El Gran Apagón y la vacuna Covid-19

El lunes 22 de noviembre visioné, íntegro 60 minutos y recomendado, un YouTube actual del día 19 de noviembre que lleva por título “El Gran Apagón”. Tiene tono y modo serio apocalíptico, a pie de calle. Es decir, sin conocimiento de las Sagradas Escrituras, a pie de meditación. Las profecías del fin del mundo, antes cuando yo era adolescente, eran temas carcundas (de carca). En la actualidad son temas de predicadores youtuberos presentes en internet a pie de móvil. De su móvil -Vd. que me lee- y del mío -yo que le escribo-. El youtubero de turno, con acento hispánico de allende los mares, no tiene otra ocurrencia que hablarme de Garabandal.

En mi último escrito acerca de la cabina telefónica me quedé corto. Conviene emplear un tono más profundo. En el país centroeuropeo Austria se ha vacunado poca gente con esta vacuna 2019, 2020 y por ahora también 2021. Desde este país o estado centroeuropeo alertan sobre el inminente gran apagón eléctrico. En este YouTube del Gran Apagón que he atendido, el predicador -laico no europeo con traje y joven con anillo de casado- emplea un tono comedido apocalíptico con derroche controlado de saliva repetitiva. He conseguido atenderlo íntegro sin dormirme.

Hasta cierto punto es lógico que la amenaza del gran apagón provenga de Austria. El porcentaje de población no vacunada en este país es superior al de la vacunada. Eso dicen los informativos televisivos. Hay un interés político mundial de vacuna y de bozal. Austria no lleva el ritmo que conviene en vacunación. Un yuyu político desde Austria puede ayudar. Se convierte en aviso gratuito pseudo evangélico para distraer la atención del cristiano verdadero en sus menesteres apostólicos y de piedad.

Ayer remití a un conocido un YouTube con el canto del Credo. El mismo que yo cantaba en la ciudad de Barcelona en mi adolescencia. El Credo de la misa De Angelis. El que no se canta nunca en ninguna parte. Pues el canto gregoriano asequible de pueblo de Dios en marcha no interesa. El desconocimiento sistemático de las Sagradas Escrituras, del Catecismo único universal y de la formación permanente de laico comprometido, facilitan que cualquier yuyu atemorice acerca de un peligro inventado. El bombardeo constante de noticias de tv y de teléfono móvil, así como de rollos sistemáticos de parlantes de programas televisivos, cansa, fastidia e influye en la opinión pública de uno mismo. ¡A menos que uno esté formado, se preocupe por formarse más, esté informado y guarde silencio orante dentro de los templos!

Atravesamos todos momentos inciertos. Les adjunto el YouTube del Credo con letra sobreimpresionada. Si yo ya llego a la edad de jubilación, no se canta en ningún templo como pueblo de Dios congregado desde hace lustros y yo aún sé cantarlo, ¿querrá Vd. hacer lo mismo en su casa, como hago yo, si no se lo sabe? Atiendan todos a los monjes benedictinos de la Abadía de Ganagobie (Alta Provenza al sur de Francia), con los pneumas (=notas) y letra latina sobreimpresionada del canto gregoriano del Credo, en versión homologada de 1961 del Liber Usualis. Adjunto un link fiable.

Nota 1. Hay muchos videos, clicando en el busca, de “El Gran Apagón”.

Nota 2. Adjunto una extensa información periodística ilustrativa sobre el tema.

Nota 3. El espíritu y la actitud adivinatoria predictiva de lo que va a acontecer no es evangélica.

En este YouTube del Gran Apagón que he atendido, el predicador -laico no europeo con traje y joven con anillo de casado- emplea un tono comedido apocalíptico con derroche controlado de saliva repetitiva Clic para tuitear
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1 Comentario. Dejar nuevo

  • Francisco Martínez Porcell
    24 noviembre, 2021 11:46

    Este modo del canto del Credo tiene una cosa muy importante que puede pasar inadvertida. ¿Cuál? Que el órgano apenas se nota para que se oigan solo las voces del coro en voz única. El órgano solo acompaña veladamente cerca de las voces para que las voces no se bajen de tono. Esto vale para el canto gregoriano y también para el resto de canto litúrgico, siempre y cuando existan unas voces que cantan bien y que no «chillan».

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