Un mal gobierno

Además de los principios, es necesario disponer de una concepción, una metodología y unas prácticas adecuadas para goberna…

Forum Libertas

Además de los principios, es necesario disponer de una concepción, una metodología y unas prácticas adecuadas para gobernar. Y esto segundo también falla en la Unión Europea y en muchos de sus países miembros empezando por la propia España.

Si nos preguntamos qué está fallando, además de la concepción y los principios, que no es precisamente poca cosa, es decir a pesar de que los principios y la concepción fueran buenos; si nos preguntamos que nos sucedería, constataríamos que también se podrían cometer importantes errores por falta de este instrumental de naturaleza más técnica. Porque fallan los mecanismos de vigilancia e intervención preventiva, y esto es así porque no existe una sistemática de prevención a corto, medio y largo plazo de los principales problemas que afectan a un país. No existe un "cuadro de control" con las principales variables y su evolución. Seguramente porque éstas no serían en el momento actual como para tirar cohetes, y los políticos prefieren actuar como dicen que hacen las avestruces, aunque no sea cierto, ocultando la cabeza bajo el suelo. La sociedad actual, empezando por la economía pero no solo ella, es especialmente compleja y como todos los sistemas de esta naturaleza pueden resultar extremadamente frágiles y con facilidad pueden originarse efectos mariposa, es decir que un pequeño cambio en un punto del sistema desencadene una catástrofe en otro. Y esto es tan válido en la escala territorial -lo que sucede en Chipre amenaza al conjunto a pesar de su escaso peso- como dentro de un propio país en sectores distintos.

También falla la información a los ciudadanos, la explicación razonable de por qué se toman determinadas decisiones y se admiten otras. Por ejemplo, ahora, con el importante debate sobre la ILP de la dación por pago y en definitiva sobre el tema de las hipotecas, debería de existir un planteamiento público, sistemático, razonado, del por qué cada partido propone unos cambios o apoya la ILP. Este compromiso es especialmente urgente en el caso del Gobierno, sencillamente por la razón de que es quien asume la máxima responsabilidad.

En todo esto hay una profunda quiebra del fin último de los partidos y del propio Gobierno. La finalidad de estas organizaciones políticas no es en primer término la consecución del poder sino el encauzamiento, la organización de los distintos puntos de vista de los ciudadanos para que estos puedan configurar estados de opinión bien estructurados, con los mejores fundamentos posibles, y que sean estos los que en el debate público acaben definiendo las políticas más razonables. Pero los partidos están absolutamente desconectados de esta realidad. Lo que tendría que ser su tarea fundamental, el reunir a los ciudadanos, aquellos que son más cercanos, informarles, escuchar sus razones, elaborar propuestas, todo esto es inexistente. Cuando se encuentran en un callejón sin salida, o se acercan unas elecciones, convocan una "conferencia" para debatir cuestiones; o cuando hacen un congreso a veces abordan programas. Pero es puro artificio, diseño de salón, algo que se comen entre cuatro de acuerdo con los intereses del momento. Y, lo que es peor, la mayoría de los cuadros del partido pasan olímpicamente, están tan atentos a las luchas por el poder que se olvidan de cuál es su misión fundamental. Hasta que los partidos no recuperen esta función, este servicio, el panorama político será muy malo.

Hazte socio

También te puede gustar