“Vent del Pla”, Catalunya y TV3

No me cuesta reconocer una controlada debilidad por la televisión y también por TV3. A menudo, llegamos a casa cansados de interpretar n…

No me cuesta reconocer una controlada debilidad por la televisión y también por TV3. A menudo, llegamos a casa cansados de interpretar nuestro papel en la vida y deseamos que otros nos invadan con imágenes de fácil asimilación.

Esta caja comunicadora que no distingue a su público se ha instalado en nuestras casas y trata de seducirnos con consignas y mensajes encubiertos que como gota malaya conforman al final la opinión, aquello que es correcto,lo aceptado por todos,las modas a seguir, los pensamientos válidos, las opiniones que debemos tener, los hábitos que debemos seguir y sobre todo aquello que necesariamente debemos comprar. Un mensaje televisivo para un público cautivo, que en la intimidad de sus casas se cree protegido de cualquier campaña exterior a su entorno cultural.

Dentro de este ideario televisivo están en primera posición las “series”, y en Catalunya la serie Vent del Pla”, con récord de audiencia y capítulos, musicada por Gerard Quintana, antiguo miembro de Sopa de Cabra. Vuelvo a confesar que veo la televisión y algunos días también la serie tarareando sin demasiado éxito su música, a la vez que me distraigo en otras cosas, ya que toda mi atención me resulta excesiva y por supuestono descarto una cabezada entre episodios recurrentes.

Se puede afirmar con acierto que el éxito de las series, en especial “Vent del Pla”, lo encontramos enque representan personajes cotidianos, con historias típicas de la gente de la calle, huyendo de fantasías fuera de lugar. De alguna forma, el público se identifica con personajes cercanos a su misma realidad, gozando y sufriendo con experiencias próximas a su entorno cultural, que actúan como revulsivos ennuestras vidas ansiosas de emociones y contenidos. Al menos así empiezan para captar la atención aunque más tarde, prosiguen con “matices”.

Digo con matices porque en esta serie de TV3 que se manifiesta tan cercana a los hábitos de los pueblos de Catalunya,vemos actitudes que no se corresponden con la realidad en general de nuestro país, y capitulo tras capitulo las vamos asimilandosin bajar la vista como conductas aceptadas por nuestro entorno, sin serlo.

Me refiero a la centralidad de la parte emotiva, sentimental y amorosa de la serie. Me refiero a las relaciones de las distintas parejas que se alternan cada mes, incluso algunas del mismo sexo. Me refiero a la provisionalidad de las familias, me refiero,…a muchos otros matices que se intuyen ya con mis ejemplos y que sitúan a la serie muy distante de la realidad de los pueblos de Catalunya basados en el trabajo eficaz y la familia.

Ya sé que se trata de una serie. Ya sé que nuestra intención es solamente distraernos con la familia cómodamente sentados en el sillón y con las zapatillas puestas, pero atención amigos, poco a poco y sin quererlo, esta caja que no distingue a su público, nos presenta una sociedad consolidada en la inestabilidad que podría llegar a arraigar en la intimidad y buen hacer de nuestras familias.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>