Yo soy David: Los valores cristianos entre los jóvenes, llevados al cine

“¿Por qué seguir viviendo a pesar de la esclavitud?”, pregunta el joven protagonista de I Am David (Yo soy David) a su amigo, el personaje interpretad…

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“¿Por qué seguir viviendo a pesar de la esclavitud?”, pregunta el joven protagonista de I Am David (Yo soy David) a su amigo, el personaje interpretado por Jim Caviezel. “Porque mientras estás vivo puedes cambiar las cosas”, responde éste. Los valores cristianos entre los jóvenes, aprender a tener esperanza, confiar en nuestros semejantes y el valor y responsabilidad de la vida son los ejes centrales del recién estrenado filme, con un reparto encabezado por el principal protagonista de la inolvidable obra de Mel Gibson La Pasión de Cristo.

Yo soy David, inspirada en la novela clásica infantil del mismo nombre, escrita por Anne Holm, narra la historia de un niño de 12 años que cae prisionero en un campo de concentración cuando huye del totalitarismo búlgaro en la década de los 50. Presentada en el Global Film Festival de Orlando en 2003 y distribuida ahora en salas de cine de todo el territorio estadounidense, Yo soy David, dirigida por Paul Feig, autor también del guión, sensibiliza al espectador sobre la realidad de muchos niños refugiados en el mundo de hoy y está cosechando excelentes críticas en su estreno en los Estados Unidos.

Coraje, confianza, risa y esperanza

En el filme, David consigue escapar valientemente de un campo de concentración en la Europa del Este e inicia un increíble y personal viaje hacia la libertad. Huyendo tan sólo con un compás, media barra de pan y una carta secreta sellada que el pequeño debe llevar a través de todo el continente, David no puede prever la dramática odisea que le espera. En su peligroso recorrido, en el que se revelará de forma inesperada su verdadera identidad, David descubre por primera vez el real significado del coraje, la confianza, la risa y la esperanza. En definitiva, Yo soy David celebra el indomable espíritu humano y captura la excitación de un niño degustando las maravillas y emociones de la vida por primera vez.

Según Roger Moore, crítico de cine del periódico ORLANDO SENTINEL, Yo soy David es posiblemente la mejor película para menores de los últimos años, al mostrar con absoluta naturalidad toda una serie de valores cristianos en el ámbito de la juventud y en qué forma se puede seguir teniendo esperanza a pesar de las adversidades. El filme nos enseña también como un niño, que ha sido criado y educado en la desconfianza hacia los demás para poder sobrevivir, aprende a confiar en sus semejantes.

Actor comprometido con sus creencias

Jim Caviezel, que ya nos deleitó con su interpretación en La Pasión de Cristo, vuelve a trabajar en una película con valores cristianos. Si algo caracteriza a este joven actor es precisamente su compromiso con las creencias en las que fue educado. Caviezel no duda en proclamar abiertamente su fe católica. Éste fue precisamente un factor clave para que Mel Gibson lo escogiera para el papel de Jesucristo en The Passión. 

Nacido el 26 de septiembre de 1968 en Mount Vernon, Washington (Estados Unidos), fue educado, al igual que sus tres hermanos, en las fuertes creencias católicas de sus padres. En la década de los 80 intervino en algunos episodios de series televisivas, como Aquellos maravillosos años o Se ha escrito un crimen. A principios de los 90 empieza a debutar en la gran pantalla, al lado de Keanu Reeves y River Phoenix, en Mi Idaho Privado, de Gus Van Sant. Posteriormente interviene, entre otras películas, en El golpe perfecto, de Michael Ritchie, en La roca, de Michael Bay, en La delgada línea roja, de Terrence Malick, y en Cadena de favores, de Mimi Leder. Sin embargo, su salto al estrellato internacional le viene de la mano de Gibson, con su obra sobre las últimas 12 horas de la vida de Jesús. Tiene pendientes de estrenar otras 5 películas.

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