Entrevista a Victoria Uroz (II): “El Yunque es un desafío que no tiene precedentes en la historia de la Iglesia”

(Lee aquí la primera parte de la entrevista).- Victoria Uroz continúa explicando en esta segunda entrega su testimonio como esposa de un…

(Lee aquí la primera parte de la entrevista).- Victoria Uroz continúa explicando en esta segunda entrega su testimonio como esposa de uno de los supuestos líderes de la organización secreta el Yunque en España. Aborda las razones por las que decide hablar públicamente de su experiencia y cómo quiere reparar la situación de complicidad que vivió. También explica cómo fue consciente de la verdadera cara del Yunque y aborda el papel fundamental de diversos obispos, que han intentado encontrar una solución al problema que propone el Yunque, un problema que Uroz considera que “no tiene precedentes en la historia de la Iglesia”.

En esta entrega también explica cómo el Yunque está organizando su internacionalización y cómo ha sido objeto de intentos de ser desacreditada por su decisión de asistir como testigo a diversos juicios.

“El Yunque está fuera de los mecanismos de control espiritual de la Iglesia”

El secreto ha sido un aspecto que a veces ha sido necesario en la historia de la Iglesia. ¿Por qué considera que el tratamiento que estarían haciendo los miembros del Yunque de esa reserva no sería adecuada?

No se puede comparar la España actual con, por ejemplo, la España de los años 30. Porque, además, el secreto que se desarrollaba entonces sobre algunos aspectos para salvaguardar la integridad de algunas personas nunca era para el obispo, que conocía muy bien todos los detalles que se desarrollaba en su diócesis, fueran clandestinos o no.

La Iglesia, en su servicio a los fieles, se organiza a través de una jerarquía, que actúa como una ‘cadena de mando’, y existen mecanismos de control jurídico y espiritual para evitar que un grupo que se supusiera católico pudiera estar desviándose. Tiene que haber una corrección en la orientación, pero en el Yunque no la hay, porque la organización y los miembros están fuera de esos mecanismos de control.

¿Los miembros del Yunque no suelen tener director espiritual?

Muchos de los que yo conocí visitaban el Real Oratorio de Caballero de Gracia, atendido por sacerdotes del Opus Dei, y de hecho muchos de ellos decían que se dirigían con sacerdotes de la Obra o Cruzados de Cristo Rey. Sin embargo, por lo que Luis me decía, los miembros del Yunque no cuentan todo a su director espiritual. De todas formas, en el testimonio de Inmaculada García del juicio de marzo de 2014 se relató que aprovechaban también esas realidades de la Iglesia para captar a otros candidatos a miembros de la Organización. En los círculos de San Rafael del Opus Dei, por ejemplo, contaba Inmaculada que había jóvenes comprometidos, de buena familia y formación, con ganas de hacer cosas y que eran el perfil que deseaba captar el Yunque. Declaró que tenían órdenes concretas de ir a centros de la Obra a charlas y meditaciones, para conocer a gente y atraerla al Yunque, y que ésta era una práctica habitual.

¿Cree que el Opus Dei está alerta?

A mí me han dicho muchos miembros del Opus Dei que están alerta, porque han conocido la existencia del Yunque de distintas maneras. Sin embargo, Fernando López Luengos en su informe de 2010ya destacó la falta de uniformidad en las acciones de sus miembros, ya que no trabajan con consignas, habiendo algunos en exceso confiados. Por ejemplo, me llama la atención que recientemente y, sobre todo, tras la sentencia de mayo de 2014, sigan colaborando tan estrechamente con las plataformas externas del Yunque miembros y cooperadores conocidos del Opus Dei como el Dr. Jesús Poveda de Agustín, el Dr. Luis Chiva y otros ginecólogos colaboradores en Derecho a Vivir, el Dr. Jokin de Irala y la Dra. Carmen Gómez Lavín desde la Universidad de Navarra, el ya citado Ángel Pintado, actualmente senador del PP, el magistrado José Luis Requero, el activista británico Jack Valero, y el político valenciano del PP Juan Cotino, por citar unos ejemplos.

Háblenos de por qué decide hablar públicamente de su experiencia.

En 2010, con la condena de monseñor Rouco de su forma de actuar, ya veía yo que el Yunque era un problema muy grave. Sinceramente creo que se pueden salvar las organizaciones, se puede sanar todo, pero los miembros orgánicos tienen que reparar, fue lo que me refirió Santiago Mata que les dijo monseñor Munilla a Luis y a él el 6 de diciembre de 2013: hacerse públicos, pedir perdón y reparar. Es lo que estoy haciendo yo ahora: reparar. O sea, decir: mira, yo pensaba que esto era bueno y le dije a mucha gente que el Yunque no existía porque me había comprometido a guardar secreto, he mentido a mucha gente y he prestado mi imagen a esta organización. Quizás por eso Luis no encontró problemas para casarse conmigo aunque no fuera del Yunque, pues no puse objeciones al secreto absoluto al inicio del noviazgo, iba a ser una persona que estuviera en su entorno social sin ser sospechosa de ser del Yunque y tendría una buena credibilidad al negar su existencia. Luego me di cuenta de que he prestado mi persona y mi imagen para que estas personas pudieran difundir sus errores. Yo ahora tengo que reparar, a través de acudir a los juicios, realizar esta entrevista y a través de lo que haga falta.

¿Qué entiende por reparación?

Creo que cuando has mentido y has apoyado una organización con fines y medios perversos no sirve con decidir abandonar o separarse de la organización. Yo creo que esto se extiende a aquellas personas que han apoyado públicamente a las entidades externas sin saber lo que había detrás. Inmaculada García, por ejemplo, ha ido a un juicio a contar toda su experiencia en el Yunque, y muchas personas están ayudando a recabar información. Otras personas, lamentablemente, están en tratamiento psiquiátrico, están muy mal o muy tristes y no quieren meterse en el tema. Hay también personas que lo han abandonado pero que tienen familia dentro todavía. En realidad, según dicen algunas personas con las que he hablado, hay más ex miembros que miembros, pero les presionan para que no hablen y extienden a este punto el juramento de secreto que realizaron al entrar. Creo que la reparación también consiste en mostrar a los miembros del Yunque que realmente hay una salida. Es lo que estoy intentando hacer.

¿Y dar sus nombres públicamente no puede parecer una estrategia agresiva?

Creo que no es ninguna inmoralidad señalar a las personas que están dentro del Yunque, porque su pertenencia es un peligro para ellos y para los demás. Por otro lado, siguiendo su mentira sistemática, utilizan la táctica de decir que se han salido cuando en realidad no lo han hecho. Por todo esto, es bueno que los miembros que realmente abandonen el Yunque expliquen quiénes siguen dentro.

También creo que primero hay que intentar la corrección fraterna, hablarlo directamente con la persona que está en la Organización. Yo es lo que intenté desde 2010: hablé con Luis, le llevé a otras personas, incluso a un obispo… y se ha negado a abandonar el Yunque. Si no se consigue de esa forma, se debe denunciar el hecho a la comunidad. Un grupo de fieles católicos se lo hemos explicado, por ejemplo, a todos los obispos españoles a través de una carta enviada después de la sentencia del juicio de Fernando López Luengos. Hay un momento en que la sociedad tiene derecho a saber la verdad, porque todos los mecanismos anteriores no han servido y el daño sigue haciéndose. Los miembros del Yunque a fecha de hoy siguen captando nuevos miembros, siguen engañando en sus plataformas externas, siguen manipulando a personajes públicos, a sacerdotes y a obispos.

Yo no me creo que alguien haya abandonado el Yunque y no salga a pedir perdón, a reparar el daño causado y a colaborar para liberar a los que siguen dentro o pueden caer próximamente. Yo no me creo un amor sin obras. Es muy loable el comunicado de Teresa de Jesús Fernández de Córdoba Puente-Villegas, magistrado de Madrid, que con fecha 27 de mayo de 2014 hizo públicos los motivos por los que abandonaba HazteOír, tras ser una voluntaria muy relevante de la plataforma Derecho a Vivir, que conozco que fue creada por miembros del Yunque en 2009 y está controlada por ellos.

¿El paso que está dando de explicar a los medios de comunicación lo que ha vivido es el último paso que queda para tener esperanzas de que estas personas salgan de esta organización?

El paso actual lo doy animada por muchas personas y una vez que Fernando López Luengos lo ha hecho en Infovaticana, y porque ya hay obispos que hablan de las sociedades secretas abiertamente en los medios de comunicación.

“Si me callara ahora sería cómplice de esta sociedad secreta”

¿Entonces, su objetivo es la reparación y la ayuda?

También la caridad cristiana. En primer lugar, caridad cristiana con los miembros cercanos a mí, porque después de intentar que lo dejaran, no han querido o no han podido salir. En segundo lugar, con las personas engañadas y estafadas por los miembros del Yunque, que están colaborando sin saber a qué están dedicando su tiempo, su dinero y sus energías. Y, en tercer lugar, caridad cristiana con los potenciales nuevos miembros que están intentando captar. Yo me siento en deuda y quiero que en el CEU, en la Universidad Francisco de Vitoria, en la Universidad de Navarra, donde estudié, y en muchos sitios en los que se realiza una gran labor sean conscientes del peligro que hay.

También quiero reparar mis mentiras y mi ocultación de esta organización secreta desde el 2003 al pensar que era moralmente bueno el Yunque. En aquel momento, a mí Luis Losada me dijo que el Yunque estaba en vías de aprobación del Vaticano, y yo le creí. Este hecho luego he conocido que no fue así, que los estatutos que intentaron presentar fueron rechazados de pleno desde el inicio y nunca se les aprobó en ninguna diócesis, y, ni mucho menos en el Vaticano. De hecho lo de monseñor Rouco yo entiendo que fue una prohibición a seguir actuando en su diócesis. Luis me dijo que los obispos les apoyaban –citó a monseñor Cañizares y dos o tres obispos más– e incluso me dijo que el Papa lo sabía. Me dijo que estaban contentos porque eran gente comprometida. También me pidió que no se lo dijera a nadie.

Yo he sido engañada por miembros del Yunque desde mayo de 2003, en que me hice socia de HazteOir.org sin saber qué había detrás, y después, cuando en noviembre de ese mismo año me enteré de que existían, pero incluso entonces ni Luis ni ningún miembro me dijo la verdad sobre el Yunque. Yo colaboré en muchísimas actividades con ellos y había momentos en que vi cosas que no me gustaban nada, como el método de la coacción en las alertas de envíos masivos de correos electrónicos, las convivencias de verano donde se invitaba a un personaje famoso sin contarle quiénes éramos como fue Austin Ruse en verano de 2007 –presidente de C-Fam, organización con estatus consultivo de la ONU-, el uso de pseudónimos, de correos electrónicos diferentes a la identidad de la persona para hablar del Yunque… Cuando pasaba eso se lo comentaba a las personas que creía oportuno dentro del Yunque, sobre todo a Luis, es decir, yo exponía mi crítica de lo que veía, pero no lo comentaba con nadie fuera.

Finalmente, en mayo de 2013, gracias a numerosas personas, entre ellas ex miembros y varios sacerdotes, me di cuenta completamente de la maldad intrínseca del Yunque: el Yunque es perverso por el secretismo y por la mentira sistemática como medio de funcionamiento, por utilizar a las personas, por afiliar a jóvenes engañados sin mostrarles lo que les espera después, porque su finalidad es conquistar el poder con una apariencia de un nuevo “milenarismo” y un “mesianismo secularizado” que cree que el Reino de Cristo va a suceder en la historia, y por intentar imponer a la fuerza el Reino de Cristo aquí y ahora. Yo creo que esto no es cristiano.

Desde mayo de 2013, he querido colaborar en todo lo que se me ha pedido para ayudar a explicar lo que es el Yunque y liberar a los que están militando en él, porque si me callara ahora sería cómplice de esta sociedad secreta. No se puede ocultar el mal si hay quien tiene derecho a saberlo. Esto no es sólo un tema que afecte a mi intimidad personal, sino que afecta a millones de personas engañadas. Creo que la sociedad española y todo el mundo tiene derecho a saber toda la verdad y con esa verdad elegir lo que les parezca oportuno. No se puede permitir que haya personas que utilicen a la Iglesia Católica y la buena fe de las personas para fines ocultos y secretos, que no sabemos hasta dónde llegan. Mi gran motivación es estar al servicio de la verdad aún a costa de mi seguridad.

¿De su seguridad?, ¿por qué?

Yo creo que la verdad nos hace libres y que hay que servir a la verdad, incluso a costa de la seguridad, y con tanta mentira lo único que puede ayudar es contar abiertamente la verdad. Casi toda mi familia y mis amistades conocen mi experiencia, pero hay otras personas a las que no se lo he podido explicar todavía.

Pero,¿cree que su seguridad está en peligro contándolo?

Podría ser, el concepto de seguridad es muy amplio. En México Luis me dijo que sí que algunos miembros del Yunque habían empleado la violencia. Sé que ahora la práctica habitual de los miembros del Yunque y colaboradores afines será insultarme en las redes sociales, amenazarme, denunciarme y demandarme, pero ellos saben que todo lo que digo es lo que yo he visto u oído, y que es verdad. Y que hay muchos testigos que pueden refrendarlo.

¿Cómo se financia la causa del Yunque?

El dinero que usa el Yunque a mí me han dicho que no sale íntegramente de España. Eso no es opinión, eso me lo han dicho, el dinero viene de México, sobre todo cuando falta. Por ejemplo, personas que han estado en HazteOír de voluntarios y trabajando en la sede me han comentado que llamaban para pedir dinero a México para hacer manifestaciones. También Luis me contaba que habían intentado contar con colaboradores evangélicos y árabes desde diversas plataformas externas del Yunque, y me contaba cuando lograban algunos donativos de empresarios protestantes para campañas en contra del aborto.

¿De dónde viene el dinero de México?

Eso no lo sé. Todo es secreto, eso es un problema y se abren las conjeturas: el Yunque en México podría financiarse con negocios variados, con cualquier cosa, porque para ellos el fin justifica los medios.

¿Con tanto potencial material cuentan?

Yo no tengo todos los datos, pero, por ejemplo, Luis me dijo y he visto a través de sus emisiones en streaming, que en la sede de HazteOír hay varias cámaras de grabación de miles de euros. Son muy llamativos todos los medios con los que cuentan las plataformas externas del Yunque. Además, en todas las asociaciones y fundaciones que controlan piden dinero a sus colaboradores o seguidores continuamente… eso revela que necesitan dinero, o bien que quieren dar la apariencia de necesitarlo para no llamar la atención.

¿Qué es el Instituto Phoenix?

Era una asociación que fundó y presidió Luis Losada a principios de los 2000, en concreto, se llamaba Instituto Phoenix España. En realidad, fue el germen de HazteOír, pues el Instituto Fénix pasó a llamarse Hazte Oír sobre 2005. Yo era socia de HazteOír desde mayo de 2003 y me giraba los recibos el Instituto Phoenix, les pregunté y me dijeron que era la misma entidad. Luis pasó a ser el presidente de HazteOir.org, pero de cara a los medios en 2003 decían que era el fundador un tal Luis Laredo, personaje inexistente, pero que hacía declaraciones a la prensa y todo (Ejemplo 1, Ejemplo 2). Cuando querían hablar con él nunca estaba porque en realidad era Luis Losada, y al final, como veían que era un problema, me contó Luis que eliminaron el nombre de Luis Laredo. Dentro de la mentira sistematizada, los miembros del Yunque no sólo utilizan nombres falsos para las plataformas sino cuentas de correo alternativas. Yo vi, por ejemplo, que Luis y otros miembros tenían cuentas de correo alternativas con nombres diferentes y cuando le enviaban otros miembros del Yunque a la suya real, alguna vez constaba en el destinatario como “Luis Losada verdadero”, en referencia a que era la cuenta suya de verdad y no la otra. También es práctica común que les pongan un pseudónimo cuando entran en la organización.

“Les ponen un nombre nuevo, les bautizan para mayor seguridad. La opacidad es extrema”

¿Un pseudónimo?

Sí, les ponen un nombre nuevo, les bautizan para mayor seguridad. De esa forma no hay rastro en ningún acta ni documento interno de quién es el que ha estado en el Yunque militando. La opacidad es extrema.

¿Llegó a conocer el pseudónimo de Luis Losada en el Yunque?

Tenía un e-mail que se llamaba Kike Osasuna. Yo vi ese correo, Luis me mostró los mensajes y le pregunté y me dijo que ése era su “otro nombre”.

¿Cuándo se empieza a saber del Yunque en los medios de comunicación?

El Yunque yo descubrí que empezó a salir en los medios en 2009. Empezó en un blog anónimo: ‘El embajador del Yunque y, tras desaparecer los posts, le siguió otro blog llamado ‘El Yunque al descubierto. Me acuerdo con horror del descubrimiento, porque estaba estudiando la oposición a médico forense y me examinaba del segundo examen a los pocos días y entonces Luis me dijo: “Victoria, has salido en un blog”. Y me lo enseñó. Aparecía que Luis era del Yunque y que yo no, pero que lo apoyaba y que éramos un “matrimonio blanco”. Yo en aquel momento pensaba que me iban a suspender en la oposición, luego no fue así, pero me entró mucho miedo porque pensaba que se iban a creer que yo era del Yunque.

¿Por qué al principio no intentó investigar más? ¿No le preguntó a Luis Losada nada más?

Luis me contó en noviembre de 2003, a las tres semanas de conocernos y en la puerta del Ateneo de Madrid, que existía el Yunque, lo de que estaba en vías de aprobación del Vaticano, lo del Papa… Yo accedí a guardar secreto. A mí él me gustaba, me encantaba que se hubiera “consagrado” a instaurar el Reino de Cristo en la tierra, que fuera a dar su vida por Cristo, y me parecía muy interesante todo lo que me decía, porque me parecía que era un hombre culto y creyente. Le pregunté qué implicaba su pertenencia a este grupo. Me dijo que una reunión semanal nocturna, una reunión o retiro mensual, una convivencia en verano y unos retiros espirituales anuales, así como dar un dinero al mes. Y yo dije: “Pues como en el Opus Dei, igual, el círculo, el retiro mensual, un donativo…”, dado que yo, en ese momento, participaba como cooperadora en la Obra en Madrid. Lo vi todo bien. De ahí a la boda, salvo la conversación con el párroco de Virgen del Camino en Collado Villalba que ya he mencionado, no avancé más en el conocimiento del Yunque.

Hasta que aparece su nombre en el blog en 2009.

Entonces me asusté. Empecé un proceso de ser consciente de qué se trataba todo, porque había críticas muy fundamentadas en la red. También le agradezco a Alejandro Campoy sus publicaciones desde 2009 en Religión en Libertad sobre el Yunque.

¿No buscó otro interlocutor que no fuera Luis Losadapara informarse?

Pues no, de novios ni se lo conté a mi director espiritual, ni a mi madre, no se lo conté a nadie, a nadie. No le di importancia a lo de guardar secreto, y sí que veía que estábamos muy metidos en HazteOír y que muchas cosas que hacíamos de ‘activismo católico’ eran muy emocionantes. Yo me acuerdo de que me lo pasaba muy bien redactando alertas y organizando manifestaciones, y conocí muy buenos amigos, que, por cierto, luego se distanciaron de nosotros por descubrir el Yunque. Después de la boda, que yo recuerde, ya no me atreví a hablar con nadie sobre el Yunque hasta 2012.

¿Cree que esa sensación es la que pueden sentir otras personas que quieren ser captadas por el Yunque ahora?

Por supuesto. Para mí el tema del Yunque no suponía un problema en un principio. Recuerdo que nos casamos y vinieron a la boda muchos miembros. Luis dijo que no los iba a invitar a todos los del Yunque cercanos porque iba “a cantar”. Invitó sólo a una parte. A mí me sorprendió, pero como estás preparando la boda, pues no le presté atención. Nos casamos y empezaron las reuniones semanales, que eran a veces en nuestra casa. En el viaje de Chile en 2006 vi varias cosas más raras como la ceremonia de ingreso… A mí no me afectaba, yo estaba muy metida en temas pro vida, como la Asociación Víctimas del Aborto y la Fundación Línea de Atención a la Mujer, y él en lo suyo. Entonces no era consciente de la mentira y no veía los problemas que ocasionaba.

¿Qué hace cuándo toma conciencia de la dimensión del Yunque?

Poco a poco me doy cuenta de que era algo negativo y discierno que tengo que hacer algo porque estoy siendo cómplice. Cada vez veía más cosas que estaban mal y prácticas que parecían de espionaje. Dejé de acudir a las convivencias de verano en 2008 porque me negaba a estar allí como si no pasara nada, con gente que no me parecía que lucharan por ser buenos cristianos, y luego tener que ocultarle la convivencia y su significado real a todo el mundo. Luego veo más mentiras sin parar, y en 2010 Luis me cuenta que monseñor Rouco reúne a varios dirigentes del Yunque y les dice que no pueden seguir así, que se den de alta, se hagan una sociedad normal, y que digan quiénes son. La cúpula del Yunque asiste a esa reunión, pero Luis no asiste porque en ese momento no tenía buena relación con monseñor Rouco por temas personales. Y es que Luis había tenido un altercado con monseñor Rouco por haber publicado una noticia que el obispo había manifestado que era un off the record. En esa reunión, monseñor Rouco les recuerda que ya han provocado un problema en el Foro de la Familia, del que deja de formar parte HazteOír después de la manifestación a favor de la vida en 2009. Y luego yo vi que esta división y fractura social se repite por culpa de los miembros del Yunque en 2010 con el tema de la lucha contra Educación para la Ciudadanía. En ese momento, fui consciente de que las actividades de Luis habían recibido la condena de un obispo, de nuestro obispo, y que tenía toda la razón. Quiero darle las gracias a monseñor Rouco porque fue el que me abrió los ojos.

¿Habló personalmente con monseñor Rouco?

Hablar sobre este tema no. Nos hemos mandado alguna carta. Pero con el tiempo he visto que hay que agradecerle que les prohibiera seguir actuando así en su diócesis. Yo creo que fue muy sensible con lo que estaba sucediendo en su diócesis en relación al asociacionismo católico, sobre todo desde finales de 2009, cuando Luis me dijo que no estaban siendo bien vistos. Pero ya desde 2006 estaba habiendo un abandono de muchos voluntarios y colaboradores de HazteOír que iban descubriendo lo del Yunque. Yo lo viví como una separación personal de esos amigos, y no entendía qué les pasaba. En 2009, no obstante, es la época en la que sale lo de los blogs.

¿Qué dicen esos blogs?

Explican lo que es el Yunque, el juramento, el manual de adoctrinamiento, y que Luis y yo somos un “matrimonio blanco”. Luis me explica que eso es como si fuéramos masones, que nos habíamos casado para aparentar pero que no teníamos vida conyugal. Por supuesto, esto no era cierto, y yo me quedé muy afectada.

¿Ahí se ve expuesta por primera vez?

Sí. Pero poco a poco yo veo que hay muchas cosas que no me gustan y que quiero romper con este silencio. Para mí fue clarificador una conversación a finales de 2009 en la que Luis me explica exaltado que Benigno Blanco “ha echado” a Ignacio Arsuaga y a HazteOír del Foro de la Familia. Ahí me doy cuenta de que Benigno Blanco tiene razón y que está viendo el mismo problema que yo estoy percibiendo. Todos estos elementos me ayudan a refrendar mi idea de que el Yunque no es bueno.

¿Qué hace entonces?

Ya con la advertencia del arzobispo de Madrid en 2010, empiezo a insistirle a Luis de que se tienen que hacer públicos. Como ve que ya no les apoyo, hay un momento en que Luis deja de confiar en mí en estos temas y me deja de contar las cosas que hacía en el Yunque. Luego me entero por Luis de que a principios de 2011 han dado de alta la Asociación “Organización del Bien Común”. Como ya he dicho, Luis me dice que habían decidido quemar tres nombres para proteger al resto de la organización. Salió divulgada dicha acta en el blog de Alejandro Campoy.

¿Sabe cuáles son esos nombres?

Eduardo Hertfelder, Libertos Senderos y Jaime Urcelay.

Y siguen saliendo noticias sobre la existencia del Yunque en España.

Sí. El 2 de enero del 2011 aparece un reportaje en El País donde vuelvo a salir, “Los secretos del Tea Party español, se llama. En ese reportaje todo lo que se afirma, me dijo Luis -y yo creo-, era acorde con la verdad, salvo la relación de Antonio Arcones con el Yunque que no la conozco. Entonces Luis me dice que no van a responder nada por parte de los miembros del Yunque para no darle credibilidad, y me indica lo que tengo que responderle a quien me escriba o me llame en referencia a este reportaje.

¿Qué le responde a los que le contactaron?

Yo le respondía a la gente que me contactó –que fueron unos cuantos- que yo no sabía qué es el Yunque o quiénes son los del Yunque, pero que parecía que eran buenos, y que si hacían cosas buenas es que el Yunque era bueno. Pero que yo no era del Yunque. Lo típico. Una mentira en toda regla.

“Su argumento es que son secretos porque si no son secretos, no son eficaces”

¿En algún momento percibe de miembros del Yunque interés para recibir una hipotética aprobación del Vaticano?

En su día me dijo Luis que tenían gente en el Vaticano que estaban moviendo hilos para que los aprobaran como organización secreta. Yo desconfío de que llegado el momento ellos proporcionen la información adecuada para que pudiera haber un pronunciamiento sobre el Yunque en Roma. Practican la mentira sistemática y nunca se podrá saber si, por ejemplo, los estatutos que presentan son los que rigen realmente, si obedecen sus indicaciones, el número de miembros… Yo creo que el Yunque no sirve a la Iglesia, sino que se sirve de ella. Yo creo que El Yunque, como tal, no puede entenderse como parte de la Iglesia Católica, aunque lo formen bautizados. Además, hay una serie de puntos que parecen heréticos en el juramento o son claramente erróneos: la primordialidad por encima de los mandamientos de la Ley de Dios y de las personas, la obediencia por encima de la conciencia, el ocultamiento como sistema de vida, el error doctrinal sobre la “vocación” al Yunque -dado que la entienden como consagración a una actividad meramente temporal, esto es, una falsa consagración-, se constituyen en su juramento como jueces justicieros que castigan la traición al Yunque –cuando sólo a Dios le corresponde juzgar-, creen que si incumplen el juramento se condenan, lo que yo entiendo que es un pecado contra el Espíritu Santo… De todas formas, ellos se niegan a regularizarse, como refiere Santiago Mata que manifestó Luis Losada a monseñor Munilla, pues a ellos yo creo que no les interesa estar controlados. Prefieren tener unos medios que no estén registrados en ningún sitio. Como “Yunque”, no les debe interesar registrarse, porque saben que es ilegal –no sólo inmoral- tanto la finalidad como los medios que utilizan. Su argumento es que son secretos porque si no son secretos, no son eficaces. Eficacia para conseguir ellos el poder social y político, claro.

¿El Yunque está presente en Italia? ¿Y en otros países europeos?

Sí, tienen organizaciones que no sé si crearon o en las que se infiltraron. Es miembro de Yunque en Italia Federico Eichberg, que acudió a nuestra boda y cuya pertenencia me reveló Luis, y tienen presencia en el Instituto Phoenix de Italia. Yo he conocido personalmente que tienen también actividad en Francia, Austria, Alemania, Bélgica o Polonia. Luis me dijo que era miembro del Yunque en Austria una chica llamada Gudrun Kugler-Lang. Carlos Ruiz-Ocaña, conocido como “El Charlas”, miembro del Yunque al que yo veía en las convivencias, fue corresponsal de Intereconomía en Bélgica. Allí también intentaron afiliar sin éxito a una amiga mía asesora de parlamentarios del PP Europeo, con motivo de la campaña para resaltar las raíces cristianas de Europa en la Constitución Europea en 2003. Han atraído a las plataformas externas a personalidades como Rocco Buttiglione, Luca Volontè o Jaime Mayor Oreja. Los viajes en Europa de miembros del Yunque también se realizaban frecuentemente, y, por ejemplo, Luis estuvo en Polonia en 2003 para hacer contactos y fundar HazteOír allí. La manif pour tous en Francia, por ejemplo, sé que la intentan infiltrar pues les han premiado recientemente y he visto cómo se han unido a sus manifestaciones. Y luego está lo que yo entiendo que es la internacionalización del Yunque con CitizenGo.

¿Qué es CitizenGo?

CitizenGo es una fundación que yo entiendo que se crea para hacer un HazteOír internacional. De esta forma ellos pretenden también controlar y canalizar todas las campañas ciudadanas de gente con valores cristianos a nivel mundial. Quieren ser los interlocutores de la voz cristiana en cualquier sitio del planeta, y pretenden protagonizar todo logro en defensa de la vida, familia y libertad.

“Los miembros del Yunque que conozco han visitado México una vez en la vida y se hacen fotos en un yunque que hay en una ladera en Puebla”

¿Cómo es la relación de los miembros del Yunque con México?

Además de las directrices que me contaba Luis que recibían, los miembros del Yunque que conozco han visitado México una vez en la vida, muchos de ellos en su viaje de novios, y se hacen fotos en un yunque de metal que hay en una ladera en Puebla. Yo he visto esas fotos.

¿En América tiene mucha presencia?

Además de su gran presencia en México, tengo la certeza de que hay gente del Yunque en Colombia, Argentina y Chile. En la época de nuestra visita a Chile en 2006, se fundó por miembros del Yunque “Muévete Chile” y se fraguó la iniciativa de “Parlamentarios por la Vida”, gracias al impulso de colaboradores de allí, a los que ayudamos Luis y yo a que contactaran con diputados con esta sensibilidad en España. En Argentina, Luis me dijo que era “de ellos” la iniciativa “Argentinos alerta”. Con Luis fui a Panamá en 2008, a unas conferencias sobre libertad de educación, y me dijo que allí, a pesar de haber viajado varias veces, no conseguían afiliar miembros de juramento del Yunque porque el Opus Dei estaba muy extendido. Pero tengo constancia de que han conseguido realizar recientemente una colaboración con “Alianza Panameña por la Vida y la Familia” a través de CitizenGo. También hay gente que los apoya en Perú, sobre todo miembros del Sodalicio de Vida Cristiana. De hecho, en Perú hay entidades conocidas como ACIprensa y periodistas como Alejandro Bermúdez que difunden sistemáticamente todo lo que hacen las plataformas externas del Yunque. En Colombia tienen presencia, pues conocí a miembros como Cielo Alemán, que habían venido a estudiar a España.

¿En Estados Unidos tienen vínculos?

Me contó Luis que la miembro del Yunque Gudrun se infiltró en la World Youth Alliance (WYA) de EEUU, para fundar la sucursal en Europa, aunque luego he sabido por diversas fuentes que el Yunque ha dejado de tener control sobre dicha entidad. Tengo constancia de que cuentan con personas afines en la Universidad de Notre Dame, en Indiana, EEUU, en concreto con el Pan American Institute for Political Studies, donde Luis Losada y otros miembros del Yunque acudían a realizar cursos de verano desde 1992. Además de contar con la colaboración del mencionado Austin Ruse, de la entidad C-Fam, que tras su estancia a la convivencia interna del Yunque, me explicó Luis que les ayudó a acreditarse a varias entidades externas del Yunque en la ONU. Sé que Dolores Velarde –miembro de juramento del Yunque, asidua a las reuniones internas que se celebraban en mi casa- se trasladó a Nueva York para hacerse responsable del Instituto de Política Familiar (IPF) allí.

¿Qué implica estar casada con un miembro del Yunque?

Para mí fue todo un descubrimiento ver en qué consistían las reuniones, la organización y el secretismo que la rodeaba. Luis me prohibía hablar sobre el Yunque, incluso mencionar la palabra por teléfono, así como en correos electrónicos o SMS. Creía que estábamos siendo espiados. Al principio me parecía antinatural, por ejemplo, la indicación de no poder hacerse fotos en las convivencias de verano: sólo de los niños se podía hacer fotografías y me dijo Luis que era para contar a los familiares que habían realizado un campamento. Tampoco podíamos contar a nuestras familias qué habíamos hecho realmente en verano esos días. Además, me sorprendió que lo que se establecía entre los miembros del Yunque eran amistades destinadas a hacer cosas, pero que no se compartían aspectos personales entre amigos. Yo creo que eran uniones funcionales, utilitaristas. Eran relaciones frías dirigidas a un objetivo. Fuimos juntos a muchas de las bodas de miembros del Yunque, salvo a las últimas, desde 2010, que yo no fui porque desconocía si ambos contrayentes eran miembros del Yunque, y me sentía violenta acudiendo y guardando silencio sin poder avisar a la parte ignorante del error que iba a cometer.

¿Le explicaba todo Luis Losada?

Yo preguntaba mucho al principio. Le preguntaba sobre la reuniones, sobre si estaban afiliando a mucha gente nueva, sobre el futuro del Yunque, incluso les daba consejos sobre cómo mejorar las plataformas y le pedía a Luis voluntarias y portavoces para mis actividades pro vida… Hay aspectos que yo nunca supe, como los detalles de su relación con determinados jefes de México, dado que él trabajaba para Notimex, la agencia de noticias estatal mexicana, que dirigía Enrique Aranda. Aparecían documentos que hablaban de “orcos” –nombre que se daban entre ellos- encima de la mesa en mi casa. Cuando se iba a una actividad un sábado o un domingo le veía coger la corbata negra y el brazalete de tela del uniforme. Había días en que estaba fuera muchas horas en ceremonias o reuniones internas y luego no me podía contar nada… Después ya dejé de hacer preguntas porque estaba muy asustada de lo que me estaba ocurriendo. Descubría cada día que había muchas cosas que yo no controlaba. Al principio me contaba más detalles, por ejemplo, que su hermano, Agustín Losada Pescador fue el que trató de convencer a monseñor Antonio Cañizares de que el Yunque era algo muy bueno, y que éste había visitado en los años 80 a muchos obispos presentando sus actividades. Luego me dijo Luis que Agustín se había salido, pero yo creo que no es así. Ése es un modus operandi muy frecuente en los miembros para despistar. Yo creo que existen numerosas falsas defecciones.

¿Qué más pudo saber?

Me contó en 2009 un día entusiasmado después de ver la película de “El Buen Pastor” que ellos tenían iniciaciones como en la CIA americana, donde aparece una escena en que se orinaban los agentes seniors sobre los principiantes, y que en una parcela de Collado Villalba se estaban llevando a cabo varios fines de semana unas maniobras de supervivencia con los nuevos afiliados del Yunque, que habían tenido que contar a sus padres que se iban de retiro espiritual para que les dejaran ir. Por el testimonio judicial de Inmaculada García he sabido luego que ese lugar de entrenamiento estaba en frente de la finca “La Poveda”, en Collado Villalba. Me explicó Luis que por la noche les encendían la luz para que aprendieran a estar alertas para una ‘guerra’, les tenían sin comer, les enseñaban a pelear, a resistir durante las entrevistas para no revelar la existencia del Yunque… Por cierto, me dijo que eran Leonor Tamayo y Gabriel Cortina los que se encargaban de coordinar a los jóvenes en la sección femenina y masculina respectivamente.

Luis Losada Pescador escribe una carta a El Plural en mayo de 2014en la que habla de usted y, según su versión, su motivación para asistir al juicio y hacer público su testimonio es el despecho. Eso se contradice con lo que expone aquí, ¿qué opina sobre esas palabras?

En el año 2012 Luis publicó dos veces, en febrero y en marzo, que no era miembro del Yunque. Una vez lo hizo en El Plural y otra vez en El Confidencial. Esto supuso una crítica manifiesta por mi parte, dado que era la primera vez que mentía públicamente sobre su pertenencia al Yunque en un medio de comunicación. A mí esto me parecía inmoral, pues es mentir, y Luis era un personaje público muy conocido.

En 2014, el 9 de mayo, también ha publicado que no pertenece al Yunque, a raíz de haberse hecho público que había acudido yo a declarar en los juicios de Fernando López Luengos y Pedro Leblic Amorós.

Doy gracias a Dios de que he podido salir de esta situación de mentira en la que me encontraba. Mi primer objetivo por caridad debe ser ayudar a las personas que siguen dentro que conozcan que es posible salir del Yunque y ayudarles a hacer ese camino. También mi motivación es que no caigan más personas en las redes de captación del Yunque y que esta organización se someta a la autoridad de la Iglesia y al consejo pastoral de los obispos. Mi única intención es ayudar a que se conozca la verdad donde me lo estén pidiendo.

“Mi intención es ayudar a personas que se sienten estafadas por el Yunque”

¿Esto es derivado de romper con ese secretismo que durante unos años le ha acompañado en su vida?

Así es, un secretismo que no le hace bien a nadie, tampoco a Luis. Luis, y otras personas, a causa de ese juramento perverso, mienten a todos los españoles al negar su pertenencia al Yunque como ha realizado éste al menos tres veces en medios de comunicación. Nadie debería tener derecho a mentir sobre algo que afecta a terceras personas. No puede ser que el ocultamiento y la mentira sea el medio que utilizan los cristianos para conseguir su fines y ser más eficaces. Ese ocultamiento es contrario a la vida cristiana, que se caracteriza por la transparencia.

Mi intención es ayudar a las personas que se sientan estafadas por el Yunque aún a riesgo de que esas personas sean sus familiares, como fue mi caso. Les animo a que les pongan en contacto con un obispo o un sacerdote que les muestre el camino. Me consta que muchos sacerdotes ya están acompañando a los ex miembros que lo solicitan.

¿Intentó ayudar a Luis Losada?

Sí, hablé con varios amigos para que hablaran con él cuando teníamos problemas, como el periodista Santiago Mata, pero él les negaba que el tema del Yunque fuera relevante entre nosotros. Cuando pedí ayuda a los miembros del Yunque para lo mismo, Jaime Urcelay me regañó por pedirle ayuda a Arsuaga, Hertfelder y al propio Urcelay. Hertfelder me dijo que en la vida privada de Luis no iba a entrar, y eso que, según me decía Luis, era su jefe en el Yunque. Así que, finalmente, decido contactar con el obispo de San Sebastián, monseñor Munilla, a través de Santiago Mata, que ya había intentado hablar con Luis y que le había reconocido su pertenencia al Yunque. Esto se logró debido a que Mata le lanzó un ‘órdago’ al interpelarle sobre si se saldría del Yunque si un obispo se lo pidiera. Luis responde afirmativamente. En ese momento me avisa, y busqué una cita con monseñor Rouco y con monseñor Munilla, y se ofrecieron ambos, aunque Luis sólo accedió a hablar con monseñor Munilla. Éste estaba al corriente y accedió, por lo que le estoy muy agradecida. Santiago Mata cierra la entrevista el 6 de diciembre de 2013, y en el transcurso de la misma monseñor Munilla le pide que se salga del Yunque, a lo que Luis le pregunta si es una orden o un consejo, tal y como lo narra Mata en su texto en dos enlaces de su blog(Enlace 1, Enlace 2). Munilla contesta, según relata Mata, que es un consejo pastoral muy meditado, y que era el consejo que le daría cualquier otro obispo. También relata Mata que Luis le pregunta a monseñor Munilla si el Yunque es una herejía o no, a lo que responde que no lo es propiamente. Lo que yo creo es que el concepto de herejía no puede ser aplicado a las organizaciones, sino a los postulados. Y que yo sepa, no hay nada escrito del Yunque que se pueda demostrar que sea contrario a un dogma de fe, todo ello debido a su secretismo y a que no contamos con documentos oficiales del Yunque. Relata Mata que Luis salió enfadado de la entrevista. Esa conversación era reservada, pero se autorizó que yo la conociera, y ya que monseñor Munilla ha hablado sobre las sociedades secretas, creo necesario hacerla pública. Monseñor Munilla se ha preocupado mucho sobre el tema y se lo agradezco de todo corazón.

Monseñor Munilla habría realizado una labor pastoral activa, pues.

Así es. Pero no sólo eso. Otra cosa que hemos sabido por monseñor Munilla es que el pasado verano se reunió con Ignacio Arsuaga. Monseñor Munilla dijo en esa reunión a Arsuaga que se saliera del Yunque, y que cambiaran su forma de actuar. Monseñor Rouco en 2010 también recibió a miembros del Yunque y no le hicieron caso. Ya son dos los momentos en que miembros del Yunque omiten peticiones directas de obispos. Por lo tanto, yo creo que están desobedeciendo a los obispos. Cosa que no recuerdo que los fundadores santos de nuevas realidades en la Iglesia a lo largo de la historia hicieran. Por cierto, hay un procedimiento eclesiástico para poder denunciar a un fiel que no obedece a un obispo, y esa vía también se está estudiando.

Y luego se presenta como testigo en los juicios de 2014.

Santiago Mata estuvo en ambos juicios como público y lo relata en dos publicaciones de su blog (Enlace 1, Enlace 2).En ambos juicios, se intentó tacharme y desacreditarme como testigo debido al proceso de nulidad matrimonial abierto por Luis Losada. En ese sentido, Luis filtró documentos privados del proceso eclesiástico –cosa que está prohibido- para que aparecieran en ambos juicios civiles y me tacharan como testigo por estar supuestamente enemistada con HazteOír y no ser objetiva. Este hecho no se produjo, y en el juicio de Fernando López Luengos la Fiscal señaló que yo era totalmente creíble y objetiva. A mí me sorprendió que se presentaran estos escritos con semejante virulencia, y las preguntas tan agresivas que me realizaron sobre mi vida conyugal los abogados de HazteOír, dado que Luis no era parte en los procedimientos.

Después llegó la sentencia que desestima la demanda de HazteOír contra Fernando López Luengos y que declara que el contenido del Transparente es “esencialmente veraz” y de “trascendencia pública” y que se había contrastado y acreditado que había miembros de HazteOír relacionados con el Yunque. Nos vimos en la obligación un grupo de conocidos de comunicar a todos los obispos de España la información más importante de la sentencia y pidiéndoles que se tomara alguna medida para ayudar a los miembros a salirse del Yunque. En este sentido, cabe agradecer no sólo a monseñor Rouco y monseñor Munilla su implicación, sino, sobre todo a monseñor José Rico Pavés, obispo auxiliar de Getafe, que fue a declarar en marzo de 2014. Creo que fue muy valiente y su presencia fue muy valorada por la Fiscal durante la vista oral. Tras recibir nuestra carta, también otros obispos se han ofrecido para ayudar y se han querido reunir con nosotros.

“Algunos obispos nos han pedido y les hemos entregado la relación de los miembros del Yunque vinculados a sus diócesis”

¿Qué personas firman esa carta?

Por la naturaleza del hecho y el secretismo de esta organización algunas personas prefieren no revelar sus nombres porque se pueden exponer a circunstancias no deseadas. Sí que puedo decir que firmamos Santiago Mata y yo junto con otras cinco personas que trabajan intensamente para clarificar esta situación. De hecho, continuamente desde este grupo estamos actualizando una relación de organizaciones y personas que son miembros, colaboradores y socios de honor del Yunque. Algunos obispos nos han pedido y les hemos entregado la relación de esas personas vinculadas al Yunque de sus diócesis.

¿Qué les diría a las personas que están en el Yunque?

Esas personas cuando se les invitó a entrar, lo aceptaron por una motivación cristiana y por tener interés en ayudar en algún campo de apoyo a la vida o la familia o la educación. Luego, ellos mismos han descubierto el engaño que hay en el Yunque. Nada es lo que parece. A los que han prestado juramento les animaría a que vayan a visitar a un sacerdote, preferentemente al vicario episcopal o al obispo, para poder abjurar. Aunque ese juramento lo hicieran sin ser del todo conscientes de lo que juraban, pero para quedarse más tranquilos. Que sepan que pueden salir de esa organización y les podemos ayudar en lo que necesiten, yo personalmente me comprometo a ayudarles en lo que necesiten. Y los que tengan familia en el Yunque o sospechen que puedan estar, nosotros les podemos ayudar a saber si esa plataforma con la que colaboran es del Yunque o está infiltrada por ellos. De hecho, ya recibimos numerosas solicitudes de ayuda personas en esa situación, preocupados por sus hijos, por sus hermanos… Les podemos ayudar, no están solos. Estar en el Yunque no va a beneficiar a su vida cristiana. Aunque sea su medio de subsistencia, podemos ayudarles a que el tema económico no sea la atadura para abandonar el entorno del Yunque. Sabemos que suelen emplear este método de contratarles o bonificarles de algún modo para evitar que se alejen. No tienen por qué obedecer esas órdenes cuya finalidad real desconocen en base a un juramento inmoral basado en un engaño. Si quieren, les podemos ayudar a salir.

Por lo tanto, tienen una organización para ayudar a estas personas.

No tenemos una organización, pero estamos organizados. Y estamos en continuo contacto con las personas responsables de la jerarquía de la Iglesia. Había mucha gente inquieta intentando hacer cosas en este sentido y de un tiempo a esta parte nos hemos organizado.

¿Y las motivaciones de las personas que pretenden ayudar a los damnificados por el Yunque coinciden con las suyas?

Son todas personas cristianas, de una vida espiritual intensa que han visto la necesidad de actuar y no quedarse como cómplices que conocen y saben del sufrimiento de la gente. Nos motiva servir a la Iglesia como laicos y poder ayudar a los obispos. Nuestro único interés es ayudar a los demás y buscar la verdad.

¿Porque la mayoría ha vivido una experiencia cercana en relación al Yunque?

Sí, han sufrido la pertenencia de algún ser querido en el Yunque, o han conocido la existencia del mismo y de sus métodos en alguna de sus plataformas u organizaciones que han infiltrado.

Entiendo que no estemos preparados para tan mala noticia, pero la noticia es real: el Yunque existe

¿Se sienten apoyados en este trabajo por la jerarquía eclesial?

Yo comprendo que es difícil entender este fenómeno tan perverso como es el Yunque. A mí me pasó lo mismo. También entiendo que cuesta entender que personas que van a Misa, comulgan y dan charlas sobre el matrimonio y la libertad de la educación y los hijos en numerosos foros, incluso en el propio Máster en Ciencias del Matrimonio y la Familia del Instituto Juan Pablo II, luego son capaces de mentir, estafar, engañar y desobedecer a los obispos. Por eso comentaba con anterioridad que yo creo que es un nuevo invento de satanás para destruir a la Iglesia, esta vez confundiendo a los laicos. Es nuevo, pero viejo. Tras el Concilio Vaticano II a los laicos se nos propone tomar la iniciativa de diversas acciones. Como digo, satanás lo sabe y ha puesto este germen entre nosotros para que esas acciones tengan lugar, pero desde el pecado. Entiendo que no estemos preparados para tan mala noticia, pero es la realidad: el Yunque existe. Hay gente bautizada, hijos de la Iglesia, que son miembros. Es un problema tan complejo que reta a las mentes más brillantes.

¿Qué problema plantea conceptualmente?

Es un desafío que probablemente no tiene precedentes de esta forma en la Historia de la Iglesia. Los miembros del Yunque parecen lobos vestidos de ‘oveja’, ante los cuales los pastores se sienten pastores de esas ‘ovejas’ a las que ven que están un poco confundidas y descarriadas, pero en realidad actúan como lobos que destruyen, aunque en algún caso sea sin querer, todo lo que encuentran a su paso. A su vez hay otros lobos que mandan a estos, pero si conseguimos sacar a los que están debajo, la organización se disolverá. Si sólo actuamos con los jefes de México o de España será insuficiente, creo que hay que actuar con la base para que también puedan salir. Necesitamos que los pastores nos ayuden a salvar a todas las ‘ovejas’, salvando la intención, pues en muchos casos no habrá verdadera malicia sino sólo error y coacción.

¿Cuáles son los riesgos reales que plantearía esta organización a la Iglesia?

Haría mía una idea que monseñor Munilla dijo en el encuentro con Santiago Mata y Luis Losada, según me relató Mata y él mismo publica: es el principal obstáculo para la acción sociopolítica de los católicos y su secretismo invalida cualquier intento de iniciativa católica. A esto se suma el fracaso de la confianza, base del cristianismo. Además genera un círculo vicioso ya que poco a poco se convierten en imprescindibles y anulan las demás iniciativas de laicos. El mayor riesgo es la pérdida de confianza, la desunión en las familias, de las comunidades y de los grupos de laicos. Otro riesgo existente sería volver al fariseísmo del primer siglo porque son personas que dicen cosas que luego no hacen: la doble vida en la que se defienden los valores, pero luego no se cumplen en la propia vida. Además, hay riesgos concretos muy importantes como poner a la Organización por encima de Dios. Sus acciones pueden pasar por encima los mandamientos de la Ley de Dios, y, de hecho, muchas veces yo he visto que lo hacen, y no les importa. Para ellos, un fin aparentemente bueno justifica incluso los medios perversos.

Monseñor Munilla, monseñor Rico Pavés, monseñor Rouco… algo se estaría moviendo.

Al obispo al que le hemos ido a ver nos ha escuchado y se ha percatado de la dificultad del asunto. También nos han trasladado la idea de que perciben que es una nueva masonería y ven que es muy complicado comprobar que un miembro haya abandonado el Yunque porque mienten.

¿Cuál es el principal problema que genera a su parecer esta situación en la Iglesia?

El problema es que la desconfianza es total. Hablando con varios sacerdotes, nos comentan que cuando sospechan de la pertenencia de una persona al Yunque y asiste a las reuniones de parroquia se sienten intimidados por lo que deben o no deben decir.

¿Y en las universidades?

Hay un problema grande en las universidades. En algunas de ellas hay profesores que son miembros del Yunque. Por ejemplo, en la Universidad CEU San Pablo de Madrid, trabaja el miembro Pablo Gutiérrez Carreras, que coordina las actividades culturales, donde trata con mucha gente joven. En esa misma universidad trabaja Ondina Vélez Fraga, su esposa, que también es miembro del Yunque. A estas dos personas yo las veía en las convivencias de la Organización dirigidas exclusivamente a miembros orgánicos. En el CEU llegaron a estar muy infiltrados, pues Luis Losada impartía también clases. Cuando se dieron cuenta, en el CEU parece que expulsaron a la mayoría, pero siguen miembros del Yunque muy activos como son Pablo y Ondina. En la Universitat Abat Oliba CEU sé por las convivencias de verano de la pertenencia como miembro orgánico de Pablo Nuevo y su esposa. Nuevo tiene también mucho trato con jóvenes y, como él, todos estos miembros mencionados tienen como actividad primordial de su vida al Yunque y obedecer lo que le manden. En la Universidad de Navarra hay gente joven del Yunque en las asociaciones estudiantiles, y hemos detectado que allí hay un intento claro de infiltración. Además, muchos profesores que no son miembros del Yunque van a las iniciativas de las plataformas del Yunque, las apoyan y son colaboradores indirectos del éxito de sus tapaderas sin saberlo. Algunos de ellos los he mencionado anteriormente, e incluso hay otros que me han comentado recientemente el engaño que han sufrido.

Monseñor Munilla declaraba en Infocatólica que la unión de los cristianos está en peligro precisamente debido a los grupos secretos. ¿Cree que el obispo de San Sebastián está hablando del Yunque?

Considero que monseñor Munilla ha sido un obispo muy valiente por explicar el peligro de las sociedades secretas, que todos sabemos que, por su experiencia y sus contactos en el último año, se refiere al Yunque en España.

¿Cómo valora los pasos que se están dando para solucionar este tema?

Por ahora sabemos que monseñor Munilla en privado a dos dirigentes del Yunque, Luis Losada Pescador e Ignacio Arsuaga Rato, les ha propuesto una solución, que, además, es novedosa y da más detalles con respecto a la de monseñor Rouco, en el sentido de que les da la posibilidad de que se constituyan como una asociación canónica como podría ser la Asociación Católica de Propagandistas (AcdP), por ejemplo. Santiago Mata lo relata así en su blog. También les ha pedido que pidan perdón, que clarifiquen todo lo que han hecho y que haya un proceso de sanación y misericordia por parte de todos sin recriminaciones mutuas. A mí me parece muy novedosa esa propuesta y yo creo que los miembros del Yunque tienen una oportunidad muy buena para acogerse a esa opción.

Por otro lado, hay algunos obispos que nos consta que están cuidando este tema, otros nos han pedido la relación de personas vinculadas con el Yunque en su diócesis… Yo creo que está claro que los obispos están interesados y lo ven como un problema. Prueba de ello es el informe que solicitó la Conferencia Episcopal Española en 2010 a López Luengos. Entendemos que es un desafío muy grande porque son fieles que se aferran, de modo yo creo patológico, a una mentira.

“Estamos haciendo labor de prevención para evitar que otras personas entren en el Yunque. Les informamos para que tomen decisiones libres”

¿Conoce iniciativas por parte de laicos de la sociedad civil española que se estén llevando a cabo para remediar la infiltración de esta organización en asociaciones y colectivos?

Por una parte, yo creo que hay laicos que han optado por romper con estas organizaciones como medida de seguridad. Otros hemos decidido salir, separarnos un poco, pero ayudarles activamente. Aunque los miembros del Yunque o colaboradores con éste rechacen nuestra ayuda, también estamos haciendo labor de prevención para evitar que otras personas entren.

¿Una forma de rescates?

Exacto. Intentamos rescatarles y prevenir. Pero sobre todo más que prohibir a la gente a ir a determinados lugares o escuchar a determinadas personas, lo que hacemos es informarles para que tomen decisiones libres.

Gracias a Dios contamos con una primera sentencia civil que señala la veracidad del informe de Fernando López Luengos y ya es una fuente que nos permite documentar a las personas, unido a los testimonios aportados que se juzgaron objetivos e imparciales.

Además, los laicos estamos precisamente difundiendo las acciones de los obispos, como la entrevista de monseñor Munilla de fecha 1 de octubre de 2014, y que está sirviendo a personas en riesgo de captación para reflexionar.La citada publicación recuerda que como cristiano no se debe pertenecer a ninguna sociedad secreta. Es, por lo tanto, una alerta a los miembros del Yunque, y una alerta para otras posibles estructuras similares. También es un aviso a miembros del clero para que se formen y apliquen una prevención en sus diócesis y parroquias porque las sociedades secretas existen. Esto conozco que ya se hace en la diócesis de Getafe. El Yunque existe, yo lo vi y lo he sufrido.

“Al final todo se sabrá y el Yunque debe prepararse para conjugar su pasado con un futuro que le llevará a la verdad”

¿Qué riesgo entraña realizar esta labor?

En mi caso siempre van a intentar desacreditar un testimonio como el mío.

Ellos lo que intentan es desacreditar a los testigos y anular psicológicamente al que intenta contar la verdad. Por eso se entienden los intentos de presentar documentos privados en los dos juicios que he estado, además de acusarme Ignacio Arsuaga reiteradamente de que, según él, estoy cometiendo perjurio, esto es, cometiendo un delito de falso testimonio, y esto lo ha escrito en correos internos de HazteOír, e incluso, lo ha declarado en medios de comunicación como Infovaticana. También señala Arsuaga que Inmaculada García miente, cuando yo creo que él sabe perfectamente que lo que ha dicho es lo que ella ha vivido en el Yunque. Yo creo que un cristiano no debe hacer esas afirmaciones, sobre todo sabiendo que son mentira porque, además, tendrá que dar explicaciones cuando todo se sepa, porque no hay nada oculto que no salga finalmente a la luz. No es cristiano que se tilden de mentirosas a personas como Santiago Mata, Ignacio García Juliá o a mí, los tres que aparecemos en un correo electrónico difundido en HazteOír a sus colaboradores para contrarrestar la sentencia desestimatoria de mayo de 2014.

Al final todo se sabrá, por ello es mejor ir preparando el cómo se va a realizar ese proceso y cómo los miembros del Yunque van a conjugar su pasado con un futuro que irremediablemente y, gracias a Dios, les llevará a vivir en la verdad. Confiemos en la Providencia y en la acción del Espíritu Santo, que nos conducirá a todos a una unión en la verdad y la justicia.

Clica aquí para leer la tercera parte de la entrevista-testimonio de Victoria Uroz

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