¿Qué es comulgar? (6)

El tema da mucho de sí. El milagro eucarístico recibe el nombre teológico-dogmático para todos los públicos de transubstanciación. Las hostias de pan ácimo y el vino no fermentado, diluido en unas gotas de agua, se convierten en el Cuerpo y en la Sangre de Jesucristo Nuestro Señor. Es una presencia real en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Comulgamos a Dios Nuestro Señor verdaderamente. La Eucaristía recibe también culto alternativo y complementario de Adoración, sea ante la Custodia sea ante el Sagrario. En la Consagración de las misas se está de rodillas, a menos que la avanzada edad, el espacio físico o una minusvalía lo impida. ¡Y ante la Custodia con el Señor expuesto para su Adoración el máximo rato discrecional factible!

Vd. que me lee igual sí que es digno de comulgar en su mano. Yo no soy digno de que El venga a la palma de mi mano. Trato de serlo para que penetre en mi interior siendo digno de recibirlo en mi lengua. El miedo al virus también provoca más alejamiento generalizado del Sacramento de la Penitencia en el confesionario. ¡Y no solo en el penitente! Actualmente es más difícil que antes el confesarse. No sabes cómo acceder al confesionario con tanta parafernalia de pandemia dentro del templo.

¿Quién se acuerda de santiguarse con agua bendita al acceder a todo templo?  Tal vez sea conveniente acudir con un frasco de plástico de agua de Lourdes (de cuando estuvimos la última vez) y tomar una gota para santiguarse (para que dure y no se gaste). No hay interés pastoral, desde la reapertura de templos en primavera verano del año 2020, en santiguarse con agua bendita al acceder a todo templo. Se cerraron todos al inicio de la pandemia el segundo domingo de cuaresma del año 2020.  Una vez reabiertos todos los templos al principio del verano 2020, con numerus clausus de accesos, las pilas de agua bendita están todas secas ¡Son todas decorativas, incluso las que funcionaban antes de la pandemia!

No hay interés episcopal, desde la primavera verano del año 2020, en la existencia de agua bendita dentro de los templos. ¿Dónde está el frasco novedoso con pulsador de pie, en todos los templos de todas las diócesis? ¿Dónde está el frasco de agua bendita como alternativa católica anti covid a la supresión práctica de las pilas de obra de agua bendita? Son todas ellas pilas de agua bendita de secano o fuera de servicio.

Se prefiere pastoralmente sólo una botella de pon y quita con pulsador de mano en cada entrada de templo, rellena de alcohol para desinfección puritana de manos. Puede más la objeción diabólica del virus. ¿Dónde está la iniciativa pastoral de acompañar la botella de alcohol para desinfección de manos, con otra de agua bendita de pedal a continuación para santiguarse? ¿A qué prelado le interesa la existencia de agua bendita asequible en el acceso a todos los templos de sus diócesis? Ésta es la pregunta crucial que nadie formula en voz muy alta. ¡Yo sí y en abierto!

¿Para qué sirve la patena caída en desuso, salvo ceremonias oficiales en el Vaticano, en el momento de comulgar en la lengua?  Recuerdo muy bien como monaguillo que a veces la patena recogía partículas del Cuerpo de Cristo. Partículas que, si se desprenden en la actualidad, se depositan en la propia ropa, caen al suelo o se las lleva el viento en misas al aire libre. Actualmente el acto de comulgar está muy revolucionado. No se repara lo suficiente en la Presencia Real de Nuestro Señor Jesucristo en su Sacramento por excelencia. ¡Se confunde Presencia Real en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad con presencia simbólica!

Pie de foto. Exposición solemne del Santísimo Sacramento en la Custodia.

Print Friendly, PDF & Email
¿Te ha gustado el artículo? Ayúdanos con 0,50€ para seguir haciendo noticias como esta
' Donar 0,50€

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

Menú