El silencio de los claustros volverá a convertirse en una invitación para todos. Monjas y monjes de vida contemplativa de toda España llaman a la sociedad a unirse a la Oración Cuaresmal en Monasterios y Conventos el sábado 7 de marzo de 2026, participando en el rezo de Vísperas en cerca de 100 comunidades. La iniciativa, impulsada por la Fundación DeClausura, celebra su tercera edición bajo un lema tan sencillo como directo: “Reza con nosotros”.
La propuesta parte de una convicción profundamente eclesial: los monasterios y conventos son auténticas “escuelas de oración”, lugares donde la vida cotidiana está ordenada para buscar a Dios y sostener al mundo con la intercesión. DeClausura quiere, con esta convocatoria común, facilitar el acercamiento a Dios de la mano de quienes han consagrado su existencia a la contemplación.
En sintonía con el mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma de 2026, la iniciativa se presenta como una ayuda concreta para volver al centro. El Santo Padre recuerda que este tiempo litúrgico es una llamada a poner de nuevo el misterio de Dios en el corazón de la vida, para que la fe recobre impulso y el corazón no se disperse entre inquietudes y distracciones.
Un clamor de intercesión por las necesidades del mundo
Esta edición pone un acento especial en la oración de intercesión, ese ejercicio espiritual que, vivido con hondura, une las tres prácticas cuaresmales clásicas: oración, penitencia y limosna.
Como señalan desde la vida contemplativa, cuanto más unido está el corazón a Dios, más se ensancha para cargar con las necesidades y sufrimientos de los demás.
No es difícil entenderlo en el contexto actual. La Cuaresma de este año llega marcada por conflictos que hieren la convivencia y alimentan el temor. En estos días, el Papa ha insistido públicamente en la urgencia de invocar y construir la paz, promoviendo el diálogo y rechazando la lógica de la violencia.
¿Qué se rezará? Las Vísperas, oración al caer la tarde
Quienes se acerquen el sábado 7 de marzo compartirán con la comunidad el rezo de Vísperas, la oración con la que la Iglesia da gracias a Dios al final de la jornada. Es un tiempo de pausa: salmos cantados, escucha de la Palabra de Dios y súplica para que el Señor derrame luz y paz sobre el mundo antes de la noche.
La convocatoria refleja la diversidad de la vida monástica en España: agustinas, benedictinos y benedictinas, canonesas, carmelitas (en distintas ramas), clarisas, cistercienses, dominicas, mercedarias, premonstratenses, salesas, trinitarias, y muchas más. Una sola Iglesia orando con muchos acentos, un mismo Espíritu en múltiples carismas.
Para participar, basta con buscar la comunidad más cercana y su horario —que fija cada monasterio— en la web de Fundación DeClausura, donde también puede solicitarse una guía litúrgica para seguir la celebración.









