Biden anula la norma de Trump que prohíbe a los centros concertados que recomienden abortar

La Administración de Biden revocó una norma de la época de Trump que se había convertido en un punto de inflexión contra el aborto.

Hace una semana el presidente estadounidense católico afirmó que ya no prohibiría que las clínicas que reciben ayuda federal para la denominada planificación familiar aconsejen a las personas sobre cómo terminar con sus embarazos.

La nueva regla para el programa de planificación familiar conocido como Título X permitirá que los centros de salud reciban fondos federales incluso si derivan pacientes para abortos. Entrará en vigor el 8 de noviembre.

La regla revierte una medida iniciada en 2018 por el presidente Donald Trump, que batallaba contra la Federación Estadounidense de Planificación Familiar y otros grupos de planificación familiar, que es la nomenclatura que se usa para instituciones pro aborto.

«Hoy más que nunca, dejamos en claro que el acceso a la atención de planificación familiar de calidad incluye información precisa y referenciada, basadas en las necesidades y la dirección del paciente», dijo el secretario de Salud y Servicios Humanos, Xavier Becerra, en un comunicado que acompaña a la revisión que impulsa Biden.

Las leyes de aborto de la nación americana se han colocado en la vanguardia del debate legal y político. Roe vs. Wade, la decisión de 1973 de la Corte Suprema que consolidó los derechos al aborto en los Estados Unidos, está bajo revisión a medida que la composición de la Corte Suprema se ha vuelto cada vez más conservadora.

Hace un mes, la Corte Suprema dividida dijo que una nueva ley de aborto de Texas, que prohíbe el procedimiento a las seis semanas de embarazo, podría entrar en vigencia mientras la legalidad del estatuto se disputa en los tribunales. Y el tribunal superior está revisando una ley de Mississippi, bloqueada por tribunales inferiores, que prohibiría casi todos los abortos después de las 15 semanas de gestación.

Los críticos de la reescritura de la política del Título X por parte de la administración Trump la ridiculizaron como una «regla mordaza del aborto» que limitaba lo que los médicos y otros profesionales de la salud podían discutir con los pacientes.

Más de 20 estados, que también reciben parte de los 286 millones de dólares en subvenciones de planificación familiar, presentaron demandas federales para tratar de evitar que las restricciones entren en vigencia.

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3 Comentarios. Dejar nuevo

  • «… el presidente estadounidense católico… »
    Que Biden es presidente, sí; que es estadounidense, sí; que es católico, no.
    No basta decir «soy católico». No basta ir a Misa. No basta comulgar en pecado grave.
    Quien piensa como no católico, habla como no católico, actúa como no católico, no es católico.

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  • Biden es un caballo de Troya introducido en el catolicismo. Tienen tanto de católico como los griegos de troyanos.
    Biden tampoco tiene nada de humanista, porque el aborto es inhumano; ni de civilizado, porque el aborto es una barbaridad; ni de progresista, porque el aborto es un retroceso. Y es un demócrata de pacotilla, porque la democracia auténtica se basa en el respeto a todas las personas, cualquiera que sea su condición, también a las que tienen la condición de estar viviendo y creciendo en el vientre de su madre.
    Biden es injusto y miserable, porque si a él lo hubiesen abortado ahora no estaría ahí abusando de su poder como Presidente de los EEUU para autorizar y promover que se aborte a los demás.

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  • «Hoy más que nunca, dejamos en claro que el acceso a la atención de planificación familiar de calidad incluye información precisa y referenciada, basadas en las necesidades y la dirección del paciente», dijo el secretario de Salud y Servicios Humanos, Xavier Becerra, en un comunicado que acompaña a la revisión que impulsa Biden.

    Vaya retórica falaz. Palabrería falaz y vacua. El aborto no es «planificación familiar de calidad». No es planificación, porque el aborto se ejecuta cuando ya existe un nuevo ser humano con el objetivo es quitarle la vida y eliminarlo. La planificación familiar es un proyecto anterior al hecho consumado de la presencia de un hijo. Y el aborto voluntario no es una acto de calidad, sino todo lo contrario, es una chapuza denigrante que degrada a toda la sociedad.

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