Salut resucita la eutanasia mientras Montilla hace campaña entre los católicos
Bioeticistas pro-eutanasia recuerdan su informe de hace meses, esta vez con apoyo de la consellera Marina Geli "La Comisión de Bioética de la Generalitat de Cataluña tiene listo un dictamen desde el noviembre pasado que recomienda la implantación de la eutanasia" , anunciaba ForumLibertas el 20 de febrero, adelantándose al resto de la prensa.
Diez días después, lo anunciaba LA VANGUARDIA: "Se deberían despenalizar la eutanasia y el suicidio asistido y establecer protocolos médicos para llevarlos a cabo. Ésta es la recomendación del Comitè Consultiu de Bioètica de Catalunya en un informe encargado por la consellera de Salut, Marina Geli. Con todo, Salut no valorará el informe y sus recomendaciones hasta el otoño, precisó el director de Recursos Sanitaris, Rafael Manzanera." (artículo de Marta Ricart del 1 de marzo de 2006 en La Vanguardia)
¿Por qué Salut aplazó el documento y el debate, después de haber contratado a toda su nómina de bioeticistas del régimen para vestir de moralidad la eliminación de enfermos? Se trataba de evitar un debate sobre la eutanasia que condujera al artículo 20 del Estatut de Cataluña, entonces en plena campaña, artículo que establece “el derecho a morir con dignidad”. Para los defensores cristianos del Estatut "eso no se refiere a la eutanasia", mientras que el texto de los bioeticistas convocados por la consellera Marina Geli pretende defender precisamente ese carácter eutanásico del concepto "morir con dignidad".
A un mes de las elecciones catalanas, los eutanasistas vuelven a la carga
Ahora llegó el otoño y a un mes de las elecciones catalanas, mientras el candidato socialista, José Montilla, se desvive en gestos tranquilizadores con los católicos (visitas a Poblet y Montserrat, declaraciones de que se considera católico, Nadal en el Vaticano...) la consellera de Salut saca del armario el texto pro-eutanasia de hace unos meses de sus "expertos éticos", el "Comité Consultivo de Bioética de Cataluña". En unas declaraciones en la radio el pasado miércoles, Marina Geli asumió el informe de los bioeticistas pro-eutanasia aunque dijo que aún no sabía si era mejor hablar de "eutanasia activa" o de "acompañamiento de la muerte con dignidad para enfermos terminales", frase que según quien la diga significa una cosa u otra (para un provida, acompañamiento digno son cuidados paliativos; para un eutanasista, consiste en matar al enfermo).
¿Qué lógica política tiene que cuatro días después de visitar el Vaticano un embajador socialista como Nadal, con buenas palabras y quitando hierro a los ataques anti-vida y anti-familia del tripartito, aparezca potenciado por la consellera de Salut un tema tan anti-vida y anti-cristiano como la eutanasia? ¿Hay sectores en el PSC interesados en que José Montilla no tranquilice al voto católico? ¿Quizá los hay interesados en que pierda las elecciones?
Matar a pacientes "que morirían igualmente"
La eutanasia y la ayuda al suicidio están penalizadas con hasta diez años de prisión, dependiendo del caso, en el artículo 143 del Código Penal. No obstante, el CCBC reclamó sin tapujos reformar el Código Penal para que «la aplicación de está práctica no sea punible en casos bien determinados». «Se aplicaría a pacientes que morirían igualmente en el curso de semanas o días, sufriendo de manera innecesaria», reitera Rogeli Armengol, portavoz del informe y psiquiatra en el hospital Vall d'Hebrón. Claro que el criterio "van a morir igual dentro de un tiempo sufriendo de manera innecesaria" se puede aplicar a casi todos los seres humanos, incluso a los que están ahora sanos: todos vamos a morir dentro de un tiempo, y todos vamos a sufrir en nuestra vida. Y la experiencia holandesa demuestra que enseguida se pasa de eutanasiar a "adultos conscientes que morirían pronto" a matar "niños enfermos a los que les quedarían largos años de sufrimiento". ¿Los niños hacen un asentimiento libre y consciente? ¿Y los ancianos?
El CCBC fue creado en julio del año 2005 y sustituyó al anterior Comité Asesor de Bioética. Su tarea consiste en asesorar al Gobierno de la Generalitat y a la comunidad científica en materia de bioética. Está formado por expertos «independientes» (convenientemente favorables a las tesis del tripartito), miembros de diversas consejerías y de representantes de los colegios profesionales de médicos, farmacéuticos y enfermeras. La presidenta es la catedrática de Ética, Victoria Camps (muy vinculada a ambientes socialistas) y uno de sus vocales es Ernest Maragall, el hermano del presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall.
Relación entre la eutanasia hoy en Holanda y la eutanasia nazi
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