Una diabética deja de necesitar insulina tras trasplantarle células del páncreas de su madre

Una japonesa de 27 años, que dependía de la insulina desde los 15 años, recibió células de islotes pancreáticos del páncreas de su madre de 56 años y …

Una japonesa de 27 años, que dependía de la insulina desde los 15 años, recibió células de islotes pancreáticos del páncreas de su madre de 56 años y ya lleva dos meses sin necesitar inyectarse insulina. Había miedo de que la donante se convirtiera en diabética al perder células de los islotes, pero se ha visto que no ha sido así.
 
Los trasplantes de células de islotes pancreáticos son un ejemplo de cómo luchar eficazmente contra la diabetis sin acudir para nada a los métodos de investigación que matan embriones humanos ni a las células madre embrionarias, técnicas que aún no han curado a ningún paciente. Por el contrario, esta operación de trasplante, la primera que trasplanta de un donante vivo, da esperanzas a millones de personas.
 
Los islotes pancreáticos producen insulina, una hormona natural que convierte la glucosa de la sangre en energía. Aquellos cuyos islotes no producen insulina deben inyectársela cada día. Algunos diabéticos han recibido trasplantes de células de islotes pancreáticos de difuntos, pero se necesitaban grandes cantidades de células para cada operación y eso restringía la posibilidad.
 
Una ponencia de Shinichi Matsumoto y su equipo de la Universidad de Kyoto, publicada por Internet en la revista médica THE LANCET el pasado lunes, revela que las células de la mitad del páncreas de la madre fueron suficientes para liberar de la dependencia de la insulina a la hija en 22 días. La joven hace dos meses que ya no se inyecta insulina y su madre no ha experimentado problemas.
 
La chica tenía Diabetes severa de tipo 1, con ataques hipoglucémicos en los que perdía la consciencia cada dos días. En Japón había poca aprobación cultural al hecho de usar islotes de un donante muerto, así que la madre se ofreció voluntaria.
 
Stephanie Amiel, del King’s College de Londres, ha avisado a la prensa de que "el trasplante de islotes aún no es una técnica perfecta, la independencia de la insulina aún no está confirmada del todo". El cuerpo tiende a rechazar las células trasplantadas, hay que combatir el rechazo con medicamentos fuertes y la supervivencia de las células a largo plazo está por ver.
Células del propio paciente
El pasado enero se publicó el éxito de un equipo de científicos argentinos que consiguieron que el páncreas de un paciente diabético produzca insulina, al implantarle en los vasos sanguíneos células extraídas de su propia médula ósea. El equipo médico en ese caso ni siquiera tuvo que intervenir quirúrgicamente al enfermo, puesto que el implante se realizó por vía intravenosa. El paciente de 42 años tuvo una evolución favorable y lleva una vida completamente normal en su casa. Al ser células del propio paciente se evitó el rechazo.
 
Se calcula que hasta un 25% de personas diabéticas sufre de ataques fuertes hipoglucémicos. El uso de células de difuntos es una posibilidad más asequible, pero en algunos casos acudir a un donante vivo puede ser otra opción. Y siempre hay más líneas de investigación.
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