Un concejal del PP no casa a una pareja de lesbianas en Barcelona e ICV lo critica duramente; pero, ¿y la libertad de conciencia?

La celebración de bodas civiles es una potestad que el Código Civil otorga a jueces y alcaldes, que a su vez pueden delegar a los concej…

La celebración de bodas civiles es una potestad que el Código Civil otorga a jueces y alcaldes, que a su vez pueden delegar a los concejales. Cada Consistorio es autónomo para determinar cómo se reparte el oficio de las uniones y, si un regidor se opone a celebrar un enlace, por razones de conciencia o por su propia agenda personal, la ceremonia es celebrada por otro concejal.

En el caso concreto de Barcelona, las bodas civiles se pueden celebrar en el Ayuntamiento central o en el consistorio de cada distrito; y los mismos concejales se organizan para celebrar las bodas por turnos.

En cualquier caso, casar no es una obligación para el regidor de turno, siempre que se pueda celebrar el enlace en el propio ayuntamiento, y así lo reconoce el Ayuntamiento de Barcelona ya que nunca se dejan de celebrar las bodas.

No, por "objeción de conciencia"

En este escenario, el concejal del Partido Popular Óscar Ramírez, presidente del distrito barcelonés de Sarrià, alegó "objeción de conciencia" a la hora de negarse a celebrar la boda de A. y E., una pareja de chicas que se casarán a mediados de noviembre.

Ante su postura, del todo legítima, el personal del distrito realizó los cambios oportunos en sus agendas para que fuera otro regidor quien oficiara la ceremonia.

Sin embargo, la decisión de Ramírez causó malestar y el tema fue llevado al pleno del distrito, donde el grupo de Iniciativa per Catalunya-Verds (ICV) preguntó sobre el tema durante el informe del regidor.

Ramírez insistió en que se trataba de “un tema personal”. Desde el grupo municipal del PP explicaron que desde que se aprobó el matrimonio entre parejas del mismo sexo en 2005 el partido dio libertad a sus regidores para que “cada uno haga lo que crea” e insisten en que siempre se buscan fórmulas para que las bodas se celebren con normalidad.

El sectarismo de ICV

Lejos de aceptar las explicaciones, Iniciativa señaló que lo llevará al próximo Consejo Municipal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGTB), donde pedirá que su presidenta Francina Vila —regidora de derechos civiles— que se reúna con Alberto Fernández Díaz, presidente del Grupo Municipal Popular, para que se aclaren los hechos.

“No se puede impedir el ejercicio de un derecho civil paradigmático, por el cual el alcalde y los concejales de Barcelona se deben comprometer a autorizar un matrimonio independientemente de la identidad sexual de los contrayentes”, aseguró la concejal Janet Sanz (ICV), que también se queja de la falta de asistencia del PP al Consejo LGBT.

Pero, ante los argumentos de Sanz, cabe preguntarse dónde quedan los derechos de Ramírez sobre la libertad de conciencia.

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