Zapatero, excluido de la lista de encuentros bilaterales con Bush

Nuevo rapapolvo a la política exterior de Zapatero y Moratinos: En su visita oficial a Europa para reconciliarse con el viejo continente, tras las her…

Nuevo rapapolvo a la política exterior de Zapatero y Moratinos: En su visita oficial a Europa para reconciliarse con el viejo continente, tras las heridas abiertas por la guerra de Irak, el presidente de Estados Unidos tiene previstas entrevistas personales prácticamente con todos los altos mandatarios de la Unión Europea, a excepción de los de Grecia, Bulgaria, Hungría… y España. José Luis Rodríguez Zapatero queda, pues, excluido de la lista de encuentros bilaterales con George W. Bush, quien sí se reunirá con los otros dos representantes del eje anti-guerra de Irak: el canciller alemán Gerhard Schröder y el presidente francés Jacques Chirac.

En busca de la reconciliación

El objetivo principal de la visita de Bush a Europa es el de mejorar las relaciones transatlánticas en relación a temas candentes como los de Irak, Irán, Siria o el futuro de la OTAN. “Reconciliación” es la palabra clave para definir sus encuentros bilaterales con los principales dirigentes europeos de los que ha quedado descolgado Zapatero.

La posición de Bush tras la guerra de Irak se ha visto reforzada al ser reelegido en las elecciones norteamericanas y al salir airoso de “su” propuesta de elecciones para Irak, tras el resultado de las elecciones en ese país. Dos hechos que facilitan ahora su visita para suavizar las relaciones entre los dos continentes.

El presidente estadounidense, acompañado de su esposa Laura, ha sido recibido a las 21 horas de este domingo, 20 de febrero, en el aeropuerto internacional de Bruselas por el primer ministro belga, Guy Verhofstadt, y por los 3 embajadores norteamericanos en el país, representantes ante la OTAN, la UE y Bélgica, respectivamente.

Los planes de Bush en Bruselas, para este lunes y martes, incluyen reuniones con los aliados en la sede de la OTAN y un encuentro con el Consejo Europeo. El miércoles viaja a Mainz (Alemania) para encontrarse con Schröder, y el jueves a Bratislava, donde tiene prevista una cumbre con el presidente ruso Vladimir Putin. 

En la mañana del lunes 21, Bush realiza una visita de cortesía a sus anfitriones los reyes de Bélgica, Alberto II y Paola, seguida de otra al primer ministro belga y al secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer.

El eje anti-guerra, incompleto

En la tarde del mismo lunes, Bush pronuncia un discurso programático sobre las relaciones transatlánticas, en el que hace especial hincapié en la necesidad de acercar posiciones entre europeos y norteamericanos para trabajar conjuntamente en temas como el de Oriente Medio. El día se cierra con una cena de trabajo con el presidente francés, Jacques Chirac. Esta reunión, junto con el almuerzo previsto para el miércoles, 23 de febrero, en la ciudad alemana de Mainz con el canciller Gerhard Schröder, cierra sus encuentros conciliadores con los máximos representantes del llamado eje anti-guerra de Irak, de los que se ha quedado descolgado el presidente español.

La agenda, sin un hueco

El martes, 22 de febrero, la agenda de Bush está al completo: Desayuno con el primer ministro británico, Tony Blair. Entrevista con el presidente ucraniano, Víctor Yutchenko, en la sede de la OTAN. Participación en la reunión OTAN-Ucrania. Encuentro bilateral con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. Participación en la cumbre de la Alianza Atlántica, a partir de las 11 de la mañana, seguida de un almuerzo de trabajo. En esta reunión, todos los líderes europeos le expresan su compromiso de participar en la formación de soldados iraquíes, cerrando así la crisis abierta en los días previos a la guerra de Irak por la oposición de Francia, Alemania y Bélgica.

Por la tarde, reunión inédita en la historia: la de un presidente norteamericano con el Consejo Europeo en pleno. Los diferentes líderes europeos tratarán con Bush diversos temas de actualidad, como la integración europea (Chirac), Oriente Próximo (Blair), la situación en Irak (primer ministro de Eslovaquia), la reciente tensión con Irán (Schröder), la política euromediterránea (Zapatero), los Balcanes (canciller austríaco), Rusia (primer ministro de Irlanda), Ucrania (primer ministro húngaro), lucha antiterrorista (primer ministro holandés) y los objetivos de desarrollo del Milenio (primer ministro sueco).

Tras la cumbre con los Veinticinco, Bush se dirige a la sede de la Comisión Europea para encontrarse con el presidente, José Manuel Durao Barroso, la comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, y el responsable de Comercio, Peter Mandelson. Una cena con el primer ministro luxemburgués y presidente de turno de la UE, Jean-Claude Juncker, con el representante de Política Exterior, Javier Solana, y con Durao Barroso cierra el día. 

Después de encontrarse el día 23 con Schröder, Bush tiene previsto reunirse el día 24 con el presidente de Eslovaquia, Ivan Gasparovic, y con el primer ministro, Mikulas Dzurinda. Por la tarde, se reúne también con el presidente ruso, Vladimir Putin.

Ignorando a ZP

La excepción a esta nueva política de la Administración Bush de acercarse a los líderes europeos que en su día se opusieron frontalmente a Estados Unidos por la guerra de Irak siguen siendo el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el jefe de la diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos, que una vez más son marginados por el Gobierno de los Estados Unidos en sus contactos bilaterales con los mandatarios europeos.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>