‘Visto y no visto’: Zelaya cruza la frontera hondureña y vuelve a Nicaragua tras un breve paseo por su país

“Aunque he sido valiente, no soy suicida, soy prudente, responsable de mis actos”, dijo el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya,…

Aunque he sido valiente, no soy suicida, soy prudente, responsable de mis actos”, dijo el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, tras un paseo de algo más de una hora por su país, antes de volver de nuevo a Nicaragua.

Tras el tercer retraso en sus planes iniciales, el ‘regreso’ de de Zelaya a Honduras se convirtió en un ‘visto y no visto’, que aprovechó para hacer repetidas llamadas a la insurrección y la desobediencia de los militares y exaltación de los ánimos de sus partidarios.

Si me apresan al entrar en Honduras provocarán la indignación del pueblo hondureño”, advirtió el depuesto presidente al traspasar la cadena oxidada que separa los dos países.

Con el aparente beneplácito del coronel jefe del puesto fronterizo hondureño, Zelaya pasó a territorio hondureño mientras el fuerte cordón policial se retiró veinte metros, sin aparente intención de detenerle.

Zelaya pidió hablar con el general Romeo Vázquez, jefe de las Fuerzas Armadas que ejecutaron su derrocamiento, y con el Estado Mayor, para hablar sobre su situación. Tras algo más de una hora de espera, Zelaya regresó a territorio nicaragüense en el jeep blanco en el que llegó.

"Vamos despacio, invitando hondureños para llegar con un fuerte contingente de hondureños que nos acompañen", había explicado Zelaya tan sólo unas horas antes, para explicar el porqué del nuevo retraso de sus planes iniciales de vuelta a Honduras.

Zelaya afirmó que entre este sábado y el domingo llegaría a la frontera hondureña para entrar en su país, del que fue expulsado tras el llamado golpe de Estado que se produjo el pasado 28 de junio.

El depuesto presidente inició su viaje de vuelta a Honduras, partiendo de la embajada de su país en Managua, acompañado por el canciller de Venezuela Nicolás Maduro, que se curtió como sindicalista en la época en la que conducía autobuses en Caracas, y el comandante sandinista Edén Pastora, aquel famoso ‘Comandante Cero’ que asaltó el Palacio Nacional de Managua en 1978.

Veinticuatro horas antes de partir, el ex presidente afirmó que estaba dispuesto a regresar, aunque era consciente de que su vida corría peligro: “No temo regresar a mi país pero sé que mi vida corre peligro”, dijo.

A la tercera, tampoco

Las declaraciones de Zelaya en los últimos días contrastan con lo que dijo el pasado miércoles, cuando en rueda de prensa anunció que, esta vez sí, viajaría ese mismo día al norte de Nicaragua para estar este viernes en la frontera.

Con este nuevo aviso, ya eran tres los atrasos desde que el pasado 5 de julio intentara por primera vez sin éxito aterrizar en el aeropuerto internacional de Tegucigalpa, con el resultado de un muerto, varios heridos y numerosos disturbios en el mismo aeropuerto.

Posteriormente, el 11 de julio, la prensa internacional publicaba que, en rueda de prensa celebrada en República Dominicana, Zelaya anunciaba de nuevo su retorno a Honduras en el plazo de una semana.

Sin embargo, el regreso se retraso de nuevo hasta que el pasado miércoles volviera a anunciar que dos días después sí haría acto de presencia en la frontera hondureña.

Ahora parecía dispuesto a presentarse en su país coincidiendo con el fin de semana, aunque, visto lo visto, habrá que esperar a ver cómo acabará su pretendido regreso.

Al volante de un todoterreno

A pesar de las reticencias de Washington y de la OEA, y de las advertencias de la comunidad internacional de que su regreso al país podría desencadenar un derramamiento de sangre, Zelaya, a bordo de un todoterreno que él mismo conducía encabezaba la caravana de automóviles que viajaba a Estelí, 149 kilómetros al norte de Managua, desde donde este viernes viajó a la frontera hondureña para preparar el retorno a su país e intentar recuperar el poder.

En la caravana, a la que se sumó la portavoz de la embajada de Honduras en Managua, Elisabeth Sierra, viajan también periodistas que cubren el regreso del mandatario depuesto.

Antes de iniciar el viaje, Zelaya dijo a los periodistas que se trataba de una jornada pacífica de retorno a su país de un presidente legítimo que ha sido derrocado por golpistas y que es el comandante en jefe del Ejército de Honduras.

En una breve rueda de prensa ofrecida en la sede diplomática, Zelaya, ataviado con chaleco negro y sombrero blanco, apareció acompañado por el revolucionario sandinista Edén Pastora.

Pastora, funcionario del Gobierno de Daniel Ortega para realizar el dragado del Río San Juan en la frontera con Costa Rica, dijo a los periodistas que estaba junto a Zelaya en representación de los revolucionarios demócratas hondureños “para decirles que no están solos y que somos sus hermanos”.

El ‘Comandante Cero’ afirmó que acompañaría a Zelaya hasta la frontera con Honduras, y que junto al depuesto mandatario quiere “seguir haciendo revoluciones en paz, en libertad y democracia”.

Al mismo tiempo, Victoria Rodas, encargada de negocios de la embajada de Honduras en Managua, declaró que las opciones de entrada a Honduras son varias.

“Se ha contemplado un punto terrestre con Guatemala, dos puntos terrestres con El Salvador y cuatro puntos terrestres por Nicaragua, así como varias posibilidades de ingreso furtivo por puntos terrestres del interior o por vía aérea”, dijo.

Por su parte, el Gobierno de Micheletti adelantó este viernes la hora del toque de queda en la zona fronteriza con Nicaragua ante el anuncio de Zelaya de que llegará el sábado o el domingo al país, y las Fuerzas Armadas advirtieron de que no se responsabilizan de su seguridad si insiste en su plan.

Rodríguez Madariaga: “No soy un cardenal golpista”

Por otra parte, el cardenal de Tegucigalpa, monseñor Óscar Rodríguez Madariaga, que ha sido duramente criticado desde algunos sectores desde que pidió al derrocado presidente Zelaya que no volviera “para evitar un baño de sangre”, y al que se ha llegado a tildar de “cardenal golpista” se defiende de esas acusaciones en sendas entrevistas publicadas por los diarios La Vanguardia y El Mundo.

No soy un cardenal golpista […] Soy el primero en rechazar el golpe de Estado”, asegura en la primera de ellas. Cuando se produjo, “fuimos prudentes. Aún así se nos ha malinterpretado. Hay que seguir el proceso desde el 23 de marzo. Ha sido todo un camino de violación sistemática de la Constitución por parte de Zelaya”.

“Desde el episcopado nos reunimos con él y dijimos que no convocara el referéndum que daba vía libre a su reelección porque dividía el país y violaba la Constitución, que dice que quien proponga ese cambio cesa de inmediato. Así que cuando Zelaya fue capturado por el ejército ya no era presidente”, puntualiza Rodríguez Madariaga.

El cardenal considera que el bloqueo político y económico a que se ha sometido a Honduras “va a causar mucho daño a los ricos, pero también a los pobres. El bloqueo ya empezó el año pasado. Los fondos del FMI no llegaron porque Zelaya ni presentó el presupuesto. Este año no íbamos a tener fondos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarroyo. Zelaya se ha sostenido con el dinero de Chávez”, asegura.

“Si hay que hacer un Vietnam lo hacemos…”

Rodríguez Madariaga no ve factible el regreso de Zelaya: “En este momento no. Para pacificar el país sería más prudente que renunciara a regresar de inmediato. La polarización es muy grande, hay armas en manos civiles. Chávez dijo que si hay que hacer un Vietnam lo hacemos…”.

Aunque “al presidente Zelaya le hablamos del peligro que suponía la intromisión de Chávez, respondió: ‘Yo no soy chavista pero me sirve el dinero de Chávez’. Lo que buscaba Chávez era controlar Honduras a través del continuismo del mandato de Zelaya”, concluye.

En cuanto a la entrevista publicada en el diario El Mundo, Rodríguez Madariaga se reafirma en lo dicho en la anterior y critica también la reacción de otros países.

Tristemente no han querido ver la realidad, ni lo que estaba ocurriendo, […] desde que el ex presidente Zelaya apostó por la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) […] Zelaya llegó incluso a asaltar con una turba la Fuerza Aérea, donde estaba resguardado por orden judicial el material para la consulta ilegal que pretendía hacer […] Zelaya estaba preparando otra dictadura”, advierte.

“Buscar la reconciliación y la paz”

En cuanto a la postura de la Iglesia ante los acontecimientos ocurridos, el cardenal de Tegucigalpa dice que “nuestra misión no es optar por una posición concreta, sino tratar de buscar la reconciliación y la paz”.

“Firmamos el comunicado después de documentarnos y en conciencia. El político puede que haga componendas, pero el religioso no puede pactar cuando su conciencia le marca un camino”, añade.

En cualquier caso, Rodríguez Madariaga considera que Zelaya “ya no tiene ni autoridad jurídica ni moral. La jurídica la perdió porque violó las leyes y la moral con su discurso lleno de falsedades. Lo más patriótico sería retirarse, lo demás es tratar de imponer a toda costa el proyecto de Hugo Chávez. Y si eso sigue adelante, nos prepararemos para la esclavitud”, concluye en la entrevista.

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