inicio
  Sábado, 19 de abril de 2014
Bookmark and Share
  Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
09/10/2009 - Sociedad
El afán de protagonismo de la religiosa Teresa Forcades la lleva a fomentar el alarmismo sobre la Gripe A
La monja benedictina y doctora en medicina promueve una iniciativa contra la vacuna de la Gripe A; afirma que la OMS obliga a su implementación a riesgo de sufrir multas
Forcades en una reciente entrevista en televisión
La religiosa feminista mantiene posturas favorables al aborto
ForumLibertas.com

“En caso de pandemia, la OMS puede obligar por ley a los países miembros a vacunar a una parte de la población o a toda. Los gobiernos de estos países estarían obligados entonces a imponer multas u otras sanciones a los ciudadanos que se nieguen a vacunarse”, así se manifesta Teresa Forcades, una religiosa benedictina que saltó a la palestra informativa por sus posiciones favorables al aborto, su militancia feminista y su belicismo con las compañías farmacéuticas.

Ahora la religiosa vuelve a la luz pública con una campaña que ha iniciado para defender una confabulación entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los laboratorios farmacéuticos con respecto el virus de la Gripe A.
 
Forcades tiene 43 años y es monja benedictina del monasterio de San Benedicto en la montaña de Montserrat, doctora en Teología y en Salud Pública, especialista en Medicina Interna por la Universidad de Nova York y autora de los libros Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas; La Trinidad, hoy; y La Teología Feminista en la Historia.
 
La Gripe A: ¿una estafa?
 
La Gripe A propició una situación alarmista cuando se dio el primer brote de la epidemia en México. La aparición de este virus propició el fallecimiento temprano de algunos infectados lo cual hizo que se extendiera la utilización de máscaras antivirales y que se cerraran en el país americano centros públicos como restaurantes, iglesias, etcétera, medidas enérgicas ante la incertidumbre de lo que se enfrentaba.
 
Esta situación propició un alarmismo generalizado brutal en todo el mundo del que no hay que responsabilizar ni a la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni a los gobiernos de los países. Los medios de comunicación fueron los que tuvieron la gran responsabilidad de extender un ánimo alarmista con respecto la epidemia que contrastó con el discurso contenido de las instituciones. Si se ha de realizar una crítica a la visión generalizada que se ha propagado de la Gripe A, la primera debe ser a los medios de comunicación.
 
La fotografía inicial que se dio es que el virus se transmitía con mucha facilidad. Posteriormente, se confirmó que esto era así aunque el índice de mortalidad era muy bajo, menor al de la gripe común. Este aspecto se mantiene dentro de la pauta general de los virus en los que si el índice de mortalidad es elevado (por ejemplo el Ébola), el de transmisión es bajo y viceversa.
 
Cabe resaltar que a pesar de que los fallecidos por Gripe A son pocos en relación con otros virus, tuvieron una presencia constante en los medios y aunque son pocos parecían muchos. Otro ejemplo lo encontramos en las muertes por violencia de género que a pesar de que tienen mucha presencia en los medios de comunicación constituyen un número muy inferior si lo comparamos, por ejemplo, con el suicidio que no es un tema de moda.
 
Gobiernos presionados
 
Ante este panorama, ¿qué tuvieron que hacer los Gobiernos frente a la presión ciudadana que se generalizó? No pudieron reaccionar restándole importancia a lo que la opinión pública ha magnificado instigada por los medios. Así que la reacción fue pedir vacunas que se pudieran aplicar antes del vértice máximo de la expansión, que en el caso de Occidente se dará previsiblemente este invierno.
 
Las empresas farmacéuticas pues desarrollaron sus vacunas espoleados por la clara posibilidad de negocio que esta circunstancia les ha planteado, el escollo que no ha salvado esta vacuna es el hecho de que ha sido diseñada rápido pero no se ha probado lo suficiente con lo que se avienen diferentes elementos de riesgo.
 
Los laboratorios se han querido curar en salud ante este hecho intentando que haya un acuerdo con los gobiernos de no asumir responsabilidades económicas ante los posibles efectos secundarios. Especialmente han tomado esta actitud en Estado Unidos temerosos de su sistema jurídico y ya han logrado un acuerdo que los exime de pagar contraprestaciones económicas ante posibles efectos en pacientes que se vacunen.
 
Ningún gobierno se ha plantado contra la implementación de la vacuna en sus sistemas sanitarios por el poco recorrido que se le reconoce a la vacuna porque la propia presión social generada por los medios no les permite un estado de inmovilismo.
 
El gran enigma es cuánto tiempo tardará el virus de la Gripe A en mutar ya que los laboratorios han analizado su composición y se ha estimado que está compuesta por tres raíces: la gripe humana, la gripe porcina y la gripe aviar. Cabe recordar que la gripe aviar se constató que tenía una mortalidad alta aunque un índice de contagio muy bajo. Habrá que esperar a ver hacia donde se dirigirán las futuras cepas de esta epidemia.
 
Responsabilidad y alarmismo
 
La gente responsable ante este panorama se sitúa en un punto ecuánime: ni hace alarmismo ni predica confabulaciones mundiales que no puede demostrar y que implicarían a todos los gobiernos del mundo, a los laboratorios farmacéuticos y a los medios de comunicación. Otras actitudes son propias de las extremas derecha e izquierda que buscaban a lo largo de la Historia confabulaciones construidas contra sus sistemas.
 
Evidentemente nadie ha entendido que la Gripe A es una estafa perpetrada para fines lucrativos, otra cuestión es que las farmacéuticas vean un filón de negocio en ello. La lectura de Forcades es que la OMS y los laboratorios han urdido una confabulación para enriquecerse. Es muy triste que una mujer consagrada a la vida religiosa caiga de esta forma en la falacia por afán de protagonismo y le lleve a incentivar el alarmismo.
 
Además, en su propaganda confabulatoria la religiosa incurre en varios errores de peso para poder construir su argumentación falaz, uno es que la vacuna es obligatoria para un sector de la población cuando es falso. Otro error en el que cae es afirmar que la OMS obliga a los países a implementar la vacuna cuando es evidente que la OMS no tiene autoridad para obligar ni legislar en materia sanitaria en ningún país. Menos aún puede un organismo internacional creado como institución internacional de defensa de la salud obligar a imponer multas o sanciones a los ciudadanos que fueran contrarios al uso de la vacuna contra la Gripe A.
 
La religiosa Teresa Forcadas abunda en la tesis alarmista de la Gripe A para estar en la luz pública. Manipula hechos que suceden y que están dentro del orden lógico de las cosas.
 
Cabría preguntarse por qué la religiosa Forcades –por ejemplo- no dedica su tiempo y capacidad a analizar las consecuencias de la liberalización de la venta de la píldora poscoital (PDD) en las farmacias por parte del Gobierno sin receta médica. Un tema que afecta a las jóvenes de hoy en día y que supone una inyección hormonal para la mujer y que un gran número de jóvenes y adultas utilizan como método anticonceptivo.
 
Noticias relacionadas:
 
 
 
Enviar por correo
  Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
Identificarse
Recordarme              Lo olvidé   |   Registrarse

© 2004-2014 FORUM LIBERTAS | Noticias de actualidad en España
Logotipo de C2C Logotipo de SPC