 

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