Zapatero: “Hemos hecho del diálogo un principio de actuación permanente”

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, abrió este miércoles el Debate sobre el Estado de la Nación con un largo discurso (1…

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, abrió este miércoles el Debate sobre el Estado de la Nación con un largo discurso (1 hora y 36 minutos) que fue calificado de “excesivamente triunfalista”, en mayor o menor grado, por todos los grupos políticos a excepción del socialista. “Zapatero en el país de las maravillas” fue una de las frases que sonaron en el Congreso, tanto en el propio hemiciclo como en los pasillos. En su repaso al año de gestión, el jefe del ejecutivo tardó sólo 17 minutos en sacar, y además de forma consecutiva, el matrimonio homosexual, el divorcio rápido y la investigación con embriones, que son los asuntos que han provocado más críticas entre la sociedad civil, especialmente entre ciudadanos y entidades defensores de la vida, la familia y los derechos de los niños. Presentó estas tres cuestiones, reguladas ya por su Gobierno mediante proyectos de ley y sólo pendientes de la aprobación parlamentaria, como éxitos importantes.

 

Tras la exposición inicial, Zapatero volvió a referirse más ampliamente a los tres temas ya en la parte final de la intervención. Reconoció que la reforma del Código Civil que permitirá casarse a dos personas del mismo sexo “es la que ha generado más polémica”, aunque luego añadió que “no hace daño a nadie”. Pero sus referencias a estas iniciativas gubernamentales estuvieron adornadas por una frase cuya idea fue repitiendo varias veces. “Hemos hecho del diálogo un principio de actuación permanente”, aseguró el presidente desde la tribuna de oradores. La afirmación, sin embargo, choca con los hechos. En el proyecto de legalización del matrimonio homosexual, el ejecutivo no ha dialogado ni con el Foro Español de la Familia ni con las numerosas entidades que apoyan la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) a favor del matrimonio entre hombre y mujer, una campaña que ya ha recogido al menos 600.000 firmas. Tampoco ha dialogado con los padres católicos agrupados en la CONCAPA, que recogieron hace varios meses 3 millones de firmas a favor de la asignatura de religión, a quienes dio plantón en el Palacio de la Moncloa, ni con los expertos que alertan acerca de las consecuencias negativas que puede tener para la sociedad la agilización del divorcio con la supresión del requisito previo de la separación.

 

Por otro lado, el presidente del Gobierno exhibe la recientemente aprobada Ley de Reproducción Asistida sin tener en cuenta los éxitos que están teniendo las investigaciones con células madre adultas, que evitan la investigación y la experimentación con embriones, o sea, con seres humanos. Sin embargo, Zapatero presentó como un progreso el hecho de que, a partir de ahora, se puedan seleccionar embriones, una práctica que se contradice con una reciente resolución de la ONU en la que se prohíbe todo tipo de clonación, la terapéutica y la reproductiva.

 

Pero volviendo a los otros dos asuntos, que vacían de contenido el matrimonio y la familia, Zapatero siguió hablando de “diálogo” cuando no ha tenido en cuenta los informes del Consejo General del Poder Judicial, el Consejo de Estado y la Academia de Jurisprudencia, que muestran su desacuerdo con la posibilidad de que se equiparen al matrimonio las uniones entre dos hombres o dos mujeres. En este sentido, las tres instituciones ven en la reforma del Código Civil serios indicios de inconstitucionalidad. En el caso del también llamado divorcio exprés, no ha tenido en cuenta las advertencias de numerosas asociaciones, así como de la Conferencia Episcopal Española, y tampoco ha valorado ninguno de los numerosos estudios de expertos que muestran, entre otras cosas, la importancia del período de separación para evitar la ruptura.

 

Política exterior y financiación autonómica
 
Por lo que respecta al resto de asuntos expuestos, el presidente se refirió a la política exterior, concretamente a las relaciones de España con Estados Unidos. Destacó el “desarrollo satisfactorio de la agenda bilateral, como se prueba con las relaciones entre ministros”, aunque admitió “las diferencias que existen fruto de tensiones sobre Irak”. Sobre la financiación autonómica, aseguró que su idea es que el marco legal para esta cuestión se apruebe de forma multilateral, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, “y se convierta en ley a lo largo del año 2006”. También defendió que las modificaciones del modelo territorial que promueve su gabinete respondan “a lo que España necesita” y a lo que “la Constitución permite y prevé”.
 
En el ámbito más social, Zapatero reiteró su compromiso de cumplir, “al final de la legislatura, el compromiso de destinar al Tercer Mundo el 0,5 por ciento del Producto Interior Bruto”. También expuso algunos datos sobre creación de empleo (“se ha creado más en el último año que en el anterior”) y sobre las cuentas públicas (“prácticamente no hay déficit”), dentro de un panorama que calificó globalmente de muy positivo.
 

Lucha contra el terrorismo

 

Otro de los grandes temas que trató Zapatero al comienzo de su intervención fue la lucha antiterrorista. El presidente dijo sentirse orgulloso del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo -que sólo lo componen el PSOE y el PP-, y sugirió que los populares no lo cumplen desde que están en la oposición: "El Pacto obliga cuando se está en el Gobierno y cuando se está en la oposición", afirmó. Subrayó, en este sentido que el Pacto se firmó para sacar la política antiterrorista del debate partidario, y avisó de que establece, además, que al Gobierno le corresponde marcar esta política, que debe ser apoyada por la oposición.

 

El presidente expresó asimismo su compromiso de acudir al Congreso para explicar, "si se diera el caso", los pasos encaminados al "logro de la gran aspiración de poner fin al terrorismo" y solicitar el respaldo de todos los grupos políticos. Rodríguez Zapatero destacó que "el fin de la violencia no tiene precio político, pero la política puede contribuir al fin de la violencia", y recordó que, durante su debate de investidura, ya dijo que esta legislatura era de "gran trascendencia para esa aspiración tan profunda de vascos y españoles, que es el final de la violencia”. También agregó que la banda terrorista ETA "sólo tiene un destino: disolverse y deponer las armas". Explicó que, como presidente del Gobierno, tiene "el deber de trabajar para lograr ese fin", aunque advirtió de que "nadie debe hacerse ilusiones porque la historia de ETA no lo permite". "Trabajaré sin descanso con todo mi gobierno por alcanzar el fin de la violencia", ha apostillado.

 

El problema de la vivienda

 

En cuanto a la vivienda, uno de los mayores problemas que sufre España, Zapatero aseguró que el Gobierno "ha movilizado 5 millones de metros cuadrados de suelo público, una cantidad superior a todo el suelo liberado en los cinco años anteriores". Destacó el incremento, en un 35 por ciento, del presupuesto para el Plan de Vivienda 2002-2005, las nuevas líneas de actuación para el fomento del alquiler (como la creación de la Sociedad Pública de Alquiler), así como la nueva Ley del Suelo que, según el presidente, estará en el Congreso antes de fin de año. También anunció un nuevo plan de vivienda para el periodo 2005-2008, así como una modificación de la Ley de Montes, para garantizar que no se pueda edificar en 30 años en suelo que haya sufrido incendios.

 

Finalmente, otro de los asuntos que arrancó abucheos procedentes de los bancos de la oposición fue el de los medios de comunicación públicos. "Dije hace un año que la televisión de partido tenía sus días contados. Y así ha sido, señorías, para dicha de todos, también de la oposición", sentenció Zapatero, quien anunció además que el Gobierno prohibirá el favoritismo en las campañas institucionales, así como los "autobombos". El presidente del Gobierno también aludió que en el "futuro inmediato" se tendrá que asumir la deuda de más de 7.000 millones de euros acumulada por RTVE, señalando que este Gobierno es "responsable incluso con las deudas contraidas irresponsablemente por sus antecesores.

Rajoy, contundente

En su discurso, el presidente del PP, Mariano Rajoy, criticó el excesivo optimismo del presidente del Gobierno. “Gobiernan los socialistas pero quien tiene la vara alta es Esquerra Republicana”, destacó. También comentó que “el Gobierno se dedica a reabrir las heridas del pasado”, y denunció que Zapatero “acaba de meter en el congelador el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo”. En uno de los momentos más contundentes de la intervención, el líder popular llamó “radical” a su adversario.

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