‘Una auténtica locura; la maternidad en el s.XXI’, de Judith Warner

Una auténtica locura es un libro sorprendente por su intención y por su estilo. Con respecto a la intención la autora acomete el reto de presentar una…

Una auténtica locura es un libro sorprendente por su intención y por su estilo. Con respecto a la intención la autora acomete el reto de presentar una “sensación”, una “vivencia” o una “experiencia” de las madres modernas. Pero ojo, no es un libro edulcorado, no son páginas de autocomplacencia en la maternidad. Bien al contrario, este libro pretende transmitir la terrible sensación de angustia en las que se hallan muchas madres.
 
Con respecto al estilo, la autora consigue hacer atractivo un libro sobre relatos de madres. Tras cientas de entrevistas a mujeres que “sufren” el día a día de las responsabilidades, Judith Warner ha conseguido enmarcar estor relatos en una estructura de reflexión teórica lo suficientemente equilibrada para que el libro no sea un pesado “tratado de sociología”.
 
Antes bien, la lectura del libro discurre fluida, mientras confirma lo que todos sospechamos: ni siquiera en la época contemporánea, la mujer encuentra descanso. Tras el estudio, se constató que: “Muchas mujeres declaraban que sufrían crisis de identidad. Se sentían aisladas en los barrios residenciales, lejos de amigos y familiares”. 
 
La hiperactividad de las mujeres se debe en parte a la auto asunción de responsabilidades al límite: deberes escolares, actividades extraescolares, reuniones con otros padres y profesionales, los cuidados médicos de los hijos. El consumo de tranquilizantes se dispara y, para colmo, el Pentacal (mepazina) se anuncia como una forma de “librar al ama de casa de las garras de la neurosis”.
 
Muchas de las entrevistadas transmiten la sensación de un “desorden vital”, de que nada se mantiene en pie en el hogar o la terrible experiencia de que la realidad se “deshace”.
 
Para descubrir por qué hemos llegado hasta la actual situación, Judith Warner revisa los “modelos de maternidad” que se fueron imponiendo  en Estados Unidos.
 
Tenemos el modelo de “maternidad de inmersión total”. Es la mujer tan atada, inmersa y confundida con su hijo, que desaparece como mujer. Según la revista Parents, es la mujer que se vestía con ropa infantil, decoraba la casa con colores chillones y se entregaba al aburrimiento y a la actividad repetitiva para adecuarse a su hijo pequeño. Algunos llamaban a esta actitud el “Zen de la maternidad”. Donde las relaciones con el marido prácticamente desaparecen.
 
Apareció también en Estados Unidos la “madre peligrosa”. Una corriente de psicoanalistas puso de moda la definición de la madre como “una toxina psicológica” para su hijo. Se creó así el modelo de una madre acomplejada ante su hijo y temerosa de causarle algún mal psicológico.
A la madre peligrosa le sucedió el modelo de la “madre egoísta”, aquella que no pensaba sacrificar su profesión por la descendencia.
 
Con el cambio de milenio han aparecido es Estados Unidos las “madres del fútbol”. Éstas son aquellas madres que prácticamente su vida gira en torno a las actividades extraescolares, por el centro educativo escogido o por el futuro status social de sus hijos.
Total, el diagnóstico de estas evoluciones y sus efectos es demoledor: madres depresivas, madres faltas de sueño, madres frustradas cuando los hijos  -sobre los que se han desbordado- abandonan la casa.
 
Capítulo a parte merecen los “daños colaterales” al matrimonio. La autora defiende que el vuelco hiperafectivo de las madres sobre los hijos, las vacían de afectividad sexual hacia sus maridos. Los matrimonios más afortunados sobreviven a trancas y barrancas. Y si se hunde el matrimonio, entonces las angustias se multiplican por cien.
La autora se presenta como una representante de aquella generación que recogió el fruto de las luchas feministas. Se sentían fuertes y poderosas: “éramos chicas que podíamos hacerlo todo”. Incluso, “Nuestras madres eran quienes nos apoyaban con mayor entusiasmo”. También la cultura y la sociedad les apoyaba. Podían aspirar a todo, “Pero, en el camino a la edad adulta sucedió una cosa extraña. Aunque nuestros horizontes seguían ensanchándose, nosotras empezamos a encogernos. Empezamos a paralizarnos”.
 
Ni las políticas de conciliación familia-trabajo, ni los estimulantes, ni los buenos maridos han podido evitar lo que la autora considera el naufragio de una generación de mujeres que ahora son madres.
 
Mientras que las mujeres superaban el 50% de la población universitaria, la bulimia y la anorexia las atacaba. Su cuerpo se ha convertido en el icono y el campo de lucha legal de nuestra civilización. Las mujeres se enfrentan a ser lo que la modernidad les ha dicho que deben ser y ese encuentro parece poner en peligro a la propia mujer madre.
 
Una auténtica locura. La maternidad en el siglo XXI

Judith Warner
Traducción: Concepción Cardeñoso Saénz de Miera
Península, Barcelona, 2006
313 pp.
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