La célebre máxima de Ortega: «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo».
Yo y la vida, como resultado: razón vital.
En la filosofía se ha tratado poco de la vida.
Para Ortega el sujeto y el objeto están unidos en la vida. (Perspectiva).
Cada persona nace en una época concreta y le toca en concreto una cultura, sociedad y economía… Esto le hace reflexionar a Ortega sobre la razón histórica.
Sus padres fueron periodistas; Ortega creció en un ambiente intelectual. Fundó la Revista de Occidente. La prensa sería importante para él en su labor intelectual.
Estudió en Alemania. En 1936 se exilió de España; que vio en ella la decadencia.
Viajó por Argentina, Portugal, Francia… Era europeísta. Creía en una nación grande llamada Europa.
Ortega piensa en la democracia y la persona, la democracia y el individuo, en contra del hombre-masa.
Ortega y Gasset carga contra los totalitarismos y los populismos.
Le preocupa también el magma del islam, del que se dice poco.
Él fue regeneracionista. Pertenece a la generación del 14.
Vaticinó la Segunda Guerra Mundial.
Tuvo una formación neokantiana. Influido por Husserl y Heidegger.
Ortega se refería a la filosofía como: raciovitalismo.
La vida unida a la razón y convivir los unos para los otros.
La vida, el ser humano y la sociedad no tienen naturaleza, sino historia.
La realidad de la vida se manifiesta en la historia.
La vida se desarrolla en la historia y el ser humano vive unas circunstancias. Entonces se necesita perspectiva con intuición de lo real, de la vida.
Los seres humanos, con lo subjetivo-objetivo, podemos alcanzar la verdad y manifestarla en la realidad.
La figura del espectador no es escepticismo, sino racionalismo, considerando la verdad en el punto de vista de lo individual.
El perspectivismo no es lo mismo que el relativismo.
El relativismo es “una teoría suicida” se anula a sí mismo.
Para Ortega, la ciencia no es todo. Podemos perecer por falta de ciencias humanas. No podemos tener falta de técnicas morales. Terrorismo de los laboratorios: hay más allá en la vida humana, la vida no solo es lo biológico, los proyectos en la vida son filosofía. La filosofía debe estudiar todo, dar criterios. El filósofo debe dialogar. La filosofía es un saber autónomo. La vida de cada uno es filosofía. La filosofía para Ortega era fenomenología. Yo soy yo y mis circunstancias. Yo y los otros. La vida tiene que ser consciente. En este mundo dado, yo tomo decisiones. ¿Para qué la vida? Aquí entra la filosofía. La filosofía es para todos, para todas las culturas.
De Nietzsche aprendió valores inherentes a la vida; influido por Wilhelm Dilthey, optó por la razón histórica, dialéctica de la experiencia y no dialéctica de la lógica. Para Ortega, su filosofía era raciovitalismo por su formación neokantiana y como influencia del vitalismo de Bergson y Unamuno, subrayaron el devenir de lo real.
El vitalismo de Ortega que entiende la vida unida inseparablemente a la razón, la vida es convivir. La vida, el ser humano y la sociedad no tienen naturaleza sino historia, con influjo de Dilthey considera que la realidad radical era la vida y que esta se manifestaba principalmente en la historia.



