‘Tulipanes rojos’: novela sobre el camino espiritual de Etty Hillesum

El doctor en Filosofía Lluís Pifarré acaba de publicar la novela “Tulipanes rojos”, subtitulada “Etty Hillesum:…

El doctor en Filosofía Lluís Pifarré acaba de publicar la novela “Tulipanes rojos”, subtitulada “Etty Hillesum: la Belleza interior”, una aproximación a la vida de esta joven judía holandesa que murió en el campo de extermino de Auschwitz en noviembre de 1943 a los 29 años. Algunos han trazado un paralelismo entre las vidas de Edith Stein y Etty Hillesun, pero aunque ambas coinciden en un gran profundización espiritual, en ser judías y en morir en Auschwitz en la solución final nazi, Pifarré destaca y reivindica para Etty las características y mentalidad de una mujer seglar, que vive en el mundo de manera similar a la de millones de ciudadanos, con una vida sentimental en ocasiones turbulenta en la que no faltó un amante y un aborto, todo lo cual no impidió iniciar y trazar luego un itinerario de profunda espiritualidad. Dice que “fue una mujer libre de cualquier prejuicio hereditario, ideológico o religioso”, pero la gracia de Dios y su buena disposición la llevó al gran cambio.

Para escribir el libro, además de leer el interesante diario personal de Etty, Pifarré ha recorrido los lugares en que ella vivió, estudió, amó, sufrió y fue perseguida por los nazis como el resto de judíos. Han sido años de rastreo del personaje, por el que siente gran admiración. Al escribir esta novela, Pifarré reconoce que pensó en las personas que atraviesan el desierto de la búsqueda de Dios. Explica que “hemos tenido presentes a aquellas personas celosas de su libertad y a los que tienen sinceros anhelos por encontrar un verdadero sentido y una razón de ser a su existencia humana”.

La protagonista fue una muchacha de gran inteligencia, apasionada por la lectura y el estudio de la filosofía, conocedora de diversos idiomas. Tal interés cultural llevará a que a lo largo de la novela aparezcan escritores, filósofos y artistas que admiraba, como Rilke, Kierkegaard, Shakespeare, Nietzsche, Heiddeguer, Jung, Van Gogh, Rembrant y otros.

El nombre de Esther Hillesum, a quien todos sus allegados conocían por Etty, salió a la luz hace unos 25 años, con motivo de la publicación de varios fragmentos de su diario bajo el título de “La vida trastornada”. Un diario que, como el de su compatriota holandesa y también judía Anna Frank, escapó al extermino y pudo ser recuperado tras la guerra. Se descubre una joven muy normal, espontánea, ilusionada ante la vida a pesar de la ocupación de su país por los nazis, ansiosa de amar y ser amada, que poco a poco va descubriendo un nuevo horizonte espiritual tras situaciones tensas y vivencias infelices.

El diario y las cartas de Etty Hillesum, especialmente las del campo de concentración, muestran como madura la sensibilidad religiosa de la protagonista. Alguien ha escrito de ella que “la palabra ‘Dios’ que al principio no significa mucho, poco a poco, en la medida en que ella se orienta en un diálogo más intenso con Dios pasa a ser el centro de su experiencia. Su religiosidad no es un hecho convencional. Tiene un ritmo religioso propiamente dicho, no viene dado por la sinagoga o el templo, el dogma o la tradición. Se vuelve hacia Dios como hacia sí misma. Llega a decir: ‘Esa parte de mí, la más profunda y más rica en la cual descanso, es eso que yo llamo Dios’. Su Dios aparece en plena consonancia con su capacidad de ver la verdad, de soportar y de encontrar consolación”.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>