Las cápsulas del monje para enclaustrados (3)

COMPARTIR EN REDES

No se conceda tanta importancia a sí mismo, ni a nada que considere suyo. Incluya en «lo suyo» esos pecados que le torturan o esas tentaciones que le acosan: nada es tan grave.

Ni siquiera el desánimo o la apatía -o el confinamiento, añado-. Tampoco la muerte; no tema leer la funesta palabra y vuelva a hacerlo con paz: muerte.

Es su destino, lo verdaderamente suyo, no se engañe. Nuestra única  verdad, si lo prefiere.

Le recomiendo que lea el Evangelio. En especial, la pasión, muerte y resurrección de nuestro señor Jesucristo.

Las cápsulas del monje (2)

No se conceda tanta importancia a sí mismo, ni a nada que considere suyo Compartir en X

¿Te ha gustado el artículo?

Ayúdanos con 1€ para seguir haciendo noticias como esta

Donar 1€
NOTICIAS RELACIONADAS
No se han encontrado resultados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.