Vaticano semanal y ‘Sacramentum Caritatis’: La Eucaristía, “un misterio que se ha de creer”

El Vaticano presentó este martes, 13 de marzo, la Exhortación Apostólica Sacramentum Caritatis, que recoge las conclusiones del Sínodo sobre la Eucari…

El Vaticano presentó este martes, 13 de marzo, la Exhortación Apostólica Sacramentum Caritatis, que recoge las conclusiones del Sínodo sobre la Eucaristía, “un misterio que se ha de creer”. El documento anima a utilizar el latín en celebraciones religiosas internacionales, reivindica el valor litúrgico de la belleza y recuerda que no todos pueden comulgar.

 

Bajo el lema La Eucaristía, fuente y cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia, el documento de 131 páginas, que fue presentado por el cardenal Angelo Scola, patriarca de Venecia, hace también un llamamiento a la “coherencia eucarística” que debiera caracterizar a todos los fieles, especialmente a los políticos católicos.

 

Por ello, Benedicto XVI les pide que defiendan la vida en todas sus fases, la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, y la libertad de educación de los hijos, todos ellos “valores innegociables”.

 

Esta responsabilidad “tiene una relación objetiva con la Eucaristía […] El culto agradable a Dios nunca es un acto meramente privado, sin consecuencias en nuestras relaciones sociales: al contrario, exige el testimonio público de la propia fe”.

 

Con el Vaticano II

 

Lo que el Papa define como la “coherencia eucarística” de los políticos y otros católicos con “responsabilidades sociales” ocupa sin embargo una pequeña parte del documento, que por el resto está enteramente dedicado a la eucaristía. Así, dos tercios están dedicados a reivindicar la importancia de la liturgia eucarística católica.

 

El cardenal Scola explicó en el Vaticano que los matices litúrgicos aportados no son sino una continuación de las importantes reformas obradas durante el Concilio Vaticano II. Se corrigen, pues, algunos aspectos, pero se mantiene el espíritu.

 

Así, el Papa dedica un pequeño capítulo en el que anima al uso del latín en las celebraciones religiosas internacionales.

 

“Durante estos encuentros -dice el Pontífice-, sería bueno que dichas celebraciones fueran en latín, excepto las lecturas, la homilía y la oración de los fieles; también se podrían rezar en latín las oraciones más conocidas de la tradición de la Iglesia y, eventualmente, utilizar cantos gregorianos”.

 

Al final del párrafo se pide que los futuros sacerdotes se preparen desde el seminario para comprender y celebrar la misa en latín, utilizar textos latinos y cantar en gregoriano. “Se procurará que los fieles conozcan las oraciones más comunes en latín y que canten en gregoriano algunas partes de la liturgia”, continúa.

 

Belleza y liturgia

 

Benedicto XVI reivindica en el documento el valor litúrgico de la belleza: “La relación entre el misterio creído y celebrado se manifiesta de modo peculiar en el valor teológico y litúrgico de la belleza”.

 

“En efecto, la liturgia, como también la Revelación cristiana, está vinculada intrínsecamente con la belleza: es veritatis splendor. En la liturgia resplandece el Misterio pascual mediante el cual Cristo mismo nos atrae hacia sí y nos llama a la comunión”, sigue el texto.

 

En Jesús contemplamos la belleza y el fulgor de los orígenes. Este atributo al que nos referimos no es mero esteticismo sino el modo en que nos llega, nos fascina y nos cautiva la verdad del amor de Dios en Cristo, haciéndonos salir de nosotros mismos y atrayéndonos así hacia nuestra verdadera vocación: el amor”, concluye el Papa sobre este tema.

 

Indisolubilidad del matrimonio

 

El Pontífice subraya en Sacramentum Caritatis que el matrimonio es indisoluble y que “no se puede admitir a los sacramentos a los divorciados que se vuelven a casar […] ya que su estado y su condición de vida contradicen objetivamente esa unión”.

 

El Papa agrega que, a pesar de todo, estas personas siguen perteneciendo a la Iglesia y les invita a seguir participando en la misa, aunque sin comulgar. La normativa actual contempla, además, que sólo pueden comulgar si conviven con su pareja actual “como hermanos”.

 

“La Eucaristía muestra una particular relación con el amor entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio” y “corrobora de manera inagotable la unidad y el amor indisolubles de cada Matrimonio cristiano. En él, por medio del sacramento, el vínculo conyugal se encuentra intrínsecamente ligado a la unidad eucarística entre Cristo esposo y la Iglesia esposa”, añade el texto.

 

“La Iglesia manifiesta una cercanía espiritual particular a todos los que han fundado sus familias en el sacramento del Matrimonio. La familia es un ámbito primario de la vida de la Iglesia, especialmente por el papel decisivo respecto a la educación cristiana de los hijos”, agrega el Papa.

 

“Riqueza inestimable”

 

Otro de los puntos que contempla el documento hace referencia al celibato sacerdotal. Benedicto XVI deja claro que “se reafirma el sentido profundo del celibato, como una riqueza inestimable”.

 

El Papa anima a seguir el ejemplo de Cristo: “El hecho de que Cristo mismo, sacerdote para siempre, viviera su misión hasta el sacrificio de la cruz en estado de virginidad es el punto de referencia seguro para entender el sentido de la tradición de la Iglesia latina a este respecto”, explica el texto.

 

Finalmente, frente a la escasez de sacerdotes, el Papa dice estar preocupado pero considera que una distribución “más ecuánime” del clero solucionaría lo que sin medias tintas define como “un problema”.

 

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