Reseña de la conferencia de Federico de Montalvo, presidente del Comité de Bioética de España

Publicada en el Faro de Vigo el 18 de noviembre de 2021.

Invitado por la Asociación Gallega de Bioética (AGABI), Federico de Montalvo, presidente del Comité de Bioética de España, dictó ayer en el Club Faro de Vigo una conferencia, que fue seguida por un animado coloquio. A continuación se expone la reseña.

Mar Mato. FARO de Vigo. 18.11.2021.

El presidente del Comité de Bioética de España, Federico de Montalvo, participó ayer en Club FARO en Vigo para ofrecer la charla “Desmontando mitos: la objeción de conciencia”. En ella, señaló que “confundir esta con ideología es un error”.

Presentado por Ángel Guerra, presidente de la Asociación Galega de Bioética, Montalvo arrancó la conferencia subrayando que la objeción de conciencia es un tema “extraordinariamente complicado”.

Asimismo, indicó que “le gusta” para advertir que “las mayorías no siempre tienen la razón. Aunque crea en el principio mayoría siento cierto atractivo hacia las minorías”. Por ello, apostó por dejar un espacio de “respeto” a las minorías. En este punto, conectó con una reflexión sobre la ética.

Al respecto, indicó que “la objeción es un instrumento típico de la minoría. La mayoría no necesita la objeción: gana las elecciones y gobierna y pone en marcha las leyes que considera oportunas sean leyes éticamente adecuadas o inadecuadas. No todo lo ético se basa en lo que decide la mayoría”.

Para hacerlo entender mejor, recordó que a lo largo de la historia se tomaron decisiones amparándose en la mayoría que fueron “repugnantes” y que no fueron “moralmente correctas”.

Reconoció que la objeción es un tema “contradictorio y encima lo tenemos mal regulado. Cada vez vamos a ver que se produce más”. Esto, opinó, va a ser así porque “nuestra sociedad es cada vez más compleja”. “En sociedades homogéneas no hay objeción”, añadió.

Llegado a este punto aclaró que no se trata de un derecho, sino que es una “garantía” de poder actuar conforme a nuestra libertad ideológica. No obstante, reflexionó en alto acerca de si esto implica que se pueda objetar frente a cualquier cosa.

Para esclarecerlo, citó una sentencia del Tribunal Constitucional sobre la petición de objeción de conciencia de un farmacéutico sevillano que se negaba a dispensar la píldora y el preservativo. “El Constitucional le dijo que la píldora sí [se podía negar a dispensarla] pero el preservativo no. El Tribunal dijo que la objeción de conciencia no se puede reconocer con carácter general porque sería tanto como negar el derecho. Pero cuando el imperativo moral conecte con la visión de la trascendencia de la vida, origen, embrión, aborto o del fin, eutanasia, la objeción es garantía de un derecho directamente reconocido en la Constitución. Es decir, el Parlamento no puede decidir dar o quitar la objeción cuando el imperativo moral conecta con mi concepto del origen o final de la vida”, explicó.

Añadió que “si la ley de la eutanasia no hubiera dicho nada de la objeción, la objeción existe” igualmente; pero si la norma la hubiera prohibido “eso hubiera sido inconstitucional. El silencio no significa nada, pero negar es inconstitucional porque es un derecho”.

En cuanto a los mitos, indicó que la objeción de conciencia –según sus argumentos– es individual pero también colectiva. También indicó que, si se apela a la libertad a la hora de reclamar la eutanasia, no se puede negar la libertad de quien solicite ampararse en la objeción de conciencia.

Por último, ofreció una reflexión.

Según su punto de vista, en el sistema sanitario español los cuidados paliativos han estado ausentes, ocupándose de ellos muchas instituciones religiosas. Si estas se amparan en la objeción de conciencia para no practicar la eutanasia, teme que se les retiren los conciertos con las administraciones en beneficio de otras firmas privadas que primarán en la balanza las cuestiones económicas.

Sobre el ponente

Federico de Montalvo Jääskeläinen es presidente del Comité de Bioética de España. Este profesor de la Facultad de Derecho (ICADE) fue nombrado también miembro del Comité Internacional de Bioética de la Unesco. Esta institución es “el máximo órgano de asesoramiento en materia de bioética a escala mundial”, según señala en su web Universidad Pontificia de Comillas donde imparte clase Montalvo. Este experto estudió la Licenciatura de Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid donde se graduó en el año 1990. Tras finalizar estos estudios fundó su propio despacho de abogados en 1998, Asjusa Letramed. Esta era una firma legal especializada en Derecho Médico y Bioderecho. La presidió hasta el año 2009. Su tesis doctoral versó sobre la naturaleza jurídico-constitucional del testamento vital, obteniendo la calificación de sobresaliente cum laude en la universidad de Comillas. Desde 1997, imparte clases en la Universidad Pontificia de Comillas. En la actualidad, trabaja en ella como Profesor Propio Agregado en el Área de Derecho Constitucional y es Vicerrector de dicha universidad.

 

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