Hay una escena muy cotidiana que casi todos hemos vivido: alguien nos cuenta una dificultad, una enfermedad, un examen importante, una preocupación familiar… Y nosotros respondemos con sinceridad: “Cuenta conmigo, rezaré por ti”. Lo decimos de corazón. Pero después llega el trabajo, el ruido del día, los mensajes, las urgencias… y, sin querer, se nos olvida. Nuestra vida va a un ritmo que muchas veces no deja espacio para lo esencial.
En ese hueco —entre el deseo de rezar y la dificultad de sostenerlo— nace Prayfy, una nueva aplicación que está dando que hablar por una propuesta sencilla y profundamente cristiana:
ayudarnos a rezar por los demás y hacerlo en comunidad.
Lo bonito de Prayfy es que no intenta “inventar” la oración sino que digitaliza algo que muchos ya hacían de forma artesanal.
Sus creadores, Lisandra Méndez y Félix Rigau, cuentan que ellos rezaban con “tarjetitas” donde escribían los nombres de familiares y amigos para no olvidarlos. Un día pensaron: ¿y si esto pudiera hacerse de manera más fácil, más constante y compartida? Y de ahí surgió la app.
La idea central es muy humana: hacer memoria del otro.
Es muy importante recuperar el gesto de interceder —poner a alguien delante de Dios— En palabras de sus impulsores, Prayfy quiere ser un espacio para pensar en lo que el otro necesita y en qué podemos pedirle a Dios por esa persona.
Una “agenda” para rezar…
Prayfy funciona como una especie de agenda espiritual: puedes anotar intenciones, organizarlas, mantenerlas presentes, y así sostener una oración fiel, incluso en días dispersos.
Pero la app da un paso más y propone algo que muchos usuarios describen como un regalo inesperado: recibir una notificación cuando alguien ha rezado por ti. Puede parecer algo pequeño, pero no lo es.
En momentos de soledad, de preocupación o de lucha interior, saber que alguien te ha presentado ante el Señor te devuelve paz, pertenencia y esperanza.
La propia App Store lo expresa con claridad: Prayfy busca ayudarte a “sentir el apoyo real de quienes rezan por ti y contigo”.
Y esto no se queda solo en “pedir”. Prayfy también te invita a orar activamente por otros. Es una red social distinta, porque aquí la relación no pasa por la apariencia ni por el rendimiento, sino por una obra silenciosa: la intercesión.
Comunidad sin ruido
Prayfy apuesta por una experiencia serena y con sentido. La aplicación está diseñada para que el usuario se centre en lo importante: Dios, el otro, y una oración sencilla pero constante.
Además, en sus últimas actualizaciones ha incorporado herramientas que facilitan el crecimiento de esa comunidad: buscador de usuarios, personalización del perfil y la posibilidad de hacer oración directa por una persona, incluso sin que exista una intención previa.
No es extraño que las reseñas sean entusiastas: hay quien afirma que gracias a Prayfy su experiencia de oración ha mejorado, o que le ha ayudado a sentirse más cerca de Dios y de la gente que ama.
¿Por qué merece la pena probarla?
Porque Prayfy acompaña tu vida espiritual. Te recuerda que rezar por alguien es un acto real de amor. Te ayuda a cumplir esa promesa que tantas veces hacemos: “Rezaré por ti”. Y, en silencio, construye algo que nuestro mundo necesita desesperadamente: una red de personas que se sostienen de rodillas.
Quizá hoy, más que nunca, necesitamos herramientas que nos devuelvan al corazón. Prayfy puede ser una de ellas.







