inicio
  Domingo, 19 de mayo de 2013
Bookmark and Share
  Votar:  
Resultado: 3,5 puntos3,5 puntos3,5 puntos3,5 puntos3,5 puntos   8 votos
James Lovelock advierte: la energía nuclear es la única solución al cambio climático
El científico y ecologista autor de la teoría Gaia cree que “no tenemos tiempo para experimentar con fuentes de energía visionarias; la civilización se encuentra en peligro inminente”
El deshielo provocado por el cambio climático puede causar grandes catástrofes
 Noticias relacionadas
Josu de la Varga

James Lovelock, científico independiente, líder del ecologismo británico y creador de la teoría Gaia está convencido de que la energía nuclear es la única solución ecológica que puede acabar con el calentamiento del planeta. En un artículo publicado por EL PAÍS el pasado día 20, Lovelock levanta ampollas entre los ecologistas –incluidos sus fervientes seguidores- al defender la utilización del átomo como alternativa al petróleo, por encima de cualquier otra opción de energías renovables propuestas desde los movimientos conservacionistas. El científico británico, de 84 años, cree que con el vertiginoso aumento de la población, “6.000 millones y en aumento, quedan pocas opciones; no podemos seguir sacando la energía de los combustibles fósiles y no hay posibilidad de que las fuentes renovables, viento, mareas y corrientes de agua, consigan proporcionar energía suficiente y a tiempo”.

 

El erudito anglosajón cree que, “Sir David King, principal científico del Gobierno británico, tenía razón cuando dijo que el calentamiento del planeta es una amenaza más grave que el terrorismo... han surgido nuevos indicios de cambio climático que dan a entender que podría ser aún más grave y convertirse en el mayor peligro al que se ha enfrentado la civilización hasta ahora”. Lovelock considera que ya tuvimos un aviso en el 2003, cuando “la oleada de calor que abarcó toda Europa y mató a 20.000 personas fue completamente distinta de cualquier ola de calor anterior... Era una advertencia de lo peor que aún está por venir”. Ante esta situación, y en alusión crítica a los gobiernos occidentales, el científico se pregunta “¿Qué deberíamos hacer? Podemos seguir simplemente disfrutando de un siglo XXI más cálido mientras dure, y hacer que los intentos de maquillaje, como el tratado de Kyoto, oculten la vergüenza política del calentamiento del planeta”. Para enfrentarnos a esta realidad, en la que “incluso si abandonáramos todos los combustibles fósiles inmediatamente las consecuencias de lo que ya hemos hecho durarían 1.000 años”, Lovelock cree que “debemos usar de manera sensata la pequeña aportación que poseemos de energías renovables, pero sólo hay una fuente inmediatamente disponible que no provoque calentamiento planetario, y ésa es la energía nuclear”.

 

Cambio significativo

 

La postura de Lovelock supone un cambio radical en la etiqueta que históricamente le ha caracterizado, como ecologista y como alguien que siempre ha considerado al hombre como subsidiario de este planeta. Según el científico, la Tierra es un ente singular que tiene vida propia y que es capaz de autorregular los complejos sistemas que mantienen esa vida en nuestro mundo. Con sus últimas declaraciones, el inventor y especialista en química atmosférica tiene alborotados a sus propios correligionarios, al afirmar que “la oposición a la energía nuclear se basa en el temor irracional alimentado por la ficción a lo Hollywood, los grupos de presión ecologista y los medios de comunicación. Se trata de unos temores injustificados y, desde su inicio en 1952, la energía nuclear ha demostrado ser la más segura de todas las fuentes de energía... yo soy ecologista y ruego a mis amigos del movimiento que abandonen su equivocada objeción a la energía nuclear”. Y concluye Lovelock su artículo afirmando que “no tenemos tiempo para experimentar con fuentes de energía visionarias; la civilización se encuentra en peligro inminente y tiene que usar la energía nuclear, la única fuente de energía segura de que disponemos ahora, o sufrir el dolor que pronto nos infligirá nuestro ultrajado planeta”.

 

Ante lo que consideran una “traición” a los ideales ecologistas, los partidos y grupos conservacionistas no han tardado en contraatacar. Según información publicada por EL MUNDO el 6 de junio, el profesor John Whitelegg, del Partido Verde, acusa a Lovelock de dar la espalda a la evidencia: “Hay muchas opciones que pueden proporcionar, con un alto grado de seguridad y en menos tiempo, eso mismo que él propone”. Y Roger Higman, de Friends of the Earth, cuestiona las afirmaciones del científico británico al matizar que “parece como si Lovelock creyera que estamos en condiciones de disponer de energía nuclear de la noche a la mañana”. Contra estas reacciones, Lovelock se defiende afirmando que “con frecuencia he pensado que los ecologistas se han situado en una posición contraria a la energía nuclear porque tienen un miedo pavoroso a perder apoyos si dieran un grito total en esta cuestión”. Y cree que “ahora existen reactores muy limpios, diferentes, más sencillos, que producen residuos menos problemáticos. Son más económicos y seguros”.

 

Gorbachov, también a favor

 

James Lovelock se enfrenta a una reacción de los grupos ecologistas muy parecida a la que tuvo que soportar el 3 de junio Mijail Gorbachov, después de su intervención en el Forum de las Culturas de Barcelona, cuando defendió también la energía nuclear como solución al cambio climático. En aquella ocasión, el ex presidente de la Unión Soviética y actual presidente de la Cruz Verde Internacional sorprendió a propios y extraños al declararse partidario de la utilización del átomo como alternativa a los combustibles fósiles. Según Gorbachov, las fuentes de energía renovable “no estarán disponibles a tiempo”, por lo tanto, “hay que potenciar las centrales nucleares para solucionar el problema del cambio climático”. El ex dirigente ruso, que participó en el debate Gestión Sostenible de la Energía:L hacia una nueva cultura energética, dijo en su intervención que “el tiempo pasa tan rápido que debemos reflexionar. Hace poco estábamos con la Perestroika, pero ya han pasado 20 años. La amenaza del cambio climático está muy cerca. Por eso digo que la energía nuclear es la única opción para combatir el cambio climático ahora”. Los dirigentes de la sección española de Cruz Verde Internacional, una ONG que se declara defensora del medio ambiente, no se lo podían creer, y WWF/Adena de España mostraba su disgusto en palabras de su responsable de comunicación, Carlos Vallecillo: “Esto es una puñalada trapera ¡Pero cómo se le ocurre plantear esto en este foro!”.

 

Sin embargo, Gorbachov lo tiene claro: “Mi experiencia me dicta que no hay que tener utopías... y mi opinión siempre ha sido ésta. Es pública. Nunca renuncié a la energía nuclear y estoy en contra de que se haya comenzado un proceso para desmantelar plantas nucleares. ¿Cómo vamos a mantener el desarrollo en los países de la OCDE si se reduce el consumo energético?. Dos posturas, pues, la de Lovelock y la de Gorbachov, que coinciden y argumentan el porqué de su defensa de la energía nuclear para combatir el cambio climático de la Tierra.

Enviar por correo
  Votar:  
Resultado: 3,5 puntos3,5 puntos3,5 puntos3,5 puntos3,5 puntos   8 votos
Identificarse
Recordarme              Lo olvidé   |   Registrarse

© 2004-2013 FORUM LIBERTAS | Noticias de actualidad en España
Logotipo de C2C Logotipo de SPC