Zapatero los engaña y CiU lo asume

La Comisión del Congreso de los Diputados que trata del Estatuto de Autonomía de Cataluña, ha aprobado el Título I prácticamente sin otras modificacio…

Forum Libertas

La Comisión del Congreso de los Diputados que trata del Estatuto de Autonomía de Cataluña, ha aprobado el Título I prácticamente sin otras modificaciones que tres pequeños retoques estéticos. Uno, francamente ridículo, porque han añadido después del “proceso de su muerte”, el tratamiento del dolor y los cuidados paliativos. Como técnica jurídica es de difícil presentación que la muerte pueda anteceder a las curas paliativas. Pero esto no es lo grave. Lo grave son los resultados.

El Título I presentaba numerosos puntos cargados de ideología partidista en su expresión más extremada que nunca deberían formar parte de un Estatuto de autonomía. Primero, porque debe regular otras cuestiones, y segundo, porque ha de ser un marco que no cuestione el sistema de valores, incluso la concepción antropológica, de una gran parte de la población. El Título I es de hecho la “obra” de Iniciativa per Catalunya. Es grave que un partido que sólo alcanza el 7% del electorado catalán  haya llegado a condicionar de una manera tan extrema una Ley Orgánica del Estado. Para ello ha sido necesario que sucedieran las siguientes cosas:

a.- Un regalo de Zapatero: Zapatero pactó con Artur Mas, de la misma manera que antes Rubalcaba lo había pactado con Duran, que el titulo I sería modificado, porque el propio Presidente del Gobierno compartía el criterio de que no era asumible, y en todo caso, resultaba reiterativo de lo ya establecido por la Constitución Española. Pocos días después, el mismo Zapatero, pactó exactamente lo contrario con Izquierda Unida/Iniciativa per Catalunya, es decir, que no se modificaría dicho título. No era un secreto, diversos periódicos dieron cuenta de la noticia. CiU puso cara de poker. Nada más.

b. Una dinámica de cesión por parte de CiU: A la hora de la verdad CiU tenía un argumento central para defender un Título I donde tuvieran cabida todos: el plantarse, el aceptar el pulso de Iniciativa y plantear que no iba a apoyar un estatuto que expulsaba las creencias de muchísimos catalanes. No ha sido así, de hecho los “grandes” cambios que ha logrado son prácticamente los que en su momento propuso López Garrido, ex de izquierda Unida y actual negociador del PSOE en la ponencia.

Lo que ha sucedido es muy grave porque demuestra, primero, que Rodríguez Zapatero engaña sin ningún rubor, o si se quiere en otros términos, pacta el mismo tema en sentido opuesto simultáneamente. Segundo, que CiU no tiene la dignidad política suficiente para enfrentarse al engaño, no ya por el contenido concreto del texto sino por puro sentido de la dignidad y la supervivencia política. Zapatero acaba de constatar que CIU es capaz de prescindir de cualquier historia, de asumir tropelías políticas como las que ha cometido, siempre y cuando se mantenga la puerta abierta a la posibilidad de que Mas retorne a la Generalitat i Duran Lleida acabe alcanzando un ministerio. Naturalmente esto tiene mucho de suicidio político porque a partir de ahora ninguna actitud, por fuerte que parezca, de CiU ante Madrid gozará de credibilidad, porque sabrán que siempre acabarán asumiendo la propuesta socialista a base de un ligero maquillaje. Pero también lo es porque, de una forma escandalosa, en una ley tan importante como es el Estatuto de Autonomía, CiU ha sacrificado, a la hora de la verdad, un amplio sector de su electorado, no solo católico, sino también aquellas personas que por razones culturales rechazan el Título I.

Hazte socio

También te puede gustar