Zapatero y la Iglesia: los riesgos de pactar

Algo parece estar moviéndose en las conflictivas relaciones que el gobierno de Rodríguez Zapatero ha generado con su actuación tan contraria a la Igle…

Forum Libertas

Algo parece estar moviéndose en las conflictivas relaciones que el gobierno de Rodríguez Zapatero ha generado con su actuación tan contraria a la Iglesia, y a los fundamentos de la cultura y antropología cristiana.

Parece claro a estas alturas que el propio Rodríguez Zapatero ha enviado mensajes en el sentido de querer una mejora de la situación y para ello, como es lógico, pactar algunas cuestiones y no soliviantar con nuevas iniciativas.

El hecho de la reunión que mantuvieron en Roma el Secretario de Estado de la Santa Sede, el Cardenal Bertone con Zapatero, aprovechando la cumbre de la FAO, se inscribiría en esta línea que previsiblemente tendría un precedente en el encuentro que mantuvo con el nuncio de España, semanas atrás.

Está por ver cuál es la sustancia en que se acaba concretando todo esto, pero en principio sí parece claro la voluntad de un clima mejor.

En términos más concretos es posible que la asignatura de EpC pudiera ser objeto de negociación y quizás acuerdo. Que la cuestión avance en esta línea es bueno para todos.

La Iglesia debe tener ocasión de mostrar el camino del amor que el conflicto a veces difumina, pero al mismo tiempo hay que situar cinco aspectos concretos, que de no considerarse podrían hacer incurrir a los católicos en un grave error de apreciación.

El primero de ellos es el de no caer en la tentación de la guerra por la guerra. Esto no tendría excesivo sentido desde ningún punto de vista, empezando por el de la propia fe.

Segundo, Zapatero tiene escasa credibilidad con sus compromisos. Lo ha demostrado sobradamente durante cuatro años con tirios y troyanos. Quienes han confiado en él han acabado engrosando la lista de damnificados. Esto no significa que no se pueda llegar a acuerdos, sino que representa simplemente que cuando juegues la partida de pocker o de ajedrez lo hagas siempre teniendo la pared detrás y no la entrada del Saloon, desde donde te pueden disparar por la espalda.

Tercero, el buen clima que predica Zapatero no puede ser un discurso superestructural. Sus ministros y el conjunto de la acción de gobierno lo han de reflejar. No es el caso de algunas de las propuestas e iniciativas de la pintoresca ministra Bibiana Aído, constituyen más de lo mismo en el desarrollo y profundización de la ideología de género, que ha convertido a España en un país absolutamente singular.

Cuarto, las leyes aprobadas. Una mejora del clima no debe hacer olvidar que existen leyes que deben ser modificadas o derogadas: la del matrimonio homosexual y la de identidad sexual, para citar solo dos, son ejemplos de ello.

Quinto, finalmente no debe olvidarse que las numerosas competencias que disponen las CCAA hacen que muchos aspectos conflictivos con Iglesia pueden desarrollarse en este ámbito. Zapatero pactaría por arriba pero la demolición continuaría por abajo.

Lo que sucede con las limitaciones al derecho a elegir la escuela por parte de los padres en muchas CCAA, el actual proyecto de ley de Educación de Cataluña, o de esta misma comunidad, la recién aprobada ley sobre el derecho de protección de la mujer contra la violencia machista (sic), constituyen una muestra de lo que sucede en este otro escenario, del que nadie puede olvidarse.

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