Zapatero situaba el fin de la recesión en 2011, pero la prima de riesgo de España sigue en el punto de mira de los inversores

La escalada de tensiones en los países de Oriente Media, particularmente la que se está viviendo en Libia, mantiene en vilo a Occidente …

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La escalada de tensiones en los países de Oriente Media, particularmente la que se está viviendo en Libia, mantiene en vilo a Occidente por las repercusiones que está teniendo y tendrá sobre el precio del petróleo y la crisis económica en general.

En el caso de España, los disturbios en Libia ya han supuesto la salida del país de buena parte de la colonia española y el cese de la producción en los pozos petrolíferos de Repsol, que puede revertir los débiles síntomas de mejora de la economía.

El principal peligro estriba en el aumento de la inflación, de los tipos de interés, y de la prima de riesgo que soporta la deuda española. De hecho, este último indicador ya ha dado un serio aviso al experimentar un notable incremento en las últimas tres semanas.

Así, la prima de riesgo española sigue en el punto de mira de los inversores, ya que el diferencial entre la rentabilidad del bono español a diez años y el alemán, que sirve de referencia en España, se ha incrementado en los últimos días y se ha situado por encima de los 224 puntos básicos, un 22% más que el pasado 2 de febrero, cuando marcó su mínimo en 2011.

El rendimiento de los títulos españoles ha subido dos puntos en la mañana de este jueves, 24 de febrero, y se sitúa por encima del 2,3%, según informa Cotizalia.com. Y, aunque todavía queda lejos, se ha acercado algo más a la línea roja del 7,5% que los expertos señalan como el punto a partir del cual el país tendría problemas para afrontar sus compromisos de deuda y debería aceptar la ayuda financiera de la Unión Europea.

Entre los cuatro peores

Cabe recordar que en noviembre de 2010 los inversores ya observaban con lupa la situación económica de España, ante el riesgo de que pudiera necesitar, como Grecia e Irlanda, un rescate debido a una prima de riesgo que alcanzaba sus máximos históricos y una deuda que se encarecía más de un 90%.

En esas mismas fechas, un Rodríguez Zapatero fuera de la realidad seguía manteniendo, en una entrevista con la cadena de televisión norteamericana CNBC, que España volvería a crecer en 2011 y alcanzaría ya una fuerte expansión en 2012 y 2013.

Sin embargo, la mayoría de los analistas coinciden en que en 2010 ‘no se han hecho los deberes’ y se ha dejado pasar un tiempo precioso para afianzar la posición necesaria que deje definitivamente atrás la recesión y la crisis.

Tal como recuerda la revista Computing España en su edición digital, computing.es, el PIB español cerraba 2010 en negativo y España se convertía “en uno de los cuatro países (con Grecia, Irlanda e Islandia) entre los 33 miembros de la OCDE, que mantienen en rojo su PIB; la mayor caída del consumo privado de la historia (2,6 puntos en hogares y 9,4 en la inversión en bienes de equipo en el tercer trimestre), a causa de la subida del IVA; y un déficit público equivalente al 9,3% del PIB en 2010”, lejos de los objetivos del 3% para finales de 2013,

Las intervenciones de Grecia e Irlanda por parte de la UE no acabaron de intimidar lo suficiente al Gobierno español y la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, declaraba en una entrevista en Punto Radio a finales de noviembre que “España no corre riesgo de tener que ser rescatada. Nuestra economía es muy distinta a la de Grecia o a la de Irlanda y tenemos un sector financiero sólido, regulado y supervisado por el Banco de España”.

Prima de riesgo desbocada

Pero no opinaban lo mismo los expertos, ya que en ese tiempo la prima de riesgo española se situaba en el nivel más alto desde la creación del euro, 311 puntos, apenas dos meses después de que el presidente Zapatero declarase en una entrevista con The Wall Street Journal que “la crisis de deuda ha terminado”.

Lejos de ser así, “España tiene que hacer frente en 2011 a vencimientos de deuda de casi 130.000 millones de euros. Solo en intereses, se irán más de 38.000 millones en los próximos dos años. Un rescate de la economía española, por su tamaño (se calcula que superaría los 420.000 millones de euros) podría ser inasumible y tener consecuencias impredecibles para la zona euro”, advierte Computing España.

En el gráfico que sigue, reproducido a partir de la información de Computing España, se puede ver la situación de la deuda pública española en 2010 en el contexto internacional y las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para 2015.

Aunque en los meses posteriores la prima de riesgo se situó en niveles más aceptables, ahora, como consecuencia de la crisis en Libia, se ha vuelto a desbocar de forma preocupante para los inversores, que consideran que “la sola perspectiva de tener que afrontar un rescate en una economía que duplica la suma de las de Grecia, Irlanda y Portugal (el otro país en la cuerda floja), estremece los mercados”.

En cualquier caso, hay que resaltar que, a priori, no es previsible que España llegue a una situación en la que no pueda pagar su deuda, que no es tan alta como por ejemplo como la de Italia, con un 120% de su PIB, frente a poco más del 60% de España, gracias al colchón de casi 40.000 millones de euros que maneja el Tesoro.

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