El Papa León XIV fue elegido hace un año, justo el día de la fiesta de Nuestra Señora de Gracia, es decir, un 8 de mayo, una fiesta agustina. De hecho, el Pontífice visitará el Santuario de Pompeya este viernes, coincidiendo con el primer aniversario de su elección y la tradicional Súplica a la Virgen.
Hay que recordar que desde al menos 1284, los agustinos celebran a la Virgen de Gracia, remarcando la generosidad y gratuidad con la que Dios se volcó en ella y a través de ella. Los misioneros agustinos extendieron su devoción por América en el siglo XVI, y luego por otros lugares. Cuando una parroquia agustina no está dedicada a San Agustín, a menudo está dedicada a Nuestra Señora de Gracia.
En 1806, Pío VII estableció que los agustinos podían celebrar una fiesta litúrgica por esta advocación el 8 de mayo… Con todo, hay que tener en cuenta que el 8 de mayo es también la fiesta del patronazgo de María para los dominicos, la de María Mediadora de Gracias para los franciscanos y Nuestra Señora de la Estrella para los religiosos de La Salle.
Al final de su primer mensaje como Papa, en la Logia o Balcón de las Bendiciones, dijo: “Hoy es el día de la Súplica a la Virgen de Pompeya. Nuestra Madre María siempre quiere caminar con nosotros, estar cercana, ayudarnos con su intercesión y su amor”.
Pero, ¿quién es la Virgen de Pompeya? Pompeya es una ciudad nueva italiana impulsada en el siglo XIX por una condesa viuda, Marianna Farnararo y su joven abogado, luego esposo, Bartolo Longo. Les inspiró e impulsó Santa Caterina Volpicelli (1839-1894), fundadora de las Esclavas del Sagrado Corazón, amiga de Marianna, que los involucró en sus obras de caridad.
En 1872, visitando el Valle de Pompeya y sus arrendadores, Bartolo Longo notó su estado de abandono, la pobreza de sus mil habitantes y la parroquia (que era del siglo XI) casi en ruinas. Paseando por el Valle, Longo sintió una voz misteriosa que le decía: «Si propagas el Rosario, serás salvo». Sonó una campana invitando al Ángelus, se arrodilló y rezó.

Luego se multiplicaron las obras de caridad ligadas a la devoción al Rosario. Por ejemplo, exponiendo un cuadro de la Virgen del Rosario había personas que se curaban milagrosamente. Longo escribió un texto llamado “la Súplica a la Virgen del Rosario” -lo que menciona León XIV-, basado en un texto de, atención, el Papa León XIII, la encíclica Supremi Apostolatus Officio, en la que el Papa decía que el Rosario era la forma de enfrentar los grandes males sociales.
El 8 de mayo de 1891, se consagró solemnemente en santuario mariano de Pompeya, y por eso el 8 de mayo se celebra su advocación y el rezo de la Súplica, ligada al rezo del Rosario. Diez años después, el santuario fue elevado a Basílica Pontificia por León XIII el 4 de mayo de 1901. Y 124 años después, un obispo agustino se convierte en León XIV en el día de la Virgen de Pompeya.









