Unió Democràtica presentará en el Senado un veto al matrimonio homosexual

La sesión del Senado en la que se votará la reforma del Código Civil, presentada por el Gobierno para que puedan casarse dos personas del mismo sexo, …

La sesión del Senado en la que se votará la reforma del Código Civil, presentada por el Gobierno para que puedan casarse dos personas del mismo sexo, puede acabar dando luz verde a un veto al proyecto. Este mecanismo parlamentario, que requiere una mayoría absoluta sobre los escaños totales (130 sobre 259), será utilizado por el grupo de Convergència i Unió. El senador de Unió Democràtica (UDC) Jordi Casas, el único de la formación democristiana, presentó este jueves en el Registro de la Cámara Alta la primera propuesta de veto. Se trata del mecanismo parlamentario ordinario para rechazar la iniciativa gubernamental y devolverla al Congreso, donde igualmente se aprobará, aunque lógicamente con un importante golpe moral y político. En principio, será apoyado por los 126 senadores del PP, algunos de los 6 de CIU y posiblemente algún otro entre el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Coalición Canaria (CC). Este próximo martes, la Mesa del Senado decidirá la fecha del pleno, que presumiblemente será el 2 de junio.

 

En su justificación, Casas expone que, “desde el respeto a la libertad que debe tener toda persona para elegir la opción de convivencia que estime oportuna, Unió entiende el matrimonio como la unión estable y comprometida entre un hombre y una mujer”. En esta línea, recuerda que es “una institución fundamentada en la alteridad, la diferencia y la complementariedad entre la mujer y el hombre, lo que le convierte en el ámbito más estable y comprometido de procreación, atención y educación”. También recuerda el dictamen del Consejo de Estado, donde se identifica matrimonio con heterosexualidad, y que “son solamente dos los estados que admiten por ley el matrimonio entre personas del mismo sexo: Bélgica y Holanda”. Y explica que hay alternativas para regular las uniones homosexuales, pero siempre sin permitir la adopción, ya que “el niño es el verdadero sujeto de derecho” en este tema.

 

La propuesta de veto, que defenderá el propio Jordi Casas en representación de CIU, argumenta que el proyecto de ley del Gobierno “supone una alteración de la institución matrimonial, como también dice el Consejo de Estado, y un cambio especialmente profundo de dicha institución”. Para el senador catalán, estamos ante “una ruptura de la garantía institucional del matrimonio”. En clave propositiva, el escrito asegura que “el reconocimiento legal y la atribución de efectos jurídicos a las uniones de personas del mismo sexo no requiere la desnaturalización de la institución matrimonial”. Finalmente, reivindica lo que entiende como “un distinto tratamiento jurídico” frente a lo que algunos llaman “discriminación”, y concluye que “la cuestión es el reconocimiento de derechos y efectos de las uniones homosexuales, no la eliminación de una inexistente discriminación vinculada a las instituciones del matrimonio y la adopción”.

 

En el discurso para defender la propuesta de veto, el senador de Unió recordará la posición contraria al matrimonio homosexual explicada públicamente por destacados dirigentes de la izquierda europea, entre ellos el ex primer ministro socialista francés Lionel Jospin y una ex ministra socialdemócrata alemana. La iniciativa para rechazar la reforma del Código Civil será la única que se debatirá y se votará, primero en comisión y finalmente en el pleno del Senado, ya que es la primera que se ha presentado. Es previsible que el PP presente su propio veto, pero acabará uniéndose al de Jordi Casas.

 

Los obispos defienden la objeción de conciencia

 

Por otro lado, este mismo viernes se ha hecho pública una nueva nota del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española en la que los obispos defienden la objeción de conciencia “ante una ley injusta que corrompe la institución del matrimonio”. Tras recordar el documento de julio del año pasado, titulado A favor del verdadero matrimonio, lamentan que “no es verdad que esta normativa amplíe ningún derecho, porque la unión de personas del mismo sexo no puede ser matrimonio”.

 

Como conclusión, la Conferencia Episcopal explica que “la ley que se pretende aprobar carecería propiamente de carácter de una verdadera ley, puesto que se hallaría en contradicción con la recta razón y con la norma moral”. En la misma línea, añade que “los católicos, como todas las personas de recta formación moral, no pueden mostrarse indecisos ni complacientes con esta normativa, sino que han de oponerse a ella de forma clara e incisiva. En concreto, no podrán votar a favor de esta norma y, en la aplicación de una ley que no tiene fuerza de obligar moralmente a nadie, cada cual podrá reivindicar el derecho a la objeción de conciencia. El ordenamiento democrático deberá respetar este derecho fundamental de la libertad de conciencia y garantizar su ejercicio”.

 

Finalmente, los obispos denuncian que “en España se pretende liderar un proceso en el camino de la civilización con una disposición legal sin precedentes y gravemente lesiva de derechos fundamentales del matrimonio y de la familia, de los jóvenes y de los educadores”. Y finalizan la nota aclarando que “oponerse a disposiciones inmorales, contrarias a la razón, no es ir en contra de nadie, sino a favor del amor a la verdad y del bien de cada persona”.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>