Vivencia trinitaria; Mª de Jesús Crucificado y Mª de la Encarnación‘, ed. de Teodoro H. Martín

La colección Clásicos de Espiritualidad ha tenido el acierto de acercarnos a dos obras importantes y, sin embargo, poco conocidas en la actualidad. Se…

La colección Clásicos de Espiritualidad ha tenido el acierto de acercarnos a dos obras importantes y, sin embargo, poco conocidas en la actualidad. Se habla de ellas pero no resulta nada facil hacerse con una edición de las mismas. Ahora la cosa cambia con esta edición de los Pensamientos de María de Jesús Crucificado e Informe de Conciencia, de María de la Encarnación. Ambas religiosas fueron beatificadas por Juan Pablo II.

María de la Encarnación es una mujer del siglo XVII, que recorrió un camino vocacional singular: esposa, madre, viuda, trabajadora, religiosa y misionera en tierras del Canadá. Su vida es singular e incluso con episodios dramáticos, como cuando decide entrar de ursulina y para ello debe separarse de su hijo Claude que en cuanto puede se escapa al convento para buscar a su madre. Episodio difícil de entender en nuestros días. Sin embargo, cuando se resigue el itinerario de esta mujer se va descubriendo que estaba tocada por la mano de Dios. Los jesuitas que trabajaron con ella misionando a los iroqueses fueron los primeros en hablar de sus virtudes heroicas.

El Informe de Conciencia, vertido por primera vez al castellano en esta edición, nos acerca a una mujer muy práctica pero que, al mismo tiempo, participa de una experiencia mística muy depurada. Se percibe en su vida lo que ella misma escribe: “Desde los primeros tiempos en que nuestro Señor me llamó a la vida interior, el Espíritu Santo me ha dado como principio orientador las máximas del evangelio. No he tenido que esforzarme en razonamientos ni reflexionar sobre ningún tema concreto”. Una vida, pues, conducida por el Espíritu Santo.

María de Jesús Crucificado, también beatificada por Juan Pablo II, fue una carmelita descalza del siglo XIX. A diferencia de María de la Encarnación, que era una mujer culta y letrada, ella era ignorante de letras, “sin apenas saber ni leer ni escribir”. Bajo el título Pensamientos se reúnen reflexiones sobre la humildad, y las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. En el fundamento de todo está la humildad.

La beata María de Jesús Crucificado tuvo frecuentes arrebatos místicos y éxtasis y participa de esa tradición espiritual que pondera la nada del hombre y el todo de Dios. Lejos de caer en el nihilismo encuentra el camino en la dependencia y la contemplación del Creador que nos ha dado la existencia. Ahí se nos manifiesta  su bondad. Nuestro peligro es tomar lo recibido como propio dando cabida al orgullo. Con lenguaje moderno pondera la beata el peligro del yo, que cierra el corazón a Dios y se centra en sí mismo por el egoísmo.

Estas dos obras, de profundo sabor espiritual, tienen la frescura de la teología espiritual nacida no del estudio sino del contacto directo con Dios. Es por ello que su lectura impacta mucho más allá del mero goce intelectual y se graba en lo hondo del corazón. La sencillez de los escritos transparenta aún más la profundidad de lo que se dice y nos acerca, a través de la experiencia de dos almas santas, al misterio insondable de Dios y su Amor.

VIVENCIA TRINITARIA
María de Jesús Crucificado y María de la Encarnación

Ed. de Teodoro H. Martín
BAC
Col.: Clásicos de Espiritualidad, 26
Madrid 2005
319 páginas

 
Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>