Zapatero maneja la posibilidad de subir los impuestos para cubrir el déficit de la Sanidad

La sanidad absorbe 60.000 millones de euros al año, lo que representa un 6% del PIB y un tercio de los ingresos que recibieron las arcas del Es…

La sanidad absorbe 60.000 millones de euros al año, lo que representa un 6% del PIB y un tercio de los ingresos que recibieron las arcas del Estado el año pasado. El sistema del bienestar está en crisis y con él uno de sus grandes valedoras: la sanidad universal y pública. Además, la española posee un déficit estructural que se ha mantenido después del traspaso de las competencias a las Comunidades Autónomas. Analizamos la situación y el futuro de la que se ha llamado la ‘mejor’ sanidad del mundo.

La distribución de los que se gasta per cápita en la sanidad española (8,5% del PIB) se distribuye de la forma siguiente: en la pública el 6% y en la privada el 2,5%. Esto significa que la sanidad cuesta a las administraciones 1.816 euros por habitante. El problema es que, aunque no es una de las sanidades más caras, este panorama es insostenible debido a que los ingresos del Estado están en receso y los gastos sanitarios, a su vez, están creciendo.

Según las previsiones publicadas recientemente por el Fondo Monetario Europeo, España pasará, por la importancia de su PIB en el contexto mundial, de ocupar el noveno lugar al duodécimo en el 2014. El PIB español en el 2014 será, en miles de millones de dólares, de 1.568 y no únicamente retrocederá posiciones sino que además perderá riqueza y será más ‘pobre’. En este informe del Fondo Monetario Europeo cifra la pérdida española en el 2,1% en siete años.

Este panorama muestra una España con menos dinero para gastarse en Sanidad y que, paralelamente, va a aumentar ostensiblemente su gasto debido a diversas razones: el coste tecnológico, el incremento de la demanda sanitaria (a más renta, más consumo sanitario) y por el envejecimiento de los españoles que requerirán más de los servicios sanitarios.

El futuro inmediato en los próximos años y desde ahora es que el coste de la Sanidad va a ir aumentando a pesar del Plan que promueve el Gobierno para reducir el coste de los medicamentos, una de las partidas que más ocupa el presupuesto de la sanidad.

¿Aumentará el Gobierno los impuestos?

Para solucionar este déficit es muy probable que el Gobierno de Zapatero planee subir los impuestos para cubrir este agujero que se generará. Además, este impuesto podría ser finalista, es decir, la Administración podría decidir aplicar un impuesto dirigido exclusivamente a cubrir los gastos de la sanidad. Este hecho castigaría las rentas de siempre: las que pagan IRPF. Por lo tanto, de nuevo quedarían al margen los ricos, las rentas más bajas y los que ingresan en B, serán las clases medias las que soportarían la nueva carga.

Mientras esto sucede el Estado está haciendo subir el coste económico por razones ideológicas. Un ejemplo es la generalización de la vacuna para el papiloma humano que ha impulsado el Ministerio de Sanidad y de la cual se hace cargo la Sanidad. Esta vacuna, a parte de no haber recibido los avales suficientes para implementar su uso generalizado tal y como plantea el Gobierno, elimina el concepto de medicina preventiva. La razón es que su uso generalizado responde a una mayor promiscuidad que beneficia el contagio del virus. El preparado de cada vacuna le cuesta al estado 400 euros y no siempre libra a las mujeres de padecer el futuro cáncer de cuello de útero que provoca el papiloma.

La implementación de programas por parte de los diferentes ministerios como Igualdad y Sanidad, que incentiva la practica sexual entre los jóvenes no hacen más que diluir el concepto de medicina preventiva que desaparece cuando en este gobierno se entra en el terreno del sexo. Otro ejemplo del aumento de gasto propiciada por el PSOE es la píldora postcoital o píldora del día después (PDD) que se entrega de forma gratuita en los centros de salud y que recientemente ha sido autorizada para su venta en farmacias sin receta médica.

Otro caso de la ideologización de la sanidad que influye en el aumento de gasto de ésta es la reforma de la ley del aborto que a partir de su implementación hará que la sanidad pública cargue con el gasto de los abortos de las mujeres que decidan interrumpir su embarazo. Este gasto crecerá por dos vías: la intervención directa de la Sanidad efectuando estos abortos a través de sus medios y la subvención de los abortos que se realicen en las clínicas privadas. Además, la vía de la subvención también sucederá por medio de las fundaciones que previamente habían recibido subvenciones del Estado y que aportan dinero para que mujeres que lo deseen aborten.

En 2007 se realizaron 112.138 abortos en España, la previsión del Instituto Efrat para 2009 (año del que no se disponen cifras oficiales todavía) es de 138.000. Este número irá creciendo exponencialmente como lo ha hecho desde que entrara en vigor la ley de 1985 que permitía el aborto en tres supuestos. Si tomamos la previsión para 2009 y consideramos a la baja una media de precio por aborto de 500 euros grosso modo (y siempre considerando una cifra bajista) el aborto a la sanidad española le costará 6.900 millones de euros anuales en 2011 que hay que sumar a los 60.000 millones que cuesta en la actualidad. Una cifra nada desdeñable y que representa el precio que pagaremos todos los españoles por la ideologización socialista del sistema sanitario español.

¿Por qué existe un déficit estructural en la Sanidad pública?

No es algo nuevo y regularmente sale a la palestra la crítica de un sistema que vive en un constante estado de déficit estructural y falta de presupuesto. El PSOE ha pactado recortes con las Comunidades Autónomas para disminuir el déficit de la Seguridad Social que ya es de 15.000 millones de euros.

La historia viene de atrás: a finales de la década de los noventa el estado descentralizó la sanidad pública y se inició un proceso de traspaso a las Comunidades Autónomas que son las que, en la actualidad, administran este servicio público. Los grandes déficits de las sanidades autonómicas son herederas de estas transferencias.

Actualmente, los pagos a los proveedores se pueden alargar del orden de casi 600 días y la media española es de 269 días (ver cuadro), muchas empresas optan por no trabajar con la Administración por esta razón. Finalmente las empresas privadas acaban siendo prestamistas de los gobiernos autonómicos con un crédito a muchos días vista y con un interés inexistente. La ley obliga a un límite legal de pago a proveedores de 60 días.

Cuando la sanidad estaba centralizada por el Gobierno estatal, históricamente tenía un cuantioso déficit cada año, pero ese déficit la Administración lo financiaba con deuda del Estado ya que el presupuesto anual que se destinaba a la Sanidad era estructuralmente deficitario. Este hecho no se corrigió y cuando se hicieron las transferencias a las Comunidades Autónomas, éstas mejoraron sus servicios haciendo crecer el déficit.

Noticias relacionadas:

El galimatías de la Sanidad: Gobierno central y autonómicos pretenden reducir el déficit recortando la Sanidad

Las diferencias entre la reforma sanitaria de Obama y el sistema de salud español

El gran privilegio de las clínicas abortistas: la sanidad pública les pagará los abortos que no pueda asumir

El acuerdo sobre sanidad no resuelve el problema del déficit

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>